Opinión

Vamos con Japón

DIVAGACIONES DE LA MANZANA

Por  Martha Chapa

Continuo con el tema de la educación, que tanto me interesa y obsesiona, convencida de que es lo único que nos permitiría dar un salto cualitativo como nación.

Sigo entonces con el tema de la educación en Japón que me parece ha registrado avances y logros deslumbrantes.

Ahora, en efecto, han instrumentado un plan revolucionario, aunque todavía experimentalmente, llamado “cambio valiente” e inserta conceptos no sólo novedosos, sino que rompen viejos paradigmas.

Más que educandos se trata de formar ciudadanos del mundo, sin ataduras malentendidas de un nacionalismo chovinista, de tal manera que comprenderán y aceptarán valores de diferentes culturas en el entorno global, preservando su identidad.

No hay materias de relleno, ni tareas cansinas, y solo se conforma de 5, dentro de un modelo de 12 años de formación. Son fundamentalmente:

1. La aritmética de negocios, que los lleva a aprender y practicar a fondo las operaciones básicas del mundo de las finanzas.

2. Cultura, que consiste en leer al menos una hoja diaria de un libro que no se les impone como obligatorio, sino que ellos escogen en libertad, lo cual los induce a leer ¡un libro por semana!

3. Civismo, donde se les inculca el apego al derecho, la ética, el respeto a los demás, la tolerancia, la conciencia ecológica y el altruismo.

4. Computación, o en otras palabras,  el manejo lo mismo del internet que las redes sociales y negocios on line, que en su conjunto son una exigencia de nuestros días en un mundo globalizado.

5. Idiomas, lo cual, significa el manejo de 4 o 5 culturas y alfabetos, y además del japonés como son: español, inglés, alemán, chino, árabe, junto a visitas o intercambios con familias en cada país durante el verano.

Una fórmula original y audaz del que se espera que el día de mañana forme niños y jóvenes, que cuando cumplan la mayoría de edad, hablen ya 4 idiomas y conozcan 4 culturas. Y que sean expertos en computación, con media centena de libros leídos por año, con mente matemática, formación financiera, respetuosos de la ley, del medio ambiente y la convivencia social.

Imagínense ustedes lo que esto representa y representará en términos comparativos con lo que hoy es nuestro sistema educativo, lo que nos lleva evidentemente a estar en una evidente desventaja, de tal manera que es urgente reflexionar y decidir ahora para trasformar la llamada reforma educativa. Mucho que pensar, mucho que aclarar, mucho que emprender a favor de la educación en nuestro país. Si no lo hacemos nos quedaremos muy atrás, de lo que ya otras naciones están haciendo para llevar progreso y felicidad a sus pueblos.