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¿Y la causa de los trabajadores?

Ah por eso en este país, en el cual se gobierna pensando más en los poderosos y en quienes tienen el dinero, gran parte de los gobernadores y presidentes no pasan la prueba del pueblo y quedan registrados en la historia como malos funcionarios y políticos aprovechados.

En Sinaloa hay gobernantes que han dejado huella, Eustaquio Buelna Pérez, es uno de ellos, fue un político muy preparado, llegó a ser presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación después de su desempeño como gobernador, tenía un discurso progresista, era altamente comprometido con la educación, fundó la Universidad Autónoma de Sinaloa, estableció sanciones para los padres que no llevaran a sus hijos a la escuela y generó un programa de escuela para adultos, ya que él gobernó en un tiempo en el cual el promedio de educación en el país era muy bajo. Rigoberto Aguilar Pico es otro gobernante sinaloense que sobresale por su preparación, era un médico pediatra de gran fama, incluso dirigió el Hospital Nacional de Pediatría, constructor de cultura y continuador de la obra educativa de Buelna. Después de ellos, no hay ningún gobernante de Sinaloa que sobresalga por su preparación académica, han sido sobre todo políticos, más no académicos, y eso fuera lo de menos, si realmente gobernaran la entidad pensando en las mayorías. Alfonso G. Calderón por su modestia, su afán de compromiso con los habitantes de la sierra y por haber sido el primer gobernador obrero se le recuerda, y a cada uno se le recuerda por algo, a veces por cosas buenas, otros por malas.

Mario López Valdez siendo un gobernador que proviene de una familia que vivió con precariedad, se supone que debiese mantener la sensibilidad para entender a los que nada tienen y a los que viven como él creció, sin embargo, en materia de trabajadores, el gobernador no ha tenido la sensibilidad para entender sus causa y comprometerse con ellos.

No sólo son los cientos de trabajadores de Homex, que se han quedado sin empleo en la capital del estado, están también los del Ingenio de los Mochis, el pueblo donde él creció, cientos de familias están sin el sustento para su alimento, que es lo más sagrado en cualquier hogar para sobrevivir. ¿Le importa? A lo mejor sí, pero hace muy poco para apoyarlos. Suponiendo sin conceder que la situación económica del ingenio realmente sea irresoluble, igual que la de Homex, ¿han buscado acaso en el Gobierno del Estado apoyar a los trabajadores con programas de empleo temporal? Que no se supone que existen recursos públicos para los que se quedan sin empleo? ¿Se han acercado con las familias de los cientos de trabajadores despedidos de esos centros de trabajo? Nada de eso han hecho, y eso refleja insensibilidad y falta de compromiso con quienes no tienen otro sustento que no sea su salario.

En tanto, los grandes empresarios de Sinaloa son acogidos, respaldados y apoyados por el gobierno. ¿Es ese el compromiso del cambio en Sinaloa? K