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Un duro regreso a clases

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Por: Redacción

Si bien este año se mantienen los programas de apoyo en útiles escolares y uniformes, el regreso a clases representa un fuerte golpe en la economía de los padres de familia, pues hay más gastos que solventar en todos los niveles educativos.

Y es que los paquetes que otorga la Secretaría de Educación Pública, en el caso de útiles, sólo incluye una lista básica de materiales que, aunque son de ayuda, representan apenas una mínima parte de los costos a sufragar entre agosto y septiembre.

Hay que considerar otros gastos como son la mochila, el calzado, los uniformes complementarios, los libros de apoyo, las cuotas de inscripción y hasta el transporte con su reciente aumento.

Si se considera que Sinaloa es uno de los estados con menor nivel salarial en comparación a otros estados, para un trabajador asalariado es un gran sacrificio el sacar adelante la escuela de los hijos, pues los gastos representan al menos 15 días de salario mínimo.

Así, la educación aún está lejos del alcance de muchos niños y jóvenes cuyas familias simplemente no tienen la capacidad económica para mandarlos a la escuela.

Ante esta dura realidad económica, lo único que le queda a los padres de familia es la compra de materiales con más anticipación y el comparar precios, con el fin de que el ingreso familiar no se vea más afectado.

La aplicación de los vales de uniformes y de útiles escolares aún no define su fecha de inicio, por lo que, con todo y que en este ciclo se aplicaran mejoras en la distribución, no da mayor certidumbre a los padres de familia que, al final de cuentas, tienen que gastar.

En este panorama se requiere que la SEP destine más recursos que aligeren la carga económica de los padres y que se considere un programa más amplio de apoyos y becas para los estudiantes con dificultades para solventar el regreso a clases.