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Thomas Piketty

IDEAS PARA EL CAMBIO

Un libro muy recomendable para estas vacaciones es Capital in the Twenty-First Century, del polémico economista francés Thomas Piketty. Es un libro voluminoso pero interesante. Actualmente se encuentra en el centro de la controversia entre economistas y políticos.

La tesis central de Piketty, es que la creciente desigualdad social que han generado las políticas económicas en diversos países, está provocando múltiples problemas sociales y una desestabilización política que amenaza seriamente no sólo la vida democrática, sino que impide que haya crecimiento económico.

La creciente desigualdad social explica el por qué no crece la economía de muchos países. La desigualdad se acumula cuando la tasa de rendimiento que produce el capital es mayor a la tasa del crecimiento de la economía en su conjunto. Esto equivale a decir que cuando los ricos se hacen más ricos, la desigualdad crece, se hace inviable el progreso, y se erosionan los valores democráticos de la sociedad.

Esta reflexión, aparentemente tan elemental, está generando enormes controversias en los espacios académicos y políticos. Pero sin duda, lo más interesante es que está obligando a los gobiernos a poner en marcha nuevas políticas públicas orientadas a combatir la desigualdad y a impulsar un mayor crecimiento económico.

Sin embargo, es necesario cambiar la forma de abordar el problema de la desigualdad social. Se ha caído en el contrasentido de medir el éxito de los programas gubernamentales por la ampliación en su cobertura.

Es decir, por ejemplo, si hoy se destinan recursos públicos para entregar 10 mil viviendas a familias pobres y mañana se utilizan más recursos para entregar 15 mil, entonces esto se publicita como un éxito. Pero la razón de fondo es que implícitamente se está reconociendo que el número de familias pobres aumentó. Lo mismo sucede con el creciente número de familias que reciben ayuda de programas asistenciales.

Hasta se publicita -con orgullo- en los medios de comunicación el hecho de que más familias están recibiendo apoyos gubernamentales para sobrevivir. En esa absurda lógica estamos atrapados.

El incremento de la pobreza y la desigualdad, se contabiliza como un éxito para las políticas públicas. Pero la realidad es diferente: cuanto más recursos vayan a programas sociales, significa que la desigualdad es mayor y que el modelo económico no tiene capacidad para mejorar las condiciones de vida de la población.

Es necesario acostumbrarse a medir el desempeño de los programas sociales gubernamentales por la disminución de su cobertura, y no por el aumento. Cuando ello ocurra significará que, efectivamente, la pobreza se habrá reducido y tendremos mayor equidad social.

Estas vacaciones habrá que leer el libro de Thomas Piketty. Así podremos conocer por qué la desigualdad se ha convertido en un grave fenómeno que erosiona la democracia política e impide el progreso social y económico.