Policíaca

Las tétricas historias que guarda el viejo Semefo en Culiacán

Duró operando casi dos décadas y en ese tiempo hubo peligrosos personajes del narco a quienes se le practicó la autopsia en dichas instalaciones, que ahora alberga a personal pericial

Por  Hernán Alfaro

La pánel del Semefo entraba y salía a ciertas horas del día(Foto: DEBATE)

La pánel del Semefo entraba y salía a ciertas horas del día | Foto: DEBATE

Culiacán, Sinaloa.- 19 años estuvo en funciones el antiguo Servicio Médico Forense (Semefo) de Culiacán, tomando en cuenta que fue inaugurado por el secretario de Gobernación de aquel tiempo, Diódoro Carrasco Altamirano, en el año 2000 y hoy es la sede del personal criminalista de la Fiscalía General del Estado (FGE).

A más de 10 mil cuerpos, tan sólo en Culiacán, se les hizo la necropsia en el ya ocupado inmueble, desde grandes capos hasta pistoleros. Sin embargo, a sus reducidos espacios, ante el incremento acelerado de crímenes en los últimos años en la capital del estado, se tuvo que construir uno nuevo y más amplio a un costado de la Dirección de Servicios Periciales.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

Las características

Fachada rústica, con pequeños cuartos fríos y oficinas para los trámites correspondientes, es como se trabajó durante años, cuenta un empleado del lugar, cuya identidad se reservó.

Leer másPareja resulta herida después de volcar al intentar huir de sujetos armados, Culiacán

Las pesadas rejas pintadas de blanco se abrían manualmente cada vez que se introducían los vehículos de la Dirección de Servicios Periciales con uno, dos y hasta con tres cadáveres agredidos a balazos, quemados, en estado de descomposición, navajeados, de todo tipo de causas de muertes.

Algunas veces los alrededores fueron fuertemente resguardados por temor de que acudieran a robarse los cuerpos, como sucedió el 27 de octubre del 2008, cuando un comando armado entró y robó un cuerpo, presumiblemente de un capo de alta envergadura, supuestamente identificado como José Cruz Carrillo Fuentes.

De acuerdo a lo citado por la Fiscalía en el documento con folio 01595419, requerido mediante Acceso a la Información en 2000, sin detallar fecha exacta, sólo se podían resguardar ocho cadáveres en el edificio, un terreno con superficie de dos mil 212 metros cuadrados.

Al solicitar de la misma manera, desde ese periodo hasta 2019, la cantidad exacta de autopsias realizadas, la Fiscalía sólo contó con cifras a partir del 2012 hasta el 30 de junio. En el escrito se detalló que más de 12 mil 377 personas fueron asesinadas a balazos, 630 perdieron la vida tras agresiones con armas blancas y, en tercer lugar, aquellas que murieron a causa de golpes. Todos fueron a dar a las instalaciones.

Es importante resaltar que algunos cadáveres de personajes criminales de alto nivel tenían que ser reconocidos por autoridades estatales, federales y militares, lo que retrasaba la entrega de los mismos, llegando en muchas ocasiones a su descomposición, ya que no se podían conservar químicamente, ante la posibilidad de destruir evidencias valiosas para la investigación. Por lo que se aplicaban métodos que ayudaban a preservar los restos mortales de manera temporal, sin afectar la investigación pericial.

Los huéspedes

De la gran cantidad de cuerpos que albergó el viejo Semefo, hubo algunos que generaron fuerte tensión en el interior de las instalaciones, y hermetismo en el exterior donde se tuvo que solicitar apoyo de fuerzas federales ante una posible sorpresa de un rescate.

Entre ellos, cadáveres de personajes del narcotráfico como el de Manuel Torres Félix, alias el Ondeado, ultimado a tiros por soldados en la sindicatura de Quilá el 13 de octubre del 2012; así como el de Francisco Javier, alias el Chimali, quien fue privado de la vida por marinos en la sindicatura de Tepuche; algunos integrantes del grupo armado conocido como Los Ántrax, y otros peligrosos personajes, fueron a dar al antiguo anfiteatro. Ante la duda de que si eran ellos los que estaban tendidos sobre las planchas metálicas, por ley, se le practicaron diversos estudios, entre ellos las pruebas de ADN.

Pero mientras esto se llevaba a cabo se montaron fuertes operativos policiales y de fuerzas federales al tenerse como registro que, en el 2008, un fuerte comando armado ingresó a las instalaciones para apoderarse de los restos carbonizados de un cuerpo de quien se llegó a decir que se trataba de un familiar del extinto capo sinaloense Amado Carrillo Fuentes, conocido como el Señor de los Cielos.

Por otra parte, se contó que una vez entregados los cuerpos, los olores fétidos salían de las ventanas, o se concentraba en las oficinas, y además, hubo quien relató, que no sólo quedaba el mal olor, sino que también quienes algunas vez trabajaron ahí mencionaron tétricos sucesos. 

En sus últimos años

En el 2016 se evidenció cómo decenas de cuerpos estaban embolsados y regados por el patio del Semefo debido a que presuntamente no estaban en operación algunos de los refrigeradores donde los resguardan, por lo que fue bautizado como el patio del horror.
Los cadáveres estaban encimados, ya desprendían fuertes olores fétidos y estaban envueltos en bolsas blancas;algunos en camillas, otros en el piso.

Leer másVecinos de Los Mochis, Sinaloa piden más vigilancia a policías

Pese a la difusión del problema, los restos humanos permanecieron por más días.
Ante la deficiencia del antiguo anfiteatro, se anunció la construcción de un nuevo inmueble con una inversión de más de 15 millones de pesos, que finalmente fue terminado e inició operaciones en el 2019.

 
Video de la masacre en Tonalá, Jalisco que dejó 11 muertos y 2 heridos.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo