Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Un rayo mató a Cascarita y dos más lo remataron

Por: Rosario Oropeza

Ni el más valiente de los hombres dominará jamás la naturaleza, con ella no se juega, ahí están las pruebas: Manuel en 2013, y la DT-19 en 2018.

Es dura, muy dura la naturaleza, pero también benévola, parte de ella son los rayos, que de otra manera se explica como descarga eléctrica en momentos de lluvia, los hay de tres tipos: nube-tierra, tierra-nube o nube-nube, mas son impactantes y mortales en algunos de los casos.

Se acompañan del relámpago y trueno, y no existe ser humano que se resista ante ello al asombro o al susto.

Esta historia se remonta a 1968, ocurrió en Agua Verde, municipio de Rosario, una tarde del mes de septiembre, Ramiro Jiménez (el Cascarita), el Mamucas y Chano Olivas regresaban a pie de capturar camarón changueado de la laguna del Caimanero.

Una tempestad los sorprendió en el camino, un rayo cayó entonces justo en la cabeza del Cascarita y en seco lo mató ante el estupor de sus acompañantes que quedaron aturdidos, lo sepultaron en el panteón del lugar, y un año después otro rayo fulminó su tumba.
Nadie daba crédito al suceso, entonces le construyeron una especie de casita, y casualmente al siguiente año, en el mismo mes, otro rayo en medio de la lluvia, volvió a caer en el sitio donde descansan los restos del Cascarita…¡Qué golpe, tan triple duro!.. Y desde entonces, sus familiares le mandaron instalar, un pararrayos.