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Política

Eliminar legislaturas ‘pluris’, un retroceso para la democracia en México

En lugar de proponer una reforma que acote las figuras de representación proporcional en el Congreso de la Unión, deberían fortalecer esta figura: especialistas.

Por Francisco Castro

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México.- La intención del presidente Andrés Manuel López Obrador de impulsar una reforma constitucional en materia electoral para eliminar a los 200 diputados federales plurinominales y a los 32 senadores también electos por esta vía, con el argumento de reducir el gasto, afectaría seriamente la pluralidad política y sería un retroceso en materia de representación política en México.

En lo anterior coincidieron el profesor investigador del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Guanajuato, Fernando Barrientos del Monte, y el especialista en temas legislativos Crescencio Flores Contreras, quienes afirman que los representantes plurinominales deben permanecer, pues el problema no es su existencia, sino la forma en que son designados por las cúpulas partidistas a la hora de integrar las listas.

“Reducir el número de legisladores es suponer que somos una sociedad homogénea, y no es así”, insistió el politólogo Fernando Barrientos, quien recordó que México es un país extenso, con población grande y con una diversidad política, social y cultural muy profundas, y ello se debe reflejar en los órganos de representación.

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Cuántos son y cómo llegan al Congreso

El Congreso de la Unión está conformado por dos Cámaras, la Cámara de Diputados y el Senado. La primera está integrada por 500 legisladores, 300 de ellos electos por el principio de mayoría relativa o voto directo (uninominales), y 200 por el sistema de representación proporcional o vía plurinominal. Para la selección de los diputados federales “pluris”, el país se divide en cinco circunscripciones, y de cada una de ellas se elige a 40 legisladores, de acuerdo al número de votos que cada partido obtuvo.

Mientras que el Senado de la República está integrado por 128 representantes populares, 64 de ellos electos por mayoría relativa, 32 de primera minoría (que surgen de la fórmula que queda en segundo lugar), y 32 plurinominales.

El surgimiento de los legisladores “pluris” se remonta a 1977, en el sexenio de José López Portillo y a iniciativa de Jesús Reyes Heroles, entonces secretario de Gobernación. En un principio eran 100 y en una segunda reforma se amplió a 200. Esta figura de representación proporcional se extendió al Senado en 1996.

Intentos de eliminar a los “pluris”

El doctor en Ciencia Política con especialización en Política Comparada por la Universidad de Florencia, Barrientos del Monte, recordó que esta no es la primera vez que se propone reducir el número de diputados, pues prácticamente desde 1998 en adelante se han presentado más de 60 iniciativas para reducir sobre todo el número de plurinominales.

“En la última legislatura, el tema se ha planteado por legisladores de Morena y el PT. En los hechos, todas las iniciativas han sido desechadas. La cuestión es que, por lo regular, estas iniciativas toman relevancia cuando las presenta el partido en el poder, es decir, desde el Poder Ejecutivo o por la mayoría en el Congreso. Así pasó con el PAN (2000-2012), con el PRI (2012-2018) y ahora con Morena”, añadió.

Incluso hace referencia a tres razones por las que los legisladores plurinominales no deben desaparecer: primero, porque es falso creer que pocos partidos pueden representar a la diversidad de un país con una población tan grande como la mexicana; segundo, porque por esta vía, además de mejorar la representación, han accedido muchos diputados que han impulsado muchas de las reformas que hoy hacen funcionar a la democracia y, tercero, porque el problema no son los diputados “pluris”, sino su designación por las cúpulas de los partidos, y eso es lo que se debe modificar, la integración de las listas.

La razón de ser de la representatividad

El analista político y experto en materia legislativa, Crescencio Flores Contreras, recordó que los legisladores de representación proporcional son figuras que dan pluralidad política y representación a las distintas fuerzas políticas, pero sobre todo a la voluntad ciudadana, además de ser producto de varias luchas en el país que ayudan a generar contrapesos al interior de las Cámaras y Congresos.

“El propósito es que en las Cámaras y Congresos se refleje la voluntad popular de la manera más genuina posible”, detalló al afirmar que existe una idea equivocada sobre las legislaturas plurinominales, al pensar que nacieron para dar representatividad a las minorías políticas.

Flores Contreras afirma que, en lugar de acotar esta representación, se debiera mejorar, es decir, buscar que la representación de los partidos políticos en las distintas Cámaras sea cada vez más cercana a sus porcentajes de votación, para lo que propone la eliminación de cualquier porcentaje de sobrerrepresentación. “Si un partido obtiene el 10 por ciento de la votación, que sus escaños sean proporcionales”, insistió.

Factor de descontento y propuestas

El también asesor en materia legislativa, Crescencio Flores, afirma que, más allá del argumento economicista en el tratan de sustentar la eliminación de la representación proporcional, hay otros aspectos que han alimentado el descontento social sobre los legisladores plurinominales, y esto tiene que ver con la forma en que se designan, pero también con los sueldos tan elevados que de manera general reciben diputados y senadores, además de los exagerados gastos que tienen los grupos parlamentarios.

“Se ha confundido esto con el tamaño de las Cámaras y Congresos, y se piensa que el costo excesivo viene de su tamaño, cuando no es así. El tamaño del Congreso de la Unión es el ideal, también el del Congreso de Sinaloa”.

Sobre la propuesta que ha sido respaldada por el expresidente del IFE Luis Carlos Ugalde, de reducir 100 legisladores en la Cámara de Diputados, de manera que se mantenga la proporcionalidad de 60 por ciento de mayoría y 40 por ciento plurinominales, lo que implicaría dejar solo 260 diputados de mayoría y 140 de representación proporcional, además de una redistritación nacional, Crescencio considera que la redistritación no sería problema, pues es una cuestión técnica en la que se redistribuyen los distritos en la geografía del país; sin embargo, recordó que esta propuesta es la misma planteada en su momento por Felipe Calderón, pero carece de un sustento político contundente y, en el fondo, solo hay un criterio economicista. “No tendríamos una mejor ni una peor Cámara, y lo del costo es una discusión eterna en todos los países”.

Recordó que la priista Dulce María Sauri Riancho, presidenta de la Cámara de Diputados, hizo otra propuesta que implica una reducción a 400 legisladores, pero propone que la conformación ya no sea con una proporcionalidad de 60-40 por ciento como está actualmente, sino 50-50, lo que considera más interesante.

“Si finalmente el consenso fuera reducir en 100 el número de las diputaciones federales, me parece esta la mejor propuesta, que fuera por mitades”, es decir, que el 50 por ciento de los legisladores fueran de mayoría; y la otra mitad, plurinominales.

El politólogo Fernando Barrientos coincide en que se debe fortalecer la proporcionalidad, pues sostiene que asegura mayor representación y reducir el número de diputados de mayoría.

División de opiniones sobre el Senado

En cuanto al Senado, conformado por 128 legisladores y en donde el presidente López Obrador propone eliminar a los 32 plurinominales, el investigador de la Universidad de Guanajuato, Fernando Barrientos, recordó que los senadores representan a los estados y no a los ciudadanos, por lo que considera acertada la propuesta de desaparecer a los de representación proporcional, pero mantener a los de primera minoría.

“La fórmula de 64 senadores de mayoría y 32 de primera minoría es adecuada para un país federal, los senadores de RP no tienen sentido”, insistió.

Sin embargo, aunque Crescencio Flores admite que los senadores son representantes de los estados, esto distorsiona este principio (de representación plurinominal) y el hecho de que haya una lista nacional. Aun así, dice que no está de acuerdo en que se reduzca el número de senadores, sino al contrario, que la reforma sirva para mejorar la representación popular, es decir, que se garanticen cuatro senadores por estados, pero ya no con la fórmula de dos de mayoría, uno de segunda minoría y uno de lista nacional, sino que los cuatro surjan de los porcentajes de votación.

“Si un partido político en Sinaloa obtiene el 25 por ciento de la votación, que le tocara un senador, y si logra el 50 por ciento le tocarían los dos”.

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Flores Contreras asegura que los ajustes deben estar pensados hacia el futuro, que incluso ya se ha demostrado que el funcionamiento de las Cámaras no depende del tamaño, pues “finalmente hay órganos internos muy reducidos que son los que toman las decisiones de Gobierno de esas Cámaras y Congresos, por lo que su funcionamiento sería el mismo, tendrían la Junta de Coordinación Política, la mesa directiva, su funcionamiento no cambiaría”.

Insistió en también eliminar la sobre y subrepresentación. Que cada partido obtenga el número de curules lo más aproximado a su porcentaje de votación, “ese debiera ser el criterio principal, ya sea que se mantenga el mismo número o se reduzca”, agregó.

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