Política

Freno a legalización de autos "chocolate" es positivo, opinan

Economistas consideran que aprobar una iniciativa de este tipo afectaría a la industria automotriz, sobre todo en estos momentos en que el país vive una situación compleja

Por  Francisco Castro

La regularización de los llamados autos «chocolate» tendría graves consecuencias económicas para el comercio formal del país, afirman economistas.(Foto: Cortesía)

La regularización de los llamados autos «chocolate» tendría graves consecuencias económicas para el comercio formal del país, afirman economistas. | Foto: Cortesía

Sinaloa.- El rechazo del Senado a la legalización de autos «chocolate» es considerada por la mayoría de los economistas como una decisión positiva si se toma en cuenta la desaceleración que vive el sector automotriz y las condiciones económicas del país, además que, de haber pasado la propuesta, tendría un efecto multiplicador en sectores muy relacionados. Sin embargo, hay también quienes advierten que el paso de unidades seguirá ocurriendo, y ante ello lo riesgoso es que la autoridad no tenga un registro de los dueños.

Factores de desaceleración

César Valenzuela Espinoza, expresidente del Colegio de Economistas de Sinaloa, explicó que el problema de desaceleración que vive la industria automotriz es muy serio, no solo porque ya tiene varios años, sino porque obedece a varias razones, y una de ellas tiene que ver con una contracción de la demanda a nivel internacional; es decir, la gente está comprando menos vehículos, de entrada, porque la gente que compra autos nuevos lo hace cada tres, cuatro o cinco años.

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Por otra parte, añadió: «Aquí en México la industria registró un crecimiento muy fuerte, y luego empezó a reducirse, porque la población que podía comprarse un vehículo lo hizo; y el otro factor es que desde el año pasado se ha venido desacelerando la economía, y eso hace que la confianza del consumidor no sea la apropiada».

César Valenzuela considera que esa etapa de legalización de autos «chocolate» ya pasó en México en los años ochenta y noventa, y ahora debe trabajarse en fortalecer el mercado de vehículos nuevos y usados que existe en el país para satisfacer las necesidades de esas personas que están importando autos, entre quienes persiste la idea de que un vehículo ilegal es más barato.

Hizo referencia al caso de alguien que tiene la manera de comprarse un compacto, pero quiere tener una SUV, un vehículo mediano para el que aquí no le alcanzaría, por lo que se lo trae de Estados Unidos: «Esto genera distorsión, desincentivos; es decir, que si yo tengo los ingresos para comprar un vehículo, es obvio que me compro el que puedo adquirir, pero si hay otro que en lugar de comprárselo con ese ingreso está buscando que surja una oportunidad de este tipo (importación), están generando distorsiones en el mercado», añadió.

Inversión riesgosa

Daniel Jaffet León Chávez, economista por la Universidad Autónoma Metropolitana, recordó que uno de los argumentos para legalizar los autos «chocolate» es el beneficio a familias de bajo poder adquisitivo, pero añadió que esto es muy relativo, porque muchos de esos vehículos adquiridos incluso directamente en la frontera traen serios problemas mecánicos y otra serie de detalles que no se observan a simple vista y que a veces ponen en riesgo la inversión.

Recordó que la inconformidad de organismos como la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad), Coparmex y Canacintra es por la demanda de vehículos nuevos que este año disminuyó un 9 por ciento en relación con 2018, y esa tendencia a la baja viene desde el 2012, por lo que un mercado de autos «chocolate» vendría a impactarlos más, agregó. Pero también afectaría a empresas (clúster) como las dedicadas a la venta de aceites, pieles, llantas, por ejemplo, que dependen del sector automotriz, indicó.

¿Un mercado alternativo?

Aarón Sánchez, también economista y académico, mencionó que en este tema se impusieron finalmente los intereses del sector automotriz; sin embargo, recordó que la frontera norte es muy amplia y es muy común que vehículos se internen en México y ya no regresen, por lo que considera que deberían generar una especia de mercado de autos usados, de importación, lo que haría que la industria automotriz local sienta mayor competencia y disminuyan los precios de los vehículos que se venden en México: «Un mismo vehículo de determinada marca, modelo y características tiene mayor precio en México que en Estados Unidos, y muchas veces ese auto es fabricado en México, pero allá cuesta menos».

Consideró que la negativa a esta iniciativa seguirá propiciando la existencia de vehículos extranjeros que no están registrados en el país, que no están emplacados y se desconoce a sus dueños, lo que también genera ilegalidad, pues recuerda que la importación de autos «chocolates» no se detendrá.

Por su parte, Jaime Jiménez Santos, economista y profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), reconoció que el sector de autos nuevos se ha visto golpeado desde que se autorizaron anteriores legalizaciones, pero reconoció que hay mucha gente que no es cliente de las agencias automotrices porque sus ingresos no le alcanzan para adquirir un auto nuevo.

Sin embargo, admitió que no es el momento de tomar este tipo de decisiones, porque la economía no está creciendo y de por sí el sector automotriz no vende, y una medida de estas tendría un efecto multiplicador.

Reducción de ISR en plataformas

Otro de los ajustes que el Senado hizo al decreto de política fiscal fue reducir las tasas del impuesto sobre la renta (ISR) a las personas que usan plataformas digitales como Netflix, Mercado Libre o Spotify para vender o arrendar bienes y servicios. La tasa de retención se redujo en el mínimo de 1 por ciento a 0.4 por ciento para ingresos mensuales de hasta 1500 pesos y en un máximo de 15.4 por ciento a 5.4 por ciento para los ingresos mayores a 100 mil pesos.

En cuanto a este tema, el economista César Valenzuela dijo que vale la pena porque no puede haber unos de primera y otros de segunda, y en definitiva deben cubrir costos similares al resto.

Cuestionan optimismo de la Ley de Ingresos

El economista y académico César Valenzuela considera que la iniciativa de Ley de Ingresos del Gobierno federal es muy optimista, porque se están proyectando ingresos que en el mejor de los casos sí se presentarían, pero que no se tienen muy seguros, pues observó que mientras se proyecta un precio por barril de petróleo de 55 dólares, actualmente anda en los 45, además de que la producción de crudo ha ido a la baja.

Explicó que el principal riesgo de no recaudar lo proyectado es que los ingresos sean menores que el gasto, y que ese gasto genere déficit, y esto conlleve deuda. 

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