Opinión

¿Y papá Vallejo qué?

HISTORIAS DE REPORTERO
Avatar del

Por: Carlos Loret de Mola

El jueves 5 de junio de este año en estas "Historias de Reportero" publiqué que "Rodrigo Vallejo Mora, hijo del gobernador de Michoacán, aparece con Servando Gómez Martínez 'La Tuta' en uno de los videos incautados en una casa de seguridad del cártel de Los Caballeros Templarios".

La columna titulada "El hijo de Fausto, en video con La Tuta" fue retuiteada y ampliamente comentada en redes sociales, retomada también por distintos medios de comunicación. Se irritó por eso el entonces mandatario michoacano, Fausto Vallejo. Su reacción fue furibunda:

Habló al aire de que había periodistas nacionales sensacionalistas, puso a sus plumas afines a atacar, mandó a sus voceros a desmentir y él mismo, el sábado 7, dos días después de la publicación, dijo: "se ha hablado mucho sobre el video o sobre algunas cuestiones de mi hijo, familiar; quiero decirles que en la familia no hay delincuentes". Curioso: su declaración fue en el día que se conmemora la Libertad de Expresión.

Las mentiras de Vallejo papá no aguantaron. Justo una semana después de difundida la columna en cuestión el todavía gobernador cambió su versión: confesó que a su hijo "lo levantaron y se lo llevaron a la fuerza" a mediados de 2013 y que si tal video existía, quizá se trataba de ese "levantón".

Vaya "levantón" el de Rodrigo Vallejo: en el video aparece sonriente, platicando con soltura con el más buscado de Michoacán, compartiéndole sus visiones, cómodamente sentado, medio echado incluso en torno a una mesa donde asienta su cerveza Tecate.

Si aquello fue una reunión involuntaria, un secuestro exprés, una privación ilegal de su libertad, Vallejo papá o Vallejo hijo debieron denunciar. Pero no. No habían dicho una palabra sobre el asunto.

Seis días después de que cambió su versión, Fausto Vallejo anunció su renuncia al cargo. Fue el 18 de junio. Y mes y medio más tarde, este fin de semana, Rodrigo Vallejo fue detenido por la PGR, consignado por encubrimiento.

Ahora espera a que se defina su situación jurídica recluido en el penal de Santiaguito, en Almoloya, Estado de México.

La gestión de Vallejo como gobernador de un estado asfixiado por la inseguridad estuvo marcada por la polémica desde el inicio debido a su estado de salud: se debatió si debía retirarse del cargo para atenderse.

Finalmente se retiró de la silla cuando ya se había cumplido el plazo que permitía simplemente nombrar a un sucesor sin necesidad de convocar nuevamente a elecciones.

Pero había en su gobierno una enfermedad peor: "los Caballeros Templarios" lo habían infectado del todo. Hoy, el que fue su secretario de Gobierno y quien lo sustituyó durante su licencia, Jesús Reyna, está en la cárcel por complicidad con esa organización. Y la casa de Vallejo estaba igual de invadida: su hijo trataba con "La Tuta" y ya también está arrestado.

Difícil creer que mientras su mano derecha y su hijo eran cómplices del crimen organizado, papá Vallejo no supiera nada.

SACIAMORBOS

¿No sabía? Eso suena a aquello de que Raúl hacía de las suyas y Carlos no se enteraba.

carlosloret@yahoo.com.mx