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Zambrano, guardián de las buenas conciencias

ITINERARIO POLÍTICO

En el Itinerario Político de ayer —titulado El Voto de Conciencia—, dijimos que al tratar de justificar su decisión de imponer a senadores y diputados de su partido el voto en bloque contra las leyes de Telecomunicaciones, el presidente del PRD, Jesús Zambrano, había olvidado "dos pequeños detalles".

El primero, que en una democracia representativa como la mexicana, los mandantes de los diputados y los senadores —del partido que se quiera—, son los ciudadanos; aquellos que dan el voto que, a su vez, lleva a los legisladores al Congreso. Por eso, los diputados, senadores y todos aquellos que deben su cargo al voto popular, son los mandatarios —los empleados—, de los mandantes que, a su vez, son los ciudadanos.

El segundo detalle que olvidó Zambrano es el significado del llamado "voto de conciencia", que debe ser la brújula para guiar la conducta de los políticos, sean diputados, senadores o gobernantes; brújula que también orienta la conducta de los intelectuales, los escritores y los periodistas.

Dijimos que la responsabilidad primaria de un político, de un intelectual, escritor o periodista es con su conciencia, y que el dictado de la conciencia está por encima de sus creencias, de su partido, la ideología el grupo político al que pertenece; por encima de su religión, de los estatutos del partido; por encima del color o la tendencia de tal o cual gobierno.

Por eso, insistimos que si la conciencia de un político, diputado o gobernante dicta que la línea y el interés de su partido resulta incorrecto o no defiende el interés público, entonces la conciencia del político dictará votar en sentido contrario a la línea que le ordena su partido. Eso pretendían hacer senadores y diputados del PRD, pero Zambrano amenazó con represalias.

Por eso, a partir de los principios anteriores, concluimos que ni Jesús Zambrano, ni la dirigencia del PRD y tampoco sus órganos colegiados pueden imponer línea, ordenar a los diputados y senadores el sentido de su voto en las cámaras respectivas, por complejo e importante que sea el tema a tratar.

En respuesta, Jesús Zambrano replicó con un texto titulado "La real democratización de los medios", en el que dice: "Precisamente porque los mandantes de los diputados y senadores son los ciudadanos, el partido debe velar porque sus acciones legislativas sean coherentes con el ideario político que eligieron con su voto". ¿Se habrá percatado Zambrano de la barbaridad que dijo?

Si leemos con cuidado el fragmento anterior, veremos que Zambrano y la dirigencia del PRD se declaran guardianes de la conciencia de los diputados y los senadores; no sea que la traicionera conciencia de esos legisladores intente desviarse de los dictados del partido. ¿Qué no es eso estalinismo puro? ¿No era eso lo que ordenaba el PRI de los años 70 y 80 a sus diputados y senadores, y que en muchos casos sigue ordenando? El PRD de Zambrano no tolera el pensamiento libre, el voto de conciencia. ¿Entonces qué clase de pensamiento democrático pregona el PRD de Zambrano? No, Jesús, los ciudadanos dieron el voto y su representación a los diputados y senadores, no a los dueños del partido.

Pero dice más. "En este caso, el (interés) del PRD contempla la democratización de los medios de comunicación, lo que se ve obstaculizado por un dictamen que beneficia al monopolio televisivo al contrariar la Constitución en el tema de la preponderancia. He ahí, insisto, la razón del voto unánime en lo general en contra del dictamen, preservando en lo particular los avances en telefonía que el PRD incorporó y que estaban ausentes en el anterior dictamen del senador Lozano".

Primero, Zambrano debe aclarar lo que entiende por "democratización de los medios". Si quiere decir que deben estar en un mayor número de manos, eso lo consiguió con creces la ley. Si lo que intenta decir es que deben ser más plurales en sus contenidos y críticos en sus análisis, esa es una decisión que corresponde sólo a las empresas y que sancionarán los consumidores, no una ley.

Pero lo que resulta una perla es cuando Zambrano dice que el PRD votó en contra de un dictamen "que beneficia al monopolio televisivo al contrariar la Constitución". ¿De verdad, estimado Jesús, el dictamen es violatorio de la Constitución? Si están tan seguros, ¿por qué no dejar que sea la Corte la que determine si se violentó o no la constitución? ¿Por qué hacer pagar a la imagen del PRD un costo altísimo con una postura que parece necia, cuando la Corte seguramente les dará la razón?

Por lo demás, estimado Jesús, el comportamiento del PRD dice más que mil discursos y los votos ponen a cada quien en su lugar. Al tiempo.

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx