Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Una buena historia de un inmigrante

ALGO DE NEGOCIO

Tengo tiempo buscando una historia de algún paisano que emigrara a Estados Unidos y tenga un sobresaliente éxito empresarial. Encontré muchas de estas historias, pero por falta de datos u otra causa no he podido escribir sobre esto. Sin embargo, la siguiente es la exitosa carrera de otro inmigrante de nacionalidad turca que emigró a Inglaterra y es muy inspiradora e interesante.

Hussein Ozer es nacido en Turquía. Es propietario de una cadena de siete restaurantes turcos en Londres, de nombres Sofra y Ozer. Ha cocinado para presidentes, reyes, políticos, artistas, etcétera. Cada restaurante genera 4 millones de dólares de utilidad anualmente. Es chef, autodidacta y tiene 52 años.

El matrimonio de sus padres era un conflicto diario, sufrió maltrato infantil casi desde su nacimiento. Comenta que no le importaba mucho el mal comer o el andar descalzo, sino el que no le permitieran ir a la escuela, sólo el hermano mayor podía. Con 6 años de edad, el padre lo deshereda (esta práctica es común en Turquía y es que el padre te desconoce como hijo, deja de ver por la manutención y te corren de la casa), el motivo fue el querer estudiar. Su hermano mayor lo acusa de ir sin permiso a la escuela, lo que provoca golpizas continuas a él y a su madre por permitirle salir de la casa. El extremo llegó cuando su hermano trató de envenenarlo y como resultado el padre lo corre de la casa.

Durante un corto periodo, vivió en el campo con su abuelo. Poco tiempo después, sus padres se divorcian y puede regresar a su casa. Trabajó pastoreando cabras pero el dinero no alcanzaba, por lo que la madre lo mandó a la ciudad de Ankara. Vivió como mendigo, durmió en la calle y baños hasta que consiguió empleo como mesero. Sus primeros sueldos los gastó en libros, aprendió a leer y escribir sin ir a la escuela, y aunque sea difícil de creer, la madre lo envió con la consigna de ganar suficiente dinero para comprar una pistola y regresara para matar a su padre.

Se muda a la ciudad de Estambul, donde continúa trabajando en un bar. Conoce a un inglés, quien le enseña lo básico de ese idioma. Ahorra el suficiente dinero para ir a Londres y lo primero que hace es inscribirse en un curso de inglés. Su primer empleo, y podríamos decir que el único que ha tenido en Londres, fue en el equivalente a una taquería, que se les conoce como kebab, que no es otra cosa que lo que aquí conocemos como tacos al pastor. Se sirven en una especie de tortilla, que es el pan árabe o pita, y en lugar de salsas, se le ponen otras cosas como yoghurt. Esto fue en 1975.

Trabajó durante siete años en el lugar y el dueño, que era turco, quería vender el negocio. Con sus ahorros y un préstamo de siete mil libras, lo compra. Transforma el lugar en un restaurante turco, refina las recetas para ser más acorde al paladar londinense y contrató a un nutriólogo para hacer nutritivos y saludables los platillos. Durante la depresión económica de los 80, abrió más sucursales e hizo lo que lo posicionó en el gusto del mercado, permitió que los clientes decidieran el precio de su comida y bebida, es decir, el cliente pagaba lo que quería por lo que comía o bebía.

Ha sido nombrado embajador honorario por Turquía, participa activamente promocionando el turismo a su país de origen, creó una fundación para apoyar a estudiar a los que no pueden y ya es ciudadano inglés.

Interesante su historia, ¿verdad?