Política

Guerrero y las cientos de peticiones que con miedo le piden a AMLO

Las comunidades de Guerrero, desplazados por la violencia y el crimen organizado, ven una esperanza en el Presidente Andrés Manuel López Obrador

Por  Agencia Reforma

"La justicia tarda pero llega", aseguró AMLO ante las peticiones de los pobladores de Guerrero. Foto: Reforma.

Guerrero, México .-Cada que ven venir una camioneta relumbrante, como de alto funcionario, decenas de personas corren tras ella con sus pancartas, sus altavoces y sus documentos arrugados pensando que es el Presidente Andrés Manuel López Obrador quien ya llegó.

Y, cuando al fin arriba, AMLO los ve arremolinarse bajo el sol en torno a su auto, desesperados y con las caras sudadas, rogándole que se baje a escucharlos.

"¡Que se baje, que se baje!", le insisten, y entonces López Obrador ve que Guerrero, la cuna de la Independencia, no ha logrado liberarse, siglos después, del atraso y la violencia.

"AMLO la sierra te necesita", se lee en una de las pancartas. Foto: Reforma.

"Se abandonó al pueblo; hay muchas peticiones, muchas demandas", concede el Presidente.

Pero, para él, el principal problema de México no es ni la falta de educación, ni la inseguridad ni la pobreza: "es la corrupción", zanja. Y tantos problemas más, que la gente llevaba por manojos bajo el brazo sudado, resultaron no ser tan complicados que López Obrador los resumió en esa sola palabra.

Esto debieron oírlo las familias indígenas de Zitlala desplazadas por el crimen organizado que peregrinaron hasta aquí para urgir vivienda digna y segura.

"El Gobernador nos propone regresar, pero, si regresamos, nos matarán o nos desaparecerán", explican.

En desacuerdo con el recorte para las estancias infantiles. Foto: Reforma.

También debieron oírlo los campesinos que vinieron a reclamar justicia por el asesinato del activista Arturo Hernández Carmona, ocurrido hace cinco años. Y lo oyeron las profesoras y madres de familia que criticaron el bloqueo de recursos a las estancias infantiles por parte del Gobierno federal.

Que la corrupción es el problema más grave lo oyeron también las jóvenes que exigieron al Gobierno actuar ya contra los feminicidios en el estado, y los trabajadores de la Conagua que denunciaron despidos injustificados, y los estudiantes de la preparatoria de Tepecuacuilco que demandaron el reconocimiento de su escuela por la SEP.

"Todas (sus demandas) las vamos a atender poco a poco", ofrece el Presidente.

No tardaron en alzarse las pancartas para exigir castigo a los responsables de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, que fue en este municipio en el que ocurrió el crimen hace más de cuatro años, a manos de narcotraficantes en complicidad con autoridades locales y federales.

"La justicia tarda, pero llega", promete López Obrador, y apremia a atacar de inmediato la corrupción de los funcionarios, de arriba para abajo.

Asistentes al acto de AMLO exigieron justicia por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y para ser reubicados. Foto: Reforma.

"Si el Presidente es honesto, los gobernadores van a ser honestos", dice, con el priista Héctor Astudillo a unos pasos de él.

El público abuchea al Mandatario estatal y le dedica rechiflas, pero el Presidente lo apapacha y declara que se ha portado muy bien.

Son tantos los problemas de la gente, según dijo López Obrador, que hasta la familia del ex Alcalde José Luis Abarca, procesado por la desaparición de los normalistas, tiene algo que exigir: que lo liberen, que es inocente, un preso político, que se ha violado el debido proceso.

El titular del Ejecutivo ofrece garantías de protección y otros beneficios de ley a quienes coadyuven en la investigación del caso Iguala.

Mientras la justicia 'que es tardada' llega, Leonardo Hernández, alumno de la Universidad Tecnológica de Iguala, cuenta que debe vivir como los perseguidos.

"Mis papás me pidieron que me cuidara, que no me fuera con extraños, me pidieron que siempre llegue a mi casa", dice pensando en los otros estudiantes que no llegaron a las suyas.