Policiaca

Hombre asesinado en la Renato Vega, Culiacán, era perseguido

Tras ser perseguido, el hombre sin identificar fue asesinato a balazos en la colonia Renato Vega, Culiacán, quedando con disparos en la cabeza, entre ellos uno dio justo en el ojo.

Por  Hernán Alfáro

El cadáver estaba en la banqueta de una casa donde trató de refugiarse de quienes venían detrás de él.(Foto: El Debate)

El cadáver estaba en la banqueta de una casa donde trató de refugiarse de quienes venían detrás de él. | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- “Aquí estoy toda nerviosa”, relataba con voz entrecortada una señora que estaba cerca de una de las casas donde la tarde de ayer pistoleros dieron muerte a balazos a un hombre en calles de la colonia Renato Vega Alvarado, al sur de Culiacán, una víctima más que se suma a la lista de asesinatos del mes de mayo en Sinaloa.

Los hechos

En lo alto de la calle Mina de Batopila todo era confusión y temor. Personas portando armas de fuego persiguieron a un hombre de aspecto joven hasta alcanzarlo y herirlo. 

Policías municipales que patrullaban los alrededores acudieron al reporte por parte del número de emergencias 911 de un baleado, sin imaginar que ya no presentaba sus signos vitales. 

Al estar el lugar asegurado, los vecinos comenzaron a salir de sus casas, inclusive niños, quienes sin el cuidado de sus padres observaban cómo al hoy occiso se le escurría la sangre de la cabeza. 

Un perito revisa los alrededores de un árbol para ver si por ahí quedaba un cascajo, pero no fue así. Foto: El Debate

Los habitantes decían no saber nada de lo que había pasado, callando por temor. 

Hubo pocos que indicaron que solo escucharon los disparos y después un vehículo que bajaba a toda prisa por el camino de terracería. 

“Al parecer llegaron y lo mataron”, “yo pensé que era mi hijo que vino a buscarme”, fueron algunas de las frases que se decían en el lugar, el cual ya había sido acordonado para evitar que personas ajenas contaminaran el área. 

Se le dio parte a policías investigadores de la Fiscalía General del Estado para que se presentaran e iniciaran las indagatorias correspondientes. 

Trámites

Llegaron los peritos. Uno de ellos, vistiendo todo de negro, se colocó un sombrero y una capucha negra; mientras que dos más se pusieron sus trajes blancos para proceder a trabajar en la zona. 

Iban de un lado para otro rastreando cualquier indicio que les aportara pruebas para poder integrarlas a una carpeta de investigación. 

Se dieron cuenta de que la víctima traía al parecer un orificio de bala en uno de sus ojos. 

Continuaron laborando hasta finalmente no encontrar algún cascajo. Trazaron algunas medidas entre el cuerpo y ciertos objetos fijos. 

Cuando concluyeron, los forenses guardaron sus herramientas y solicitaron apoyo para subir los restos del desconocido a un vehículo para que lo depositaran en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde se le haría la necropsia, a la espera de que fuera reclamado por su familia.