Policiaca

¡Auxilio! Gritó Guadalupe antes de ser asesinada y nadie ayudó

La joven Guadalupe es asesinada a golpes antes del amanecer; vecinos admiten haber escuchado la petición de ayuda, pero les dio miedo actuar.

Por  Francisco Castro

Forense fotografía el edificio donde ocurrió el asesinato.(Foto: El Debate / Marco Millán)

Forense fotografía el edificio donde ocurrió el asesinato. | Foto: El Debate / Marco Millán

Sinaloa.- «¡David, ya, por favor! ¡Perdóname! ¡No lo vuelvo a hacer!» y «¡Auxilio! ¡Auxilio!», fueron las últimas frases que Guadalupe gritó desesperadamente la mañana de este jueves antes de morir, gritos que retumbaron dentro del apartamento 402 del multifamiliar en el Infonavit Cañadas, pero que nadie atendió, a pesar de haber sido escuchados por los vecinos.

La joven de 24 años de edad, octava víctima de feminicidio en lo que va del año en la entidad, fue asesinada a golpes ayer por la mañana en el departamento que alquilaba desde hace dos meses en el cuarto piso del edificio 778, ubicado por calle Sierra Madre Occidental, entre Cerro Prieto y Cerro de la Memoria, al sur de la ciudad de Culiacán.

Junto al lavadero y a unas cajas con ropa quedó tendido el cuerpo de Lupita —como era llamada por algunos vecinos—, en medio de un charco de sangre, con el cráneo destrozado por los martillazos recibidos. Las paredes y el piso ensangrentados en el cuarto de lavado dan cuenta de la terrible agresión.

Custodia en disputa

Un día antes, el miércoles por la tarde, Lupita compartió a algunos vecinos la alegría de haber ganado a su expareja el proceso legal para quedarse con la custodia de su hija, una niña de casi 2 años de edad que fue hallada por los vecinos junto al cuerpo sin vida de su madre. Esa misma tarde también admitió estar intranquila porque su expareja, el padre de la niña, la había amenazado cuatro días atrás con quitársela, incluso con hacerle daño, por lo que el consejo fue que se amparara.

Momento en que la hija de Guadalupe es retirada por una mujer policía y llevada al DIF. Foto: El Debate / Marco Millán

Hoy, la principal línea de investigación —de acuerdo con las propias autoridades— apunta hacia su expareja como probable responsable de este feminicidio.

Guadalupe M., originaria de Ajoya, municipio de San Ignacio, tenía apenas dos meses viviendo en ese apartamento del sector Cañadas, en la última planta. A diario salía muy temprano a trabajar en una gasolinera, y regresaba alrededor de las 14:00 horas, justo a tiempo para recibir a su hija, que era llevada y traída a la guardería durante toda la semana por su expareja, un hombre descrito como alto y de alrededor de 45 años de edad.

La joven no era muy cercana a los vecinos, si acaso compartía el saludo con quienes coincidía a su salida o a su llegada al multifamiliar, pero la mayor parte del tiempo lo pasaba encerrada en ese departamento que alquilaba en alrededor de 2 mil 500 pesos, ya amueblado. Ese día que platicó con algunos vecinos de confianza, andaba buscando los tenis de su hija. 

El llamado que nadie atendió

Un señor ya entrado en edad que vive en un edificio muy cerca del departamento de Lupita, compartió que salió en la madrugada como a las 4:30 cuando de pronto escuchó lo que pensó que era un pleito que no llegaría a más, que quizá era alguien que ya tomado peleaba o gritaba, pero nada grave: «Oía: “¡Auxilio! ¡Auxilio!”. 

El señor ahora comenta: ¡Chin*** madre, si he sabido, saco la escopeta, vengo, y se la quito! Yo tengo un arma, la tengo registrada, y es para eso. No lo mato, pero no lo hubiera dejado, le vuelo una pata al desgraciado», dijo entre maldiciones hacia el agresor y molesto consigo mismo por no haber descifrado el llamado de auxilio. «Me indigna la forma, una mujer y con una criatura. No hay forma de describir eso que hizo», lamenta el señor.

Al tiempo que investigadores de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa recababan datos en el multifamiliar, otra de las personas que viven en el edificio 778 pisos más abajo afirma que ella y su esposo escucharon los gritos de Lupita como a las 05:00 horas, pero que su marido no se quiso meter porque pensó que posiblemente el agresor tenía un arma. 

Es ella quien afirma haber escuchado los gritos de auxilio y de piedad «¡David, ya, por favor! ¡Perdóname! ¡No lo vuelvo a hacer!». Coinciden con otras personas del lugar en que nunca habían escuchado pleitos en ese apartamento.

La tragedia ocurrió entre las 04:30 y las 05:00 horas de este jueves. Una vez cometido el crimen, el agresor huyó, dejando a Lupita sin vida, y a su hija a la deriva, con la puerta abierta, lo que fue aprovechado por algunos vecinos para entrar en la mañana y ver que la joven mujer había sido golpeada y requería auxilio, solo que para cuando llegaron los paramédicos de Cruz Roja ya no había nada que hacer.

A media mañana, cuando ya el cuerpo había sido retirado del lugar, las escaleras del edificio fueron lavadas para borrar la sangre que quedó regada durante las maniobras.

El departamento quedó asegurado, y en la puerta de acceso, donde se aprecia una estampa de un ángel, las autoridades colocaron un sello con logos de la Fiscalía y cinta amarilla. Ahí, en ese cuarto piso, la sensación de soledad y muerte es escalofriante.

Cepavif condena la muerte de Lupita

Tras condenar enérgicamente el feminicidio de Guadalupe este jueves en la ciudad de Culiacán, la titular del Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Familiar (Cepavif), Gabriela Inzunza Castro, llamó a las autoridades a esclarecer este hecho y aplicar todo el rigor de la ley al agresor.

Inzunza Castro hizo también un llamado a la población en general para que cuando escuchen o vean hechos de violencia hacia alguna mujer u hombre pidiendo auxilio, llamen de inmediato al 9-1-1, pues enfatizó que una llamada oportuna puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Previo al posicionamiento, personal de Cepavif confirmó que en el caso de esta víctima de feminicidio no hay antecedentes de reportes previos por violencia.

Feminicidios

  1. Rosa, de 45 años, asesinada de un tiro en el pecho el 2 de enero en el ejido Luis Echeverría, Ahome.
  2. Desconocida. Ultimada a balazos el 11 de enero en el fraccionamiento Cerro del Vigía, Mazatlán.
  3. Desconocida. El 12 de enero fue hallada calcinada en Prados del Sol, Culiacán. 
  4. Susana fue asesinada a balazos el 24 de enero en la Miguel Hidalgo, en Culiacán.
  5. Ana Karen, de 19 años. El 26 de enero la hallaron asfixiada en un motel por la Costerita, en Culiacán.
  6. Rocío, de 34 años, fue hallada descuartizada en el Panteón Civil, el 31 de enero, en Culiacán.
  7. Edith, de 24 años, fue asesinada a tiros el 5 de febrero en el Infonavit Arboledas, Ahome.
  8. Guadalupe, de 24 años, la asesinaron a golpes ayer en el sector Cañadas, Culiacán

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