Opinión

¿Y el Congreso?

Por  Fernando Zepeda

¿Y el Congreso? Quienes piensan que el caso Nafta está totalmente perdido, corren el riesgo de equivocarse. El tema es de una demanda presentada por el Grupo Arhe contra el Ayuntamiento por la cancelación de una obra que se convertiría en gasolinera. Ubicado atrás de lo que es hoy el Banco del Ejército, por la avenida Cruz Lizárraga, el predio que dio origen a la disputa ya se encuentra rellenado. ¿Y qué creen? Listo para que ahí se construya un hotel. Arrancó en la última de las administraciones municipales que encabezó el panista Alejandro Higuera. Continúo en el trienio del también panista Carlos Felton. Siguió en el año que le correspondió encabezar como alcalde a Fernando Pucheta y terminó en el siguiente año, donde estuvo como alcalde Joel Bouciéguez. Estos dos últimos priistas. Bouciéguez dejó por el camino de resolverse el tema Nafta a favor del Ayuntamiento. Pero apenas llegó a la alcaldía Luis Guillermo Benítez, declaró que el caso estaba perdido. Y montó un circo en la sala de Cabildo, donde alcalde y empresarios de Nafta pactaron el pago. Esto fue en enero del presente año. El escándalo se vino. “El Químico” siguió insistiendo en que se tenía que pagar. Y se sacó de la chistera, cual mago de Oz, la cantidad de 300 millones de pesos que se tendría que pagar a Nafta so pena de ir a la cárcel si se negara. Todo resultó una falsedad. Abogados que sumaron su experiencia con  el equipo de la síndica procuradora Elsa Bojórquez lograron echar abajo la resolución. Pero se interpusieron más recursos por el lado de Nafta. Y la síndica fue dejada sola por el alcalde y sus secuaces interesados en pagar. Hubo un error en la defensa y se presentó un amparo que permitió sobreseer el caso. Y ahora vuelven a insistir que no hay más qué hacer. Y lógico, “El Químico” ha vuelto a la carga interesado en pagar. Y ya le urge. En el tema, el Congreso del Estado, con su mayoría de Morena, puede, si es que quiere, intervenir para salvar a Mazatlán de ser víctima del “Robo del Siglo”. Y presentar los recursos que sean necesarios para evitar que los delincuentes se salgan con la suya.

2020, un desafío. El próximo año, sin duda se pondrá a prueba toda la capacidad del gobernador Quirino Ordaz Coppel. No solo en lo económico, que se vislumbra peor que el que se ha vivido en 2019. Será en lo político la arena donde estará en juego la capacidad de definir el rumbo que tomará Sinaloa con miras al 2021. Los escenarios que se vislumbran irán cambiando constantemente. No es nada fácil. Sobre todo cuando se pretende competir con Morena. Hay quienes sienten seguro el triunfo, sin siquiera haber pasado por el proceso de elección de candidato y mucho menos la elección constitucional. Es más, hay quienes ya se sienten gobernador o gobernadora. Creen a pie juntillas que con solo ponerse en la sombra del partido Morena ya ganaron. No le dan importancia al gran fracaso en el que están convertidos sus alcaldes que provienen de Morena. No le dan la dimensión exacta al escándalo y circo en que han convertido al Congreso del Estado, la mayoría de Morena. Y ni siquiera voltean a ver cuáles diputados federales y senadores también de Morena ni hieden ni apestan, sino todo lo contrario. Todos, absolutamente todos, están convertidos en una comparsa del presidente en turno y en “levantadedos”. Lo que tanto criticaron al PRI y al PAN. 

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