Opinión

Violencia política y electoral

Por: Jorge Luis Lozano

Hoy, el Día Internacional de la Mujer llega en momentos en los que México está en el umbral de un proceso electoral histórico, que se supone abrirá más y mejores espacios para el sector femenino en la política, en la posibilidad de tomar decisiones y asumir cargos. 

Eso, sin embargo, es únicamente en teoría. En la práctica la mujer sigue siendo un sector al que se le niega sistemáticamente la posibilidad de aspirar a cargos de elección popular, se le minimiza a candidaturas mínimas como mero “premio de consolación” y muchas veces obligadas por las circunstancias y la coacción política a la simulación.

Sinaloa no es ajeno a esta circunstancia nacional. Están ahí como ejemplo la negativa del PAN para ceder las postulaciones a las que por cuota de género tienen derecho, y en el colmo de la injusticia y la deshonestidad, se proponen a hombres, en Concordia, Navolato, Guasave, Badiraguato y Salvador Alvarado, donde se supone al menos tres de ellos deberían de ser para mujeres. El argumento ha sido que no hay mujeres con perfil político para asumir la candidatura.

A ello se le suma que las postulaciones plurinominales han sido cedidas a parejas, cónyuges y amigos de los líderes, muchas de ellas mujeres.

La violencia política, pues, se encuentra en toda su magnitud en un proceso que ha apelado a la igualdad de oportunidades y de decisión.

No falta mucho por avanzar, la realidad es que en el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres(aun y cuando este sector es la mayoría en las listas nominales) no se ha a avanzado ni un ápice y los partidos han actuado con cinismo a las nuevas obligaciones que dictan las leyes del país.

El antecedente es más que lamentable en este día, donde al menos en política no hay nada que celebrar.

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