Opinión

Recontagios y subcontratación

 PUNTO DE VISTA

Por  Teresa Guerra

foto temática(Pixabay)

foto temática | Pixabay

Con mi afecto y solidaridad para la familia de Audómar Ahumada

RECONTAGIOS DE COVID-19. Cada vez son más los casos que se conocen en Sinaloa y en el país de personas que tienen un segundo contagio; algunas de ellas tuvieron síntomas leves en el primer contagio, y en el segundo la enfermedad les pega con más fuerza. Es preocupante cómo la ciencia médica se ve rebasada por este nuevo virus, que ha desafiado a científicos y virólogos del mundo, ya que siguen siendo muchas las muertes, particularmente en Estados Unidos, Brasil, Italia, Inglaterra, España y en México, donde casi llegamos a las 100 mil muertes por COVID-19, oficialmente reconocidas, y al millón de casos de contagio.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

No salíamos de la primera vuelta, cuando nos llega el rebrote que se está viviendo en Europa y otros países del mundo; aunque ha habido ligeras variaciones y se ha ido a la baja en casos y muertes en algunas entidades del país, pero no salimos de la crisis porque en otras han subido las cifras. Aparte de los nuevos casos y de los recontagios, están las personas que padecen secuelas prolongadas de COVID-19 y que recaen con el padecimiento.

Audómar Ahumada, exrector de la UAS, fundador en Sinaloa del PCM, luchador social y dirigente del PRD, fue una de esas personas que tuvo recontagio y recaída. Era un hombre fuerte, sobreviviente de muchas batallas: hace más de 30 años padeció su primer infarto, cuando era rector de la UAS, 10 años después tuvo el segundo, fue operado a corazón abierto, y sobrellevaba sus padecimientos con entereza y mostrando una fortaleza poco común. Audómar, a quien apodaban el Macho Prieto, por su carácter fuerte, su terquedad y su color de piel, estaba acostumbrado a desafiar la muerte y los obstáculos. Era aguerrido, perseverante y comprometido con las causas sociales que abrazaba; pero no contaba con la pandemia y el COVID-19 que llegó como una ola de exterminio y muerte.

Nos duelen las muertes de personas como él y de todas las víctimas de coronavirus que han perdido la batalla frente a esta letal enfermedad.

Seguimos contando muertes, y el duelo colectivo se sigue expandiendo en Sinaloa y en México. ¿O no?

LA SUBCONTRATACIÓN. Frenar la figura de la subcontratación, o outsourcing, en México es una urgencia. Cierto es que no es la única causa de la precariedad laboral, la informalidad en el empleo, el aumento de trabajo en las microempresas; los bajos salarios y ausencia de prestaciones también generan pobreza laboral. Sin embargo, desde que se extendió la figura de la intermediación laboral para la contratación, creció más la precariedad en el empleo. Grandes empresas, con el fin de evadir el pago justo de prestaciones, recurren a la subcontratación en el empleo, pagan a compañías que no tienen mayor infraestructura y que se encargan de administrar la nómina de trabajadores y abaratar el pago de la fuerza de trabajo. La función de la subcontratadoras es que se gaste menos en la mano de obra, que se empobrezca a los asalariados, regatearles sus derechos y abaratar obligaciones del empleador, para que así obtengan más utilidad.

Por ello es plausible que se haya presentado por el presidente López Obrador una iniciativa para frenar el outsourcing, a reserva de revisarla y ver si llega al fondo del problema y logra corregirlo. Para ello deben ser cuidadosos los legisladores y comprometidos con los trabajadores. Ojalá que así sea.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo