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Multihomicida es detenido

SAN IGNACIO

San Ignacio, Sin. La Procuraduría General de Justicia del Estado, ejecutó un mandamiento judicial por el delito de homicidio doloso y lesiones a un individuo que presuntamente era el cabecilla de una banda de probables asaltantes y homicidas que operaba en la zona serrana de los municipios de Cosalá y San Ignacio.

Se trata de Olegario Meraz Astorga, de 46 años de edad, originario y residente de la comunidad de Santa Rosa, poblado localizado en los límites de Sinaloa y Durango.

La orden de aprehensión que le fue ejecutada a Olegario Meraz Astorga es por presuntamente haber participado en la muerte con disparos de arma de fuego en contra de tres personas identificadas como Benjamín Peña Escobar, de 25 años de edad; Toribio Peña Escobar, de 22 años y Fidencio Martínez Peña, de 34 años de edad, todos residente de la comunidad de Tachinola, perteneciente a Durango.

El expediente procesal integrado por el Juzgado Mixto de Primera Instancia del Ramo Penal, con distrito judicial en la cabecera municipal de San Ignacio, indica que los hechos sucedieron a las cinco de la tarde del 10 de mayo de 1996 a la orilla del arroyo que bordea el poblado Jocuxtita.

El trabajo ministerial estableció que Olegario Meraz Astorga y otros individuos, armados con fusiles Ak-47 habían llegado a Jocuxtita los primeros días de mayo, dedicándose a emborracharse y hacer desmanes.

La tarde de ese día los hermanos Benjamín, Toribio, Fausto y Felipa Peña Escobar, así como su primo hermano Fidencio Martínez Peña, a caballo, se pusieron en marcha rumbo a Jocuxtita para festejar el Día de las Madres con los suegros del primero y segundo de ellos.

Entraron al arroyo de Jocuxtita y vieron que en la orilla del lado del pueblo estaba gente armada, pero no temieron por que no tenían problemas con nadie, según el testimonio de los sobrevivientes.

Al tratar de subir al pueblo fueron detenidos por Olegario Meraz Astorga, quien les ordenó se bajaran de los caballos para hacerles unas preguntas, a lo que accedieron.

Recién desmontados Olegario Meraz Astorga y uno de sus cómplices, Damián Peña Medina, presuntamente dispararon sus fusiles AK 47, matando en el acto a Benjamín Toribio y Fidencio.

Fausto Peña Escobar, herido y su hermana Felipa, lograron correr hasta llegar a un cerro y evitaron ser asesinados.

Los presuntos homicidas esculcaron la ropa de las víctimas y les quitaron dinero, pertenencias de valor y sus documentaciones.

Tras los hechos los presuntos homicidas regresaron al caserío de Jocuxtita en donde continuaron tomando, entrada la noche se retiraron.

Los sobrevivientes fueron rescatados por los pobladores y al igual que los cadáveres, trasladados al amanecer a la cabecera municipal.

El siete de julio del año siguiente Damián Peña Medina, uno de los presuntos homicidas, quien era primo hermano de las víctimas, fue asesinado a balazos.

A través de intensa labor de inteligencia e investigación de campo, la UNESA recién le ejecutó la orden de aprehensión a Olegario Meraz Astorga y quedó en la penitenciaría estatal de Mazatlán a disposición de la autoridad judicial.