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Opinión

TERCER PISO

Por: Tercer Piso

Parálisis. A dos meses y medio de haber asumido el cargo, el alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, no ha nombrado al presidente del Tribunal Municipal de Conciliación y Arbitraje, lo que ha provocado que este organismo descentralizado entre en parálisis, ya que únicamente recibe las demandas, pero a ninguna se le da trámite por falta de árbitro presidente. Este tribunal es quien concilia y resuelve los conflictos de carácter laboral que se susciten entre el Ayuntamiento, las instituciones, los organismos públicos descentralizados y sus trabajadores. De acuerdo con Estrada Ferreiro, debe ponerse de acuerdo con David Alarid, líder del Stasac, para esta designación; pero este último dijo que es facultad única y exclusivamente del presidente municipal. Ni en esto se pueden poner de acuerdo Estrada y Alarid. Por cierto, el alcalde busca un licenciado en Derecho para este puesto, pero que sea nuevo en la función pública porque no quiere picaradas. 

Más política que academia. ¿Quién estará detrás del movimiento en la Universidad Intercultural del Estado de Sinaloa como para tomarla a fin de que vuelva a ser Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), cuando eso ya está aprobado y no depende ni del gobernador Quirino Ordaz Coppel ni de la rectora, sino del Poder Legislativo? La rectora Guadalupe Ibarra dice que el movimiento es meramente político y que incluso tuvieron que pedir permiso para mandar hoy la documentación de los alumnos que resultaron beneficiados con las becas del Gobierno federal porque tenían plazo y no los dejaban trabajar para entrar a la base de datos de la UAIS. Con eso de que el 100 por ciento de los estudiantes salieron favorecidos, menos mal que una grilla no acabó con el sueño de muchos jóvenes que no tienen otra manera de estudiar, mientras otros buscan posiciones políticas.

Frontal. El alcalde de Mazatlán, el morenista Luis Guillermo Benítez Torres, elevó ayer el tono de sus discursos para defenderse de las críticas que a través de las redes sociales se han vertido en su contra por las políticas de estricto cumplimiento a las leyes y los reglamentos que —según presume— se han impuesto en el Ayuntamiento de Mazatlán. En rueda de prensa, advirtió que no se dejará chantajear ni por políticos ni por empresarios ni por pseudoperiodistas. El munícipe hizo referencia a un caso en específico: el proyecto para construir un edificio de doce pisos en el Paseo Olas Altas, que fue suspendido por el Ayuntamiento por no acatar los lineamientos y las limitaciones que para esa zona existen, por ser un área histórica protegida.

Guerra declarada. Tan intensa se puso la situación ayer con la manifestación de los trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Guasave, que Alejandro Pimentel Medina criticó con palabras muy fuertes que no se hayan atendido sus demandas y resuelto sus necesidades. La molestia del líder del sindicato era tan evidente que así lo dejó ver en sus declaraciones ante los medios, lo que reafirma que en esta administración está más que declarada la guerra entre Gobierno y sindicato.

La solución. La duda salta a la vista: ¿será acaso que con la clausura de las actividades de los criberos en la zona natural protegida en el río Mocorito realizada por la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa) se detendrá el daño que ocasiona la erosión de esta zona? La denuncia hecha por el regidor Eduardo Robles Sánchez a principios del mes tuvo pronta respuesta, y lo que se espera es que esta clausura tenga en verdad una resonancia que permita detener este problema, que ha afectado por años esta área natural protegida conocida como Los Álamos Cuates. Esta situación ha sido de antaño, que se acercan a esta área poco a poco, afectando el ecosistema y los mantos friáticos, pero no se ha puesto un punto final a este constante problema con los criberos.