Opinión

Un carnaval sin escándalo...no es carnaval

Por  Fernando Zepeda

Un carnaval sin escándalo...no es carnaval. Hoy concluye la máxima fiesta de Mazatlán. El carnaval cumplió. Buenos conciertos. Buenos cantantes. Un novedoso Combate Naval. Un desfile que por tradición vuelca a miles de personas y familias enteras a reunirse en el malecón. Carros alegóricos vistosos y con movimiento. Bien. Y hasta ayer, por fortuna, nada qué lamentar. Claro, no estuvo ajeno al escándalo. El Rey de la Alegría se quejó de falta de apoyo del Instituto de Cultura. Lo mismo las hermanas del creativo ya finado Rigoberto Lewis, que se quejaron, y con justa razón, porque no se les permitió presentar como debería su carro alegórico. En las coronaciones quedó probado que el Gobierno Municipal repartió boletos por encima del cupo del estadio. Mucha gente parada en los pasillos. El pleito contra la renta de sillas en el malecón se viene librando desde hace varios años. Y de todas formas se presenta. El abucheo generalizado en el estadio contra el alcalde Luis Guillermo Benítez se dio con fuerza. Reprobó la “prueba del ácido”. Habrá que esperar hoy para saber la conclusión de la máxima fiesta.

Morena y su guerra interna. En Sinaloa, el tiro está cantado entre los aspirantes a las candidaturas que estarán en juego el 2021. La guerra intestina no hay nadie que la pare. Ni que llame al orden. Todos, desde los senadores hasta regidores de Morena, creen, se sienten con derecho y posibilidades a convertirse en candidatos. Todos, sin excepción creen que “ganaron” por méritos propios. Se autoengañan. Pero saben que volviéndose a “colgar” al nombre de López Obrador están en posibilidades no solo de entrar a la pelea en la elección 2021, sino de volver a repetir el triunfo. Los senadores Imelda Castro y Rubén Rocha ya andan en plena campaña. Los diputados federales Merary Villegas, Olegaria Carrasco, Yadira Marcos, Jaime Montes, Fernando García y Casimiro Zamora, con todo y lo gris en sus aportaciones como legisladores, también quieren participar el 2021. Los diputados locales de Morena, encabezados por Graciela Domínguez, quieren “brincar” a otra liana. Y no se diga de los alcaldes Luis Guillermo Benítez y Jesús estrada Ferreiro, de Mazatlán y Culiacán respectivamente, también quieren brincarle a la “grande”, aunque podrían conformarse con la reelección. La rebatinga está de pronóstico. Y sin réferi, se está convirtiendo en una pelea de todos contra todos.

El PAS. Sin hacer mucho escándalo. Poco a poco, en colonias populares. En la zona rural. En el área urbana. El Partido Sinaloense está desarrollando un intenso trabajo interno de formación de comités. También está formalizando su padrón de militantes. Están dando tareas específicas, con miras a las elecciones del 2021. El motor del Partido Sinaloense es sin duda desde su fundación, el exrector de la UAS Melesio Cuen. La campaña del PAS no para, haya o no elecciones. Pareciera una carrera contra el tiempo. Al PAS no se le puede regatear su presencia en las últimas dos elecciones en Sinaloa. Creció tanto, que en la elección local de hace tres años, cuando Cuen fue candidato a gobernador, el PAS mandó al tercer lugar al Partido Acción Nacional. Con números de las pasadas contiendas electorales, Cuen y el PAS caminan para convertirse en protagonistas de la elección 2021. Nadie descarta alianzas. Nadie se engaña de la realidad política que vive Sinaloa. 

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