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Yuri Herrera

EL ARTE DE NOVELAR

"El que no recuerda lo que es sentirse guapo por primera vez… no sabe de milagros". Afirma Yuri Herrera en su novela La transmigración de los cuerpos, publicada por Editorial Periférica en enero de 2013, en Cáceres, España, y tiene razón. Las certezas que hacen que un hombre vaya por la vida y resista estoicamente los reveses son sencillas pero elocuentes; el primer trago, el primer cuerpo desnudo, el primer empleo, son marcas indelebles y son destino. Ejemplo irreprochable es El Alfaqueque, el desesperante personaje guía en esta historia.

Las epidemias trastocan la vida cotidiana. Los gobiernos toman extrañas decisiones con una facilidad pasmosa y la población cae fácilmente en el terror, sobre todo por la falta de información. Llegar al siguiente día es una meta incierta de toda víctima propiciatoria, y desde luego, no se consigue una aspirina porque todas las farmacias están cerradas lo mismo que los supermercados.

En un edificio donde una casera de mediana edad fastidia la vida, habita un estudiante enclenque por pésima alimentación, una hermosa chica, La Tres Veces Rubia, y El Alfaqueque enamorado de la chica que se dedica a algo misterioso, que lo mantiene en contacto con un mundo real bastante convulso. Además, la chica tiene un novio irracional y salvaje que vive para amarla y amenazarla. Les va a gustar enterarse de lo que ocurre cuando se encuentra con El Alfaqueque en una calle donde todos temen ser infestados. Los capítulos donde La Tres Veces Rubia y El Alafaqueque, caen en "hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes", de acuerdo con el maestro Cortázar, son imperdibles y una muestra de que la literatura mexicana es apta para el erotismo.

Yuri Herrera, nacido en Actopan, Hidalgo, México, en 1970, se ha convertido en el maestro de la novela breve, y es el maestro porque sabe crear atmósferas intensas sin necesidad de señalamientos o invitaciones a sentirse de cierta manera mientras se lee su obra. Es un autor que deja ser. Entonces es el lector el que supone por dónde debe avanzar y por tanto hacerse una idea de lo que podría experimentar. Se percibe seguridad en su voz narrativa que es dinámica, de tono duro y audible en cada momento. Es raro aquel que no encuentra placer en una lectura donde debe participar. Igual hay una gama de expresiones que forman un discurso que no desdeña la oralidad como fuente: "compustorear", "como quien paga una mordida de popocha", "asobinado", "ruda de nación", "briagadales", "buenosdiar" son algunas donde se demuestra que las épocas tienen su propia voz.

La transmigración de los cuerpos es una novela como las alas de los ángeles: uno puede verlas y ya, o pasar horas apreciando su estructura e inventando definiciones como las del conejo de la luna. Les gustará el Volkswagen del Alfaqueque, que en una ciudad en cuarentena voluntaria, es el dueño de las calles. Les gustará la sobriedad del edificio donde hay otros misterios y sensualidades que usted merece descubrir por sí mismo y desde luego, les gustará saber que en una circunstancia como la que aquí se narra, al comprar la despensa nadie debe olvidarse de los condones. Las épocas tienen sus propias exigencias. En la novela abundan expresiones que dan noticia de cómo el autor se toma la vida: "No tienes control sobre el órgano que secreta la pen...", "nunca te dejaré de querer pero tengo mi palabra empeñada", "voy vengo", entre otras, y muchas de ellas como una decidida intención de estilo, como la siguiente: "compuso en silencio su mejor actitud corporal de Usted dirá para qué soy bueno." A Herrera el gusta escribir, se nota ese profundo placer en su prosa, en la dimensión exacta de los párrafos y en los movimientos de sus personajes. Como si estuviera escribiendo un diario. Puedo asegurar que coincide con Giorgio Scerbanenco "El primero en creer en las historias que cuento soy yo… Para mí, esa novela corta es 'verdadera' como las historias y las personas que viven a mi alrededor."

Las novelas breves también son novelas totales. Los espacios son funcionales y los personajes representan sociedades concretas donde la vida es una lucha, a veces tan miserable que no tiene idea de por dónde debe moverse. Yuri Herrera es un trabajador minucioso, cada entrega que hace el universo literario tiene una nueva sorpresa: El Alfaqueque les dirá cuál es, mientras usted se sumerge en el armazón de una trama perfecta y emocionante. Una novela es un instrumento múltiple y esta le llegará al corazón. No por nada, en la actualidad Yuri Herrera es una de las voces más poderosas de la literatura mexicana contemporánea en el mundo.