Policiaca

Acribillado con cuerno de chivo murió José Luis en Culiacán

Unos de los criminales se acercó directamente a José Luis y ahí comenzó a dispararle

Por  Ángel Zamudio

Agentes policiales custodiaban el lugar mientras el personal forense hacía las labores.(Foto: Marco Ruiz / El Debate)

Agentes policiales custodiaban el lugar mientras el personal forense hacía las labores. | Foto: Marco Ruiz / El Debate

Culiacán, Sinaloa.- Con disparos de arma larga AK-47, conocida como “cuerno de chivo”, fue acribillado un adulto afuera del edificio donde vivía en el fraccionamiento Alturas del Sur.
Los vecinos identificaron al occiso con el nombre de José Luis N., de 46 años de edad, de quien se dijo acababa de bajar del tercer piso del edificio 5479, donde estaba con sus familiares.

Una vez que el hombre estuvo en el estacionamiento frontal del inmueble, llegaron sujetos fuertemente armados, quienes, al ubicar a la víctima, le dispararon en repetidas ocasiones, hasta asegurarse de su muerte. Los presuntos responsables escaparon después de cometer el acto.

El atentado

De acuerdo con los datos proporcionados sobre el suceso, eran aproximadamente las 16:00 horas cuando se escucharon las detonaciones de arma de fuego, que de inmediato alertaron a todos los vecinos, que por miedo a sufrir algún daño se resguardaron entre las paredes de sus hogares.

Se informó que el ahora fallecido estaba en el tercer piso del inmueble departamental ubicado por la avenida Monte Churchill y la calle Cima de las Rocallosas, de asentamiento ya mencionado, y decidió bajar al estacionamiento, donde estaban otras personas platicando, como de costumbre lo hacían.

Adultos de todas las edades llevaron a sus hijos a que fueron testigos de la violencia y de la brutal condición del cadáver. Foto: Marco Ruiz / El Debate

Todo estaba en total calma, cuando de pronto se vio una camioneta de reciente modelo que se aproximaba a donde estaba la víctima.

Al parecer, los gatilleros ya tenían ubicado al infortunado, ya que cuando estuvieron frente a él, uno de los pistoleros descendió de la camioneta y se fue en su contra, accionado su arma en más de veinte ocasiones.

Después del atentado, los individuos responsables salieron escapando a toda marcha por entre las calles sin que se conocieran sus características.

Los vecinos esperaron unos minutos para salir de sus departamentos, uno de los cuales presentó daños en la fachada, pero cuando lo hicieron de pronta manera se acercaron a donde yacía José Luis N., quien había recibido la mayoría de los balazos en su cuerpo, que le destrozaron un brazo y parte de la cabeza. 

Los indicios balísticos quedaron en todo lo ancho de la calle, donde los peritos trabajaron por varios minutos para no dejar ningún detalle sin añadir a la investigación. Foto: Marco Ruiz / El Debate

Reporte y peritaje

El aviso sobre la agresión se daba al 911, donde las personas del sector pedían la presencia de policías, ya que un hombre había sido atacado con armas de grueso calibre.

Los agentes más próximos a la ubicación recibieron la notificación y rápidamente acudieron al lugar, donde confirmaron la denuncia al encontrar el cadáver rodeado de gente que lo habían tapado con una cobertor café, ya que las heridas de bala eran muy explícitas.

El área del crimen fue acordonada de calle a calle al encontrarse los casquillos regados por toda la avenida, y por ser evidencia clara del homicidio se tuvieron que resguardar dentro de la cinta de precaución.

La zona ya era resguardada por elementos de Seguridad del municipio, cuando llegaron los agentes de Investigación y el personal forense, que al estar enterado de todos los detalles entró al perímetro para iniciar las labores forenses.

Durante los trabajos de campo recogieron como indicios un total de 22 casquillo de AK-47 y se hizo el registro en imágenes del lugar para posteriormente subir el cadáver a una unidad del Servicio Forense y trasladarlo al anfiteatro.