Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Usté perdone

BAJO LA LUPA

La primera decepción de la autoridad y su correspondiente rabieta ante la injusticia la viví de chavito cuando un amigo de mis tíos, francamente impresentable al que apodaban el "Marciano", nos llevaba a Eduardo (mi hermano) y a un servidor al cine Juárez, allá en la hermosa perla tapatía.

La cartelera anunciaba "3 películas 3" y en esa ocasión daban Nosotros los pobres, Ustedes los ricos y Pepe el toro. El cine era enorme y estaba lleno a su máxima capacidad y en el tema que nos ocupa, mi impotencia alcanzó límites inaguantables cuando al "torito" lo meten a la cárcel por un crimen que evidentemente, tan bueno que era, no cometió.

Pero cuando sí ya nomás no me aguanté fue cuando lo dejan libre y el policía encargado de darle la noticia le suelta un escueto "usté perdone", como si con eso le devolvieran el tiempo que pasó privado de la libertad y lo que es peor, el desprestigio social que implicaba ser un exconvicto.

Pues ese mismo coraje me invade ahora, tras presenciar la comparecencia de Ricardo Ferreti ante la comisión disciplinaria dependiente de la Femexfut.

En ella, el "Tuca" manifestó que las declaraciones vertidas luego del juego que su equipo perdió ante el América, en el sentido de que las Águilas jugaban con 12, en alusión al árbitro, eran sólo producto de la calentura, constituían declaraciones "futboleras" y los de negro eran sus amigos y el jurado presidido por Eugenio Rivas lo dejó ir tan campante, aunque no se descarta que lo puedan sancionar levemente.

El tema fundamental es que las declaraciones son ofensivas e implican un menosprecio a la actividad arbitral. Ahí están los videos y se debe actuar con rigor, trátese de quién se trate. Particularmente me cae muy bien Ferreti, pero no se vale que con una aclaración del por qué se dijo lo que se dijo, pueda librar un castigo que debería ser ejemplar. El "usté perdone" de la película.

El problema es el caminito que le enseñan a otros actores del balompié nacional. Digo lo que se me dé mi regalada gana, al fin que cuando me citen, digo que soy futbolero y caliente, de modo que me castiguen poquito.

En España, el "Vasco" Javier Aguirre llamó "hijo de puta" al árbitro y luego dijo que no fue para ofenderlo. ¡Hombre, pues qué pesado se lleva!, si eso no es un insulto, que baje Dios y se lo diga. La comisión respectiva lo sancionó y el comité de apelaciones ratificó el castigo de cuatro partidos. Nomás lo que debe ser.

El problema en nuestro país es que los miembros de la Disciplinaria son unos esbirros al servicio de los poderosos intereses de los equipos. Para esperar sanciones drásticas para los majaderos y los que intentan desprestigiar al juego mismo, tendría que haber independencia y eso, nuestros ojos no lo verán.