Policiaca

Britany no era mala: Madre de la última mujer asesinada en Sinaloa

Britany no era mala, ella no era mala, dice la la madre de la joven de 19 de años, asesinada y dejada con sapos en el cuello en Culiacán, Sinaloa

Por  Angelina Corral

La madre no se explica los motivos que tuvieron para ultimarla.(Foto: Luis Gerardo Magaña / El Debate)

La madre no se explica los motivos que tuvieron para ultimarla. | Foto: Luis Gerardo Magaña / El Debate

Entréguesela a Dios”, le susurró al oído una mujer a la mamá de Britany, y luego le dio un fuerte abrazo. 

A unos cuantos pasos estaba el ataúd de color café, en donde yacía el cuerpo de la joven de 19 años de edad, a quien localizaron asesinada la mañana del pasado martes bajo un árbol de tabachín, ubicado en un camellón del fraccionamiento Valles del Sol, de esta ciudad capital. 

Mientras a una familia de Villa Juárez, sindicatura de Navolato, la envolvía el dolor y la duda; para las autoridades, Britany era parte de las estadísticas de los feminicidios. Se convirtió en la víctima número 30 en lo que va del año. Su cuerpo fue velado ayer en una colonia de Villa Juárez, en el patio de la casa familiar en donde vivió muchos momentos felices. 

Era de buen corazón

De acuerdo con familiares, a Britany le gustaban mucho las fiestas y salir con amigas, como a cualquier joven de su edad. Estaba desempleada y no podía acomodarse de forma fácil en algún trabajo porque había estudiado solo hasta quinto grado de primaria.

Familiares, vecinos y amigos, durante el funeral de la joven. Foto: El Debate

Lamentaba no haber estudiado y de manera frecuente decía que su vida sería otra si tuviera una carrera. 

No era mala, no era mala, era de buen corazón, era una joven sin malicia; tenía miedo que yo me muriera, y ella fue la que murió primero”, contó su mamá, sin poder contener el llanto. 

Soñaba con tener mucho dinero para curar a su mamá, quien sufre de diabetes, y le decía repetidamente que no quería que se le muriera, sin saber que sería ella quien se adelantaría en el camino. 

Con los pies muy hinchados y sus ojos verdes invadidos por la tristeza, su madre recibió a muchas personas que acudieron a darle el pésame. Muchas no creían que Britany estuviera quieta en ese ataúd, porque era una joven llena de energía, quien debería estar riéndose y disfrutando la vida. 

Salida sin retorno

El domingo pasado fue cuando los familiares vieron por última vez a Britany con vida. Salió con amigas, y cuando pasaron las horas y no regresó, presintieron que algo no andaba bien. El martes, a través de redes sociales, se enteraron de que habían encontrado a una joven asesinada. Le preguntaron a una hermana qué ropa llevaba, y coincidía con la de la joven de la noticia. 

Su mamá en su interior rogaba por que no fuera ella, pero también sabía que sí podía ser, porque no había regresado a su casa. 

En el Servicio Médico Forense la familia confirmó lo que más temía: alguien de forma cruel le había arrancando la vida a Britany. La noticia de este crimen causó gran conmoción social porque a la joven le dejaron dos sapos en el cuello.