Policiaca

Ejecutan a joven en la entrada de una casa en Costa Rica

El hoy occiso pudo haber tenido un altercado con otra persona, quien lo privó de la vida justo en la entrada de una casa

Por  Hernán Alfáro

Un perito retrata el cadáver del joven, quien después sería retirado del lugar en Culiacán, Sinaloa(Cortesía)

Un perito retrata el cadáver del joven, quien después sería retirado del lugar en Culiacán, Sinaloa | Cortesía

La ola de violencia se trasladó a la sindicatura de Costa Rica, donde fue asesinado a balazos un joven que respondía en vida al nombre de Juan Ramón, quien contaba con 28 años de edad y presuntamente era originario del municipio de Elota.

Los hechos

Los pobladores reportaron que por la  calle Chihuahua, entre las avenidas Veracruz y México, en la colonia La Popular, se escuchó una serie de disparos.

Marcaron al 911, y acudieron policías para encontrar el cuerpo del joven tirado bocarriba en el acceso principal de una casa que al parecer estaba siendo rentada.

Los oficiales acordonaron y avisaron a todas las corporaciones para alertar de la huida del responsable, pero hasta el cierre de la presente edición no se sabía nada de él.

Extraoficialmente se reveló que todo pasó cuando presuntamente los dueños iban a pedir que desocuparan la vivienda, cuando de pronto se armó una riña entre unas mujeres y la propietaria.

Mientras Ramón intentaba separarlas llegó un hombre, quien, con un arma calibre 9 milímetros, comenzó a dispararle en repetidas ocasiones hasta verlo caer malherido.

El sujeto después salió huyendo, dejando sin vida al joven.

Los vecinos se veían más que sorprendidos por lo sucedido y no daban crédito a que la acalorada discutió iba a tener un trágico final.

Quienes observaban cómo estaba tendido el cuerpo tuvieron que respetar la cinta amarilla que colocaron los agentes preventivos.

Personal de la Fiscalía hizo acto de presencia tiempo después para llevar adelante las investigaciones pertinentes para dar con el responsable de quitarle la vida a Juan Ramón N.

Registro

Las labores de los peritos iniciaron una vez que traspasaron el área delimitada.

Acataron los protocolos de primer respondiente y, conforme revisaban el lugar, fijaron las probables evidencias, como lo fueron cascajos de arma corta.

En cuanto a la información que se estuvo dando a conocer en el lugar, serían elementos de la Policía de Investigación quienes, con una serie de entrevistas a presuntos testigos, lograrían saber el nombre del asesino.

Cuando acabó el trabajo pericial, los restos de Ramón fueron llevados al anfiteatro, donde finalmente se le practicaría la autopsia, para que posteriormente su familia acudiera a reclamarlo ante el Ministerio Público especializado en homicidios dolosos.