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Política

Escuchar a los niños y niñas, vital para volver a clases en México

Padres y maestros pueden ayudar a las infancias a adaptarse mejor a las circunstancias de la nueva normalidad dándoles espacio para expresar sus sentires.

Por María Sánchez

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México.- En México, el regreso a clases con un modelo cien por ciento presencial se ha descartado y, en cambio, se ha puesto a correr un modelo híbrido en el que los alumnos tomarán clases de forma mixta: dos días a la semana estarán en las aulas y los otros días tomarán clases desde casa, con la opción de que los padres o tutores infantiles puedan optar por un modelo completamente a distancia si la situación familiar lo amerita frente a la pandemia.

En cualquier modalidad, el regreso a clases puede ser un reto para las infancias, pero ahora las circunstancias imponen mayores desafíos para los pequeños, dado que tendrán que seguir nuevas normas de protección y porque las convivencias se experimentarán de forma distinta. 

Para conocer cómo afrontan y manifiestan las dificultades los pequeños, Debate invitó a la maestra en ciencias de la psicoterapia Zaida María Frías Castro a dar una charla a través de redes sociales, durante la cual, la también supervisora de educación especial explicó al público de esta casa editorial cómo facilitar el regreso a clases a los pequeños.

Reacciones ante los cambios

Ante los retos que implica el volver a tener una rutina escolar, los niños pueden mostrar señales diversas. Si bien, habrá niños que afronten con entusiasmo el regreso a clases, algunos alumnos pueden tener síntomas desadaptativos respecto a lo que viven, comentó la maestra Zaida Frías.

En los niños pequeños, esto puede mostrarse como llanto sin motivo o que empiecen a hacer berrinches; puede que tengan arranques emocionales y también puede haber señales físicas, como el dolor de estómago. Al respecto, Zaida recordó que cuando era niña ella sufría estos dolores en cada regreso a clases, especialmente después de las vacaciones.

Por otro lado, también están los niños que se muestran retraídos ante los cambios y pueden, por lo tanto, estar tímidos o se niegan a hacer cosas nuevas. Muchas veces, puede ocurrir que la señal sea que no se están elaborando los trabajos o las tareas escolares, pero también puede llegar a ocurrir un mal comportamiento en clases.

Observar los retos y oportunidades

Si el padre de familia se da cuenta de las dificultades, tiene que descartar que no se estén dando por causas orgánicas, es decir, por razones que involucran la salud del infante.

Otra cuestión es analizar si en casa hay algún cambio que le esté afectando en su desarrollo o adaptación escolar, al igual que se debe analizar cómo son las relaciones interpersonales del niño en la escuela y fuera de ella. Se pueda llegar a una causa o problema, de manera que se dé una mejor salida al mismo.

Una vez analizada la posible causa, los padres de familia pueden comentar la situación del niño con los maestros y, de ser necesario, con el área de psicología escolar, para que en equipo se busque la mejor solución.

“Se trata de indagar qué está pasando en su entorno, ya que su comportamiento son respuestas a esto”, comentó Zaida.

Esta comunicación entre los padres y los maestros es sumamente importante para llevar nota de cómo van los niños en la escuela, en especial ahora, pues con la pandemia los niños también enfrentan retos e incluso duelos: “que el padre de familia le llame al maestro, que le diga cómo es su hijo, las cosas que están pasando en casa, de tal manera que el maestro esté sensible a lo que está pasando el niño y por lo que está pasando la familia”, comentó Frías Castro.

La importancia de expresar sentires

Es vital que los niños tengan un espacio para expresar las emociones, tanto en el aula como en casa. 

En el aula, el maestro deberá tener un espacio puntual para hacerlo, señalando a los niños que es momento de expresar cómo se sienten. Zaida plantea la escucha activa, es decir, que tanto maestros como padres abran espacio para escuchar las emociones de los niños, sus sentimientos e inquietudes. 

“Los niños tienen un pensamiento mágico”, explicó ella, están atentos a todo lo que pasa o puede pasar, tienen temores y pueden llegar a pensar que todo lo que escuchan sobre el coronavirus o la pandemia les puede pasar a ellos. 

“Es importante que los maestros escuchen con el corazón y les den ese espacio a todos esos miedos que tienen los niños, y a todo lo que han pasado, porque no solo perdieron el espacio físico (la escuela)”, mencionó la maestra, recordando el hecho de que durante la pandemia los infantes también han tenido pérdidas diversas.

Rutinas facilitadoras del regreso

Entre las actividades sugeridas por Zaida Frías para que los niños se vayan haciendo a la idea del regreso a clases, está el ayudarlos a imaginar los nuevos entornos, pues ellos tienen una imaginación privilegiada y se puede aprovechar como oportunidad para aplicar estrategias de juegos de rol que permitan al niño prever los cambios que está por vivir. 

Charlar con ellos es otra estrategia, los padres pueden contarle al niño sobre actividades que se llevarán a cabo en las aulas, platicarles cómo se harán las cosas en la entrada de la escuela, como estarán distribuidos en el salón sus compañeros y el hecho de que por precaución estarán más separados entre sí, por ejemplo.

Aun cuando en casa hayan decidido no llevar a los niños a clases presenciales, Zaida recomendó lo siguiente: “es importante que los padres de familia lleven al niño a las instalaciones de la escuela, que vean las instalaciones, que vean el trayecto, y si van presencial, con más razón hay que hacerlo”, de manera que se acerque a niños y niñas a su nuevo ambiente con más confianza, familiarizándose con los lugares relacionados con la escuela. La idea de estas actividades es disminuir la incertidumbre y el estrés en los niños, darles seguridad.

Otros apoyos desde casa

Como la educación será híbrida, la parte de educación a distancia también debe cubrirse. Es importante que se tenga un espacio específico para que ellos tomen las clases y ubiquen sus útiles escolares. Entre los instrumentos que Zaida consideró conveniente conseguir a los niños estuvieron los audífonos que aíslan el sonido, para facilitar la concentración durante las clases en casa. 

También es importante que en el hogar “los niños se vistan, que hagan ese ritual de ‘voy a la escuela’, eso le dará una señal a nuestro cerebro de que estamos en posición de aprender”, señaló la experta, considerando que esto les ayudará a crear una rutina diaria y positiva en torno a la educación.

Otro consejo importante que otorgó Frías es la lectura de cuentos, pues esto permite que los niños asimilen muchos conocimientos y lecciones importantes respecto a diversas situaciones, incluyendo a la pandemia.

La experta en educación aconsejó leer en familia o como rutina para dormir, dejando de lado hacer preguntas al niño sobre lo que entendió de la lectura, para que ese momento sea solo de disfrute y de compartir. Un buen ejemplo de lectura que entregó Zaida para la situación actual es el cuento Ramón preocupón, de Anthony Browne.

Planeación  

Desde casa, los papás pueden ayudar a los niños a prepararse en todo sentido, enseñarles cómo se usa la mascarilla, como se usa el gel y como se guarda la sana distancia para protegerse del coronavirus, por ejemplo.

Pero además del reto de aprender a cuidarse de la covid-19, tendrán que acostumbrarse a los nuevos horarios y vencer la antigua rutina hecha con el confinamiento, en la que se levantaban, desayunaban y se ponían frente al monitor o el ordenador para recibir las clases a distancia, explicó Frías Castro. 

Ahora que muchas escuelas abrieron espacios para el regreso a clases, los niños tendrán que desplazarse y prepararse para la escuela en casa desde un día anterior, es decir, tendrán que ir haciendo la costumbre de alistar los útiles escolares y dormirse temprano para estar listos al día siguiente.

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Un buen momento familiar puede ser planear las cosas del día siguiente o el refrigerio que llevarán a la escuela, y así, platicar con los pequeños cómo lo van a comer y qué instrucciones seguir frente a la pandemia, pues son, más que nada, cuestiones prácticas que no deben pasar desapercibidas ante “las nuevas circunstancias de vida”, como Zaida llama a esta nueva normalidad.

Zaida María Frías Castro.
Profesión: Educadora y terapeuta en educación.
Trayectoria: Doctorante en psicoterapia humanista. Realizó una maestría  en psicoterapia humanista por el Instituto Humanista de Sinaloa, hoy Universidad Nexum. Obtuvo la licenciatura en Educación Especial Integral de la Escuela Normal de Especialización del Estado de Sinaloa.
Actualmente se desempeña como supervisora de educación especial en la ciudad de Guamúchil, Salvador Alvarado.
Se dedica a la consulta privada desde 2016.
Además de poseer amplia experiencia en educación, ha desarrollado e impartido diversos cursos y diplomados enfocados al desarrollo del capital humano y organizacional en el ámbito educativo y empresarial.
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