Política

Derechos humanos, con falta de resultados e incertidumbre

En opinión de expertos, Rosario Piedra, como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en México, llega cuestionada a una institución que debe ser de contrapeso al Gobierno

Por  Lorena Caro

Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República de México(Foto: Reforma)

Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República de México | Foto: Reforma

México.- En el Gobierno federal falta un enfoque de defensa y promoción de derechos humanos, de acuerdo con expertos en la materia entrevistados por EL DEBATE, quienes coincidieron al señalar que existen avances en materia legal, pero la falta de presupuesto impide que el tema sea realmente prioridad en la práctica para la Administración de Andrés Manuel López Obrador, a un año de gestión. 

Luego de que descalificaciones, señalamientos de fraude, gritos y jaloneos rodearan la toma de protesta de Rosario Piedra como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Jesús Gallegos Olvera, doctor en Ciencias Políticas y Sociales, y Leonel Aguirre, presidente de la Comisión de la Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, coincidieron al señalar que es preocupante que se utilice un órgano independiente como entramado político.

La polémica comenzó luego de que tras la votación a Rosario Ibarra en el Senado se indicó que solo había 114 votos, cuando deberían ser 116; no obstante, el presidente del Senado, Ricardo Monreal, aclaró más tarde que la presidencia de la CNDH en el Senado se votó de la siguiente manera: 57 Morena, 3 PT, 4 PES, 7 PVEM, 22 PAN, 13 PRI, 7 MC, 2 PRD, 1 independiente, sumando los 116 que deberían existir. 

Motín político 

Jesús Gallegos Olvera, doctor en Ciencias Políticas y Sociales, destacó que, al menos durante este primer año de Gobierno, no se observan signos o expresiones claras de una defensa de los derechos humanos. 

De acuerdo con su opinión para EL DEBATE, consideró que sí se observa la intención de buscar algunos mecanismos, pero que el nombramiento de la actual responsable de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra, y los cuestionamientos que se han hecho sobre la forma en la que llegó a este lugar dan cuenta de que ha sido un entramado político y no necesariamente de carácter positivo que se suma en una reflexión de derechos humanos. 

«Desde luego, más allá de esta revisión, están ahí las historias personales trágicas que van desde las conocidas como la familia LeBaron, hasta otras que sistemáticamente nos acompañan y han sido expuestas por algunas expresiones en la diferentes manifestaciones; de las mujeres en las calles de la Ciudad de México y otras ciudades del país, y sí, nos encontramos en una condición bastante cuestionable y adversa en materia de defensa y promoción de derechos humanos en México», afirmó. 

El también miembro del Sistema Nacional de Investigadores SEP y Conacyt explicó que existe una máxima en la Administración pública que establece que lo que no está en el presupuesto, no es prioridad.

En este sentido, señaló que se dice mucho en el discurso, pero en términos sustantivos, por lo que refiere a las capacidades institucionales, materiales y humanas, no se observa una correspondencia: «Yo le diría que definitivamente no hay una correspondencia entre lo que se ha prometido y logrado, si consideramos lo asignado en el presupuesto». 

Con él coincidió Leonel Aguirre, presidente de la Comisión de la Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa. En entrevista para EL DEBATE destacó que Rosario Piedra llega, desafortunadamente, cuestionada, políticamente hablando, y eso no le favorece. 

Autoridad moral 

«Esto porque el nombramiento de una persona que va a dirigir una Comisión de Derechos Humanos, el primer elemento que tiene que tener es la autoridad moral, esa es la esencia de una ombudsperson, para efecto de que pueda criticar, pueda ser contrapeso de la autoridad; y al llegar cuestionada, nos deja un mal sabor de boca», aseguró. 

Aunque consideró que Rosario Piedra es una persona idónea, con perfil, como todos los que participaron, calificó como muy mal la llegada política de Piedra, sobre todo porque —agregó— quizá debió haber un acuerdo político para repetir la elección y obtener un respaldo legítimo. Ante este panorama, no desestimó que puede reivindicarse en el trabajo desde las trincheras de la Comisión. 

Sumando el aspecto local, el activista Leonel Aguirre también manifestó que los derechos humanos de carácter social (empleo, salario digno, salud, vivienda y educación) tienen demasiados rezagos y carencias. Consideró que en Sinaloa se ha dado un avance en materia legal con la Comisión de Atención a Víctimas, pero uno de los problemas es que no existe un presupuesto adecuado, con objetivo sensible para atender a los afectados. 

«El presidente de la Comisión de Víctimas, Óscar Fidel Gonzales Medina, es una persona preparada, de buena fe, pero no tiene recursos. Lo mismo en el caso de la desaparición forzada, lo que es la Comisión de Búsqueda no tiene recursos suficientes. Las madres con hijos desaparecidos van con sus uñas a rasgar, pero no tienen para gasolina, para comida. Tenemos la ley muy bonita, pero en la práctica no existe tal compromiso», sostuvo. 

Retos 2020

Jesús Gallegos Olvera, también colaborador en grupos de investigación tanto en la UNAM, como en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y el Conacyt, agregó que los retos en materia de seguridad por parte del Gobierno federal, en su primer año, son entre limitados e insuficientes frente a la demanda que tiene la sociedad y los compromisos que él había establecido en campaña y después en el proceso de incorporación de su Gobierno a soluciones.

Consideró que tanto el caso LeBaron como el caso Culiacán serán un parteaguas en materia internacional, no solo por la intención de Donald Trump de llamar a los cárteles del narco como grupos terroristas, sino que también por lo que significa para la comunidad en el país y la oposición política. 

«Sin duda, falta mucho todavía por recorrer, pero sí será significativo, y en este ejercicio habría que comentar el pronunciamiento del presidente Trump, es un ejercicio sistemático que hemos encontrado en este primer año de la Administración del presidente López Obrador, en donde su homólogo estadounidense ha puesto en cuestionamiento una serie de estrategias del Gobierno mexicano», lamentó. 

Destacó que lo ha hecho eventualmente en el marco del Tratado de Libre Comercio, migración, el tráfico de armas, el trasiego de drogas y la violencia: «Nos encontramos en un panorama donde los retos son muchos y donde, efectivamente, habría que pensar que para ser el primer año, esto ya está generando una serie de compromisos importantes», concluyó.

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