Opinión

Tres puntos de oro están en juego para Dorados

FINTA Y...¡GOL!

Por  Sergio Mariscal

Ya en plena recta final de calendario y con un grupo tan cerrado, al grado que a estas alturas hasta el último lugar tiene aspiraciones de llegar a la liguilla, los Dorados deben ganar a como dé lugar la noche de hoy a Bravos de Juárez en el duelo pendiente que les permita aumentar sus opciones de conseguir uno de los ocho boletos disponibles para los cuartos de final de la Liga de Ascenso.

El cuadro local ya ha tomado una buena racha de cinco encuentros sin perder, en un claro síntoma de la mejoría que ha tenido, luego de tan irregular inicio en el que dejó escapar una buena cantidad de unidades. 

La reacción ha sido buena, pero sentimos que si quiere avanzar a la siguiente fase  y no quedar en  el octavo sitio para no enfrentar primeramente al gran favorito, Atlético San Luis, los Dorados deben cosechar la mayor cantidad de puntos de los doce que le quedan por delante.

Esta noche es la primera de las cuatro finales y por la forma en que ha venido mejorando y la inconsistencia que ha mostrado Juárez en la Liga, se trata de un duelo que para nuestro gusto es ganable. Del dicho al hecho hay mucho trecho y el Gran Pez debe confirmar el triunfo en la cancha.
Incluso, creemos que los sinaloenses están obligadísimos a sumar los nueve puntos en los tres primeros juegos que le faltan, ya que en la última fecha cerrará en la casa del Atlético San Luis que se ha convertido en su gran fortaleza y se ve complicado que pueda conseguir un marcador favorable.

Muy tibios.  Así sentimos que se portaron los delegados y directiva del Torneo Municipal Diamante al castigar con tan solo tres encuentros a Juan Valenzuela, del equipo UAS, por la artera agresión que cometió sobre René Morales, de Costa Rica-Insecta, lesión que puso en peligro la pérdida de su ojo derecho.

De acuerdo a la versión que nos hicieron llegar, el delegado universitario reconoció la acción de mala leche de su jugador, pero que el reglamento no decía que tenía que recibir una sanción mayor, en lo que sí coincidimos, pero lo curioso es de que la Diamante se basa en el reglamento de la Afoesac y no están afiliados.

Por lo tanto, sentimos que tanto a la directiva y delegados les hizo falta mano dura para acordar una drástica sanción para Valenzuela, la que de ninguna manera podía se apelada por la UAS y sentar un precedente en aras de calmar a los golpeadores y que vuelva a imperar la calma en este circuito.

Lo que menos entendemos es de que se acordó mandar una advertencia para los jugadores de cada equipo que están identificados  como agresivos y violentos y aplicar una sanción más severa, algo que para nuestro gusto raya en lo ridículo. Porque ya ven, Juanito Valenzuela no es violento e incurrió en una mala acción. Entonces para que esperar a que haya otra agresión. La lógica era ya aplicar un castigo ejemplar.