Política

Diputados del PRI: nadie quiere masacres, pero si aplicar la ley

La priista Erika Sánchez cuestionó: “¿Con qué derecho pusieron en riesgo nuestras vidas?, yo estuve ahí, yo viví ese infierno, estuve ahí junto con todos los culiacanenses que vivieron el pánico"

Por  El Debate

Diputados del PRI: nadie quiere masacres, pero si aplicar la ley. | Cortesía

Diputados del PRI: nadie quiere masacres, pero si aplicar la ley. | Cortesía

Ciudad de México.-Frente a la crisis en materia de seguridad, el grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados hizo un llamado a la unidad nacional, a proteger la vida y el patrimonio de los mexicanos, pero jamás al margen de la ley, porque lo sucedido en Culiacán, Sinaloa -el pasado 17 de octubre-, es expresión de que cuando la ley se deja de aplicar, se empodera la violencia.

Durante el debate en la Cámara de Diputados, la priista Erika Sánchez Martínez preguntó ¿por qué estamos aquí? ¿quién nos trajo a la discusión? Nos trajo la incompetencia y la ineficiencia de la instrumentación del operativo en Culiacán. Qué fácil es eludir la responsabilidad, responsabilizando al pasado, qué ¿no se dan cuenta que ya gobiernan?, cuestionó.

La disyuntiva no es qué fue mejor, si salvar la vida de miles de habitantes o capturar a un delincuente con la aplicación de la ley, por supuesto que siempre será mejor optar por las vidas, pero la verdadera reflexión que debe permear, es porqué tuvimos que llegar a eso. “Estamos aquí porque se hicieron las cosas mal”.

La legisladora por el estado de Sinaloa cuestionó: “¿con qué derecho pusieron en riesgo nuestras vidas?”. Yo estuve ahí, yo viví ese infierno, estuve ahí junto con todos los culiacanenses que vivieron el pánico, el terror y la incertidumbre de saber a salvo a nuestros familiares, cómo explicarle a nuestra niñez que tuvo que resguardarse debajo de mesas, esconderse en oficinas, en supermercados”.

Los legisladores del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados exigieron el Gobierno Federal que aplique la ley. | Cortesía

Sánchez Martínez pidió autocrítica y humildad para corregir errores.  El gobierno, insistió, no puede actuar con improvisaciones, soberbia e incompetencia porque va de por medio la vida de los mexicanos.  

“A Sinaloa deben reasignarse más elementos militares y grupos de élite, para garantizar la seguridad pública, pero también el Gobierno federal tiene que responsabilizarse por las víctimas y los daños ocasionados a terceros”.

Concluyó, estamos conscientes de que no es momento de la confrontación, que debemos poner por delante la unidad nacional y hacer un llamado a la paz.

Por su parte, Héctor Yunes Landa hizo un reconocimiento al valor y disciplina de las Fuerzas Armadas, además, aclaró que en este país nadie quiere masacres, lo que la sociedad exige es simple y llanamente, que el gobierno cumpla su deber, aplique la ley y no evada la realidad, “sustraerse a ella no evitará más muertes, ni hará justicia a las víctimas”, expuso el legislador por el estado de Veracruz.

Subrayó que se cumplen los seis meses, que el Presidente Andrés Manuel López Obrador se autoimpuso, para dar resultados en materia de seguridad y lo que hoy padecemos, es el año más violento en la historia del país.

Estamos peor de lo que teníamos en administraciones pasadas, “en esos seis meses sucedió en Sinaloa lo que todos en el mundo saben: más de 27 mil muertos, a razón de 99 homicidios al día, 1 cada 15 minutos, y una capitulación frente al crimen organizado es el saldo del Gobierno federal, apenas a 39 días de cumplir su primer año de gobierno”.

Yunes Landa replicó lo que muchos mexicanos opinan a escasos 10 meses de este gobierno, que vivimos en un Estado fallido, donde quienes ejercen la violencia se imponen sobre quienes tienen el deber de hacer cumplir la ley, donde se permite que lo peor de nuestra sociedad gane la partida sin importar que sus fuerzas de seguridad terminen humilladas.

El llamado es que  asuman errores y cambien de estrategia, porque de persistir en la terquedad, con la polarización y encono, promovidos desde el Palacio Nacional, solo nos llevará al empoderamiento de las organizaciones criminales, como lo comprobamos durante el fallido operativo de Sinaloa, también será el sexenio más violento en la historia de México. Su primer año de gobierno ya lo es.