Opinión

Una tierra sin ley ni gobierno

Por  Jorge Luis Lozano

Dos personas murieron a balazos en la colonia La Ladrillera, de Concordia, luego de que un grupo de sujetos armados los persiguiera por varias calles. Al no poder huir, fueron acribillados de carro a carro. 

Horas después de ese domingo, en la comunidad serrana de El Palmito se reportó que un grupo de sujetos fuertemente armados se paseaba por las calles amedrentando a los civiles. Trascendió la versión de un supuesto enfrentamiento que nunca fue confirmado. Pero se reportó la muerte de una mujer mayor. Al parecer del susto le dio un paro cardiaco.

Simultáneamente se hablan de más familias que han solicitado el apoyo del ejercito, no para recuperar la tranquilidad de esos pueblos, sino para salir de ellos. Ese es el ambiente que prevalece en el municipio, en el que este jueves el priista Felipe Garzón tomará de nuevo protesta como alcalde. Es uno de los pocos munícipes que logró la reelección en la entidad durante las elecciones del pasado julio.

No obstante, al menos en materia de seguridad no se esperan muchos cambios a lo que hasta ahora ha hecho el aún presidente municipal Trinidad Osuna. 

Este último ha podido mantener el ejercicio de los programas de atención y asistencia social, siempre manteniéndose al margen de los problemas de inseguridad. 

Su discurso ha sido siempre la de que en la zona serrana del municipio prevalece la tranquilidad, aun y cuando las noticias en esa zona son las de homicidios, enfrentamientos entre grupos delincuenciales antagonistas y el desplazamiento de cientos de familias que dejan viviendas, trabajo, terrenos de cultivos y estilos de vida para poder salvar su vida y la de sus hijos ante el acecho de los gavilleros. Esa es quizá a tragedia de Concordia que no se vislumbra una posibilidad de recuperar pronto su tranquilidad. 

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