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Vacaciones ¿para qué?

COMPÁS Y ESCUADRA

Apreciable lector, te has preguntado alguna vez ¿Para qué son las vacaciones? En las enseñanzas de la institución del compás y la escuadra aprendemos que el tiempo es una magnitud de carácter físico utilizada para medir lo que dura algo y es susceptible de cambio. Las veinticuatro horas del día deben distribuirse equilibradamente entre la dimensión física, la mental, la emocional y la espiritual, cada una representa parte de la personalidad: cuerpo, mente, corazón y alma.

John F. Kennedy, dijo: "El momento adecuado para reparar el techo es cuando el Sol brilla". Estamos en pleno verano y después de cumplir con arduas jornadas de obligaciones que implican esfuerzos todos los días, es necesario hacer una parada para evaluar todo aquello que nos desgata y que debe ser renovado, ya que muchas de las veces lo ignoramos y seguimos trabajando en proyectos con el afán de lograr nuestros objetivos. El problema es que caemos en rutinas que se expresan en formas permanentes de hacer las mismas acciones una y otra vez, lo que nos provoca cansancio y desganos porque a pesar del esfuerzo obtenemos menos resultados. Es como tratar de derribar un árbol con un hacha sin filo: pegas con toda tu fuerza y avanzas poco.

Detente un momento y reflexiona: ¿Será que estoy gastando innecesariamente mis energías?, ¿A quién se le ha ocurrido ponerme a cortar los árboles de la vida y no me he fijado que el hacha ya no tiene filo y por eso los resultados son tan pobres y hacen que tenga ese sentimiento de fracaso y desanimo? Todo en la vida se gasta, las fuerzas, el entusiasmo, la buena relación con una persona. Es importante que hoy tomes tu hacha y, dedicándole un tiempo, le devuelvas el filo para que seas el primero en la olimpiada de la vida. Es una oportunidad para comer saludablemente, pasear en bicicleta, levantar pesas, dormir lo suficiente, practicar algún deporte, pasear, leer un buen libro, mirar una buena película, observar un atardecer, visitar un amigo, en fin salirte de lo cotidiano.