Policiaca

Anciano asesinado en Culiacán, estaba trabajando de velador

El anciano asesinado a balazos en Loma de Rodriguera, Culiacán, estaba trabajando de velador en la Ladrillera donde lo encontraron

Por  Hernán Alfáro

Dentro de una humilde casa se halló el cadáver.(Foto: El Debate)

Dentro de una humilde casa se halló el cadáver. | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- Gustavo, a sus 60 años de edad, fue asesinado dentro de una pequeña y humilde vivienda situada en una ladrillera de la colonia Loma de Rodriguera. 

Dos balazos recibidos en el costado derecho de su cuerpo fueron las causantes de su muerte.

A detalle

La mañana de ayer policías dieron con el cuerpo del sexagenario gracias a un llamado anónimo.

Según información dada a conocer por las autoridades, presuntamente don Gustavo, como lo conocían, era el encargado de cuidar la ladrillera, pero al ganarle el sueño fue a recostarse en un catre hasta supuestamente quedar dormido.

Por causas aún no claras fue atacado a tiros. El o los delincuentes pudieron haber usado un revólver.

Dentro de una humilde casa se halló el cadáver. Foto: El Debate

Al amanecer, un trabajador acudió a realizar sus labores como de costumbres y le echó el grito a Gustavo, y se le hizo extraño que no le respondiera.

Corrió a avisarle a su familia para que entraran y revisaran que estuviera bien el velador.

Al hacerlo se llevaron una trágica noticia: que el señor estaba bañado en sangre y sin vida.

Ante tal situación, notificaron el deceso al número de emergencia 911.

El lugar comenzó a llenarse de vecinos que conocían a Gustavo, todos con rostros serios y sin decir ni una sola palabra.

Algunos dijeron que el sexagenario era una persona trabajadora y, sobre todo, no era de problemas.

Investigación

Especialistas en homicidios dolosos y peritos criminalistas apoyaron en los trabajos.

Se dice que no hubo cascajos en la escena del crimen.

Los policías investigadores recabaron cualquier tipo de versiones y además solicitaron otro tipo de información que les serviría para poder dar con los responsables.

El cuerpo, momentos después de finalizadas las labores, fue envuelto en plástico blanco, subido a una camilla y enviado a que fueran estudiados, para después ser entregado a sus dolientes y que le dieran cristiana sepultura.