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Opinión

Tres palabras: gracias, ayuda y perdón

En estos momentos del año que termina heme aquí Señor, en el silencio y en la soledad

Por: Alma Rosas

Heme aquí Señor, para decirte gracias, para solicitarte ayuda y para implorarte perdón… Gracias por la paz, por la alegría, por la unión que los hombres mis hermanos me han brindado, por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron, por esa mano oportuna que me levantó, por esos labios cuyas palabras y sonrisas me alentaron, por esos oídos que me escucharon, por ese corazón que, amistad, cariño y amor, me brindaron…

Gracias Señor también por el éxito que me estimuló, por la salud que me sostuvo, por la comodidad y diversión que me descansaron…

Gracias Señor, aunque me cuesta trabajo decírtelo…por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto, por el engaño, por la injusticia, por la soledad… Tú sabes Señor cuán difícil fue aceptarlo, pero ahora me doy cuenta que todo esto, me acercó más a ti…

Gracias Señor, sobre todo, por la fe que me has dado en ti… Por esa fe que se tambaleó pero que tú nunca dejaste de fortalecer… He venido también a implorar tu ayuda para el año que muy pronto va a comenzar, lo que el futuro me depara, lo desconozco…

Señor, vivir en la incertidumbre no me gusta, me molesta, me hace sufrir. Pero sé que tú siempre me ayudarás… Yo sé que me tenderás la mano. Tú sabes que no siempre la tomaré, por eso, hoy te pido que me ayudes a ayudarte, que llenes mi vida de esperanza y generosidad…No abandones la obra de tus manos, mi amado Señor…

Perdón…
No podría retirarme sin pronunciar esa palabra que tantas veces te debería haber dicho, pero que por negligencia y orgullo he callado… Perdón Señor por mis olvidos y negligencias, por mi orgullo y vanidad, por mi necedad y capricho, por mi silencio y mi locuacidad… Perdón por prejuzgar a mis hermanos, por mi falta de alegría y entusiasmo, por mi falta de fe y confianza en ti, por mi cobardía y temor en mi compromiso…

Perdón porque me han perdonado y no he sabido perdonar…

Perdón por mi hipocresía y doblez, por esa apariencia que con tanto esmero cuido, pero que sé, en el fondo, que no es más que engaño a mí mismo… Perdón por estos labios que no sonrieron, por esa palabra que callé, por esa mano que no tendí, por esa mirada que desvié, por esos oídos que no presté. Por esa verdad que omití, por ese corazón que no amó… por ese yo que se prefirió…

Señor, no te he dicho todo, llena con tu amor mi silencio… Gracias por todos los que no dan gracias… Ayuda a todos lo que no imploran tu ayuda… Y perdón por todos los que no te piden perdón…

Reflexión: Hoy te hago una súplica Señor: Te pido vida para ver crecer a mis hijos… Paciencia para enseñarles sin dominarlos… Sabiduría para que mis actos nunca los castiguen… Valor para aceptar las decisiones que ellos tomen… y fe para hacerlos animosos y valientes…

Por hoy es todo. No olvide que mañana volveremos a vernos aquí en otro RESUMEN.