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Una salida anunciada

MI PUNTO DE VISTA

Muy aparte del gran número de novatos y prospectos elegidos durante el draft de la Liga Mexicana del Pacífico, me llama mucho la atención el caso del receptor Adán Amezcua, un ícono en la franquicia de los Tomateros de Culiacán, cuyo ciclo en este circuito ayer pudo haberse cerrado al ser dejado en libertad por la organización guinda.

Al famoso "General" le dieron una despedida poca decorosa, para aprovechar su lugar en el róster y colocar a uno de esos talentos que representó el platillo principal de esta reunión en Guadalajara, encabezada por el lanzador derecho de los Diablos Rojos del México, Tony Córdoba, quien se convirtió en la selección número uno en esto que en términos futbolísticos llamaríamos el "tianguis de piernas", muy cuestionado por algunos y aplaudidos por otros, con la gran diferencia de que muchos de esos jóvenes son peloteros que todavía no han hecho su debut en la pelota profesional.

Amezcua estuvo en el alambre en las últimas dos campañas y actuando al filo de la navaja, amén de que todavía hace tres inviernos el exgerente general Jaime Blancarte tuvo muchas intenciones de darle las gracias y hasta de desterrarlo por la puerta trasera.

Culiacán comenzó a desprenderse de jugadores veteranos y novatos que nunca recibieron la oportunidad en el primer equipo a partir de la novena ronda. Y fue precisamente Adán Amezcua el primero en la lista, cuando la organización se inclinó por el pitcher Luis Alfonso Guerrero Ontiveros.

Entre los más conocidos, quien siguió los pasos del mazatleco fue Miguel Rubio, un pítcher que la campaña anterior dejó muchas dudas y terminó siendo relegado.

Adán sabía que tarde o temprano ese proceso tenía que darse. Pero mantenía la ilusión de una campaña más que le permitiera alcanzar y superar algunos récords históricos de la franquicia.

Su debacle, siento yo, comenzó el verano pasado cuando de Monterrey pasó a los Tigres y se acentuó este año al ser transferido a los Potros de Tijuana, equipo en el que precisamente Blancarte asume el mismo papel que tenía en Culiacán. Jaime terminó dándole las gracias unas semanas después de iniciada la campaña.

Con Amezcua crucé algunas palabras durante una visita que el receptor hizo al Centro de Desarrollo de Beisbol del PIDS, en el Parque Culiacán 87, donde me confesó que vivía con la ilusión de mantenerse vigente, tanto en verano como en invierno. Días después el hombre que fue galardonado como el Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe en Venezuela 2002, tuvo esa oportunidad con los Leones de Yucatán.

Pero para la temporada próxima su camino es incierto. Con esta salida, podríamos decir que aceleraron su retiro, si no es que por allá en noviembre algún equipo del circuito que desee un receptor con experiencia pueda solicitarlo a la bolsa de la Liga.

Prospectos. Ya metidos en la dinámica del draft, me parece que los Tomateros se hicieron de elementos que en el futuro podrían ofrecer excelentes resultados. Lo decimos porque hemos visto desempeñarse a algunos de ellos en torneos nacionales como Héctor Guerrero Valdez, un campo corto y lanzador que fue pieza clave en la conquista de la medalla de Oro para Sinaloa el año pasado en la Olimpiada Nacional en Mexicali.

También tendría que palomear al chamaco de El Fuerte, Guadalupe Chávez, miembro de ese equipo campeón comandado por José Luis Valdez, elegido como el número uno por Culiacán, así como Alexis Wilson, hombre importante en esa presea.

Dentro de los 14 agregados al róster guinda, también me llama la atención Jorge Cantú, el exligamayorista a quien "cepillaron" la campaña anterior en un combo que incluyó a Humberto Cota y Karim García. La diferencia es que en el 2013 Jorge contaba como extranjero, y ahora que "los reconocieron como mexicanos", ya no ocupará una plaza como tal, como tampoco podría ponerse muy exigente en su contrato, pienso yo.

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Ayer Dios me permitió escribir estas líneas; hoy sólo Él sabe si podré hacerlo de nuevo.