Policiaca

Confiesa que asfixió a su suegra y dejó el cuerpo en un ropero

Un joven de 18 años fue trasladado al penal de Topo Chico por asesinar a la mamá de su novia en Escobedo, Nuevo León

Por  Agencia Reforma

El cuerpo de la mujer fue localizado en un domicilio de la Colonia Felipe Carrillo Puerto, en Escobedo.(Reforma.)

El cuerpo de la mujer fue localizado en un domicilio de la Colonia Felipe Carrillo Puerto, en Escobedo. | Reforma.

Nuevo León .-La Policía Ministerial internó ayer en el Penal del Topo Chico al novio de la hija de la mujer hallada asesinada y oculta dentro de un ropero, en Escobedo, tras presuntamente revelar que cometió el homicidio.

Según la investigación, Alan Osmar, de 18 años, habría asfixiado a María Inés, de 33 años, frente a la hija de la víctima.

Luego ocultó el cadáver y junto con su novia y el hermano de ella durmieron al menos dos noches en la casa, donde estaba el cuerpo de María Inés.

Fue hasta que percibieron los olores fétidos cuando decidieron huir de la casa, de acuerdo con la indagatoria de las autoridades.

Alan Osmar fue detenido en la Colonia Hacienda del Sol, en García, donde fue localizado por las autoridades.

Una fuente policiaca dijo que el sospechoso habría admitido el crimen.

El lugar de los hechos. Foto: Reforma.

Según el informante, el joven presuntamente reveló que desde hace dos años es novio de la hija de María Inés.

Hace dos meses, la adolescente llegó a vivir con su mamá a Escobedo, pero seguía en contacto con el presunto responsable.

Alan mencionó que su novia le dijo deseaba matar a su madre.

El sábado pasado, agregó, viajó desde el estado de Hidalgo, se encontró con su novia y se fue con ella a la casa de Escobedo.

Cuando los jóvenes estaban en el domicilio llegó María Inés, y aunque Alan se escondió, la mujer lo descubrió.

El sospechoso presuntamente declaró que tomó a la víctima por el cuello y se lo presionó hasta que dejó de moverse.

Luego le pidió a su novia que le pasara un cuchillo y le hizo unas heridas en el cuello a la mujer, comentó el informante.

Alan envolvió el cuerpo en una cortina y la amarró con una cuerda para esconderla en el ropero y después salieron a caminar.

Al regresar, el ahora detenido sacó de nuevo el cuerpo y lo envolvió en dos cobijas más hasta que el martes, cuando huyeron a García.