Política

Ven "burda" estrategia en seguridad

Advierten que el Gobierno federal seguirá errático en su objetivo de pacificar al país de continuar basando sus acciones en diagnósticos simplistas

Por  Francisco Castro

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Ven "burda" estrategia en seguridad | Foto: El Debate

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Ven "burda" estrategia en seguridad

Frente al clima de violencia que azota al país y que ha posicionado al primer trimestre de este año como el más violento en la historia moderna de México, con 8 mil 493 víctimas de homicidio doloso, la estrategia en seguridad del presidente Andrés Manuel López Obrador es calificada de burda, apoyada en un diagnóstico simplista y surgida de un Gobierno federal que parece más un espectador.

«En lo anterior coincidieron Héctor de Mauleón, analista en temas de seguridad; Rodrigo Salazar Elena, investigador y académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-México); y Ricardo Beltrán Verduzco, presidente de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México (Concaam), quienes en entrevista para EL DEBATE admitieron observar en el mandatario federal un discurso erróneo que culpa por lo que ahora ocurre a los Gobiernos del pasado y que abusa de un lenguaje que, lejos de unir, confronta y divide.

El contexto de violencia

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a marzo de este año se registraron 8 mil 493 homicidios dolosos en el país, esto es un aumento del 9.6 por ciento con respecto al primer trimestre del 2018, cuando asesinaron 7 mil 750 personas.

Del total de víctimas, nueve de cada diez son hombres, 637 mujeres (7.50 %) y en 193 casos no fue posible precisar el tipo de sexo. Asimismo, el 77.71 por ciento de las víctimas eran mayores de edad (6600); y el 3.35 por ciento eran menores (285), pero en el 16.66 por ciento no se especificó la edad, y en un 2.27 no se pudo identificar. 

En cuanto a modalidad, 71 de cada 100 víctimas fueron asesinadas con arma de fuego; el 8.9 por ciento fue ultimado con arma blanca, el 16.93 por ciento asesinado con otro elemento (no detallado) y en el 2.71 por ciento de los casos no se especificó cómo murieron.

El horror agrava la violencia

Héctor de Mauleón, columnista de El Universal, afirmó que «la violencia ha alcanzado picos nunca vistos, las masacres se han vuelto el pan de todos los días en la era de la Cuarta Transformación», y la estrategia del Gobierno federal «es tan burda que hay que referirla como caminando de puntitas».

El autor de la columna «En tercera persona» explica que lo burdo de la estrategia del presidente tiene que ver con «negar esa realidad mañanera tras mañanera; achacar los frutos podridos a los últimos Gobiernos neoliberales; fijar en el imaginario a un enemigo: los adversarios políticos, y escurrir el bulto en lo que inician formalmente las actividades de la Guardia Nacional; es decir, mientras la seguridad se militariza contra toda noción de lo ocurrido en el pasado y en tanto se sistematiza el reparto de dinero a las clientelas, lo que según AMLO hará reducir los índices delictivos».

El especialista en temas de seguridad lamentó lo que llamó el envío de «señales engañosas al crimen organizado —amnistía, perdón, el llamado a establecer la paz— que solo alientan la sensación de impunidad».

Sobre un posible retroceso en la estrategia del actual Gobierno federal, De Mauleón dijo no creer que esté retrocediendo, que «simplemente (el presidente) ha cancelado la llamada guerra contra el narco sin ofrecer aún nada a cambio más que más militares en las calles y con más poder».

Sin embargo, considera que «las policías están inciertas, más vulnerables y desmoralizadas», que incluso las han acusado de todo lo peor, aun cuando hay en ellas muchas cosas rescatables. Y por si esto no fuera suficiente, con la postura del actual Gobierno federal «los criminales advierten que frente a ellos solo hay grandes márgenes de impunidad».

Diagnóstico simplista

Para Rodrigo Salazar Elena, académico de Flacso-México, el problema en términos de percepción es que López Obrador en su discurso convirtió el tema de la seguridad, como muchos otros, en un diagnóstico simplista y voluntarista, que ahora se le está revirtiendo: «Aseguró, literalmente, en plena campaña electoral, que ni siquiera era necesario esperar a su toma de posesión, que en cuanto ganara se iba a empezar a sentir el efecto de su triunfo en términos de una mayor seguridad, a ese grado llegó», recordó el también doctor en Ciencia Política por la UNAM.

Asimismo, subrayó que López Obrador ha vendido un diagnóstico de que todos los problemas del país tienen su origen en la corrupción y en la indecencia de los gobernantes, pero no de todos los gobernantes, sino en la del presidente, y que en el momento en que asumiera un mandatario decente y honesto los problemas se iban a solucionar, por lo que aclaró que en todos los temas, la propia corrupción, la pobreza, la desigualdad, el atraso del campo y los problemas de seguridad de México, no son ni producto de una persona ni se van a componer con el solo cambio de la persona a cargo del país: «La seguridad en términos de asesinatos no ha cambiado ni a partir del triunfo de López Obrador ni a partir de la toma de posesión ni a la fecha. Se mantiene igual, no en términos de cifras de asesinatos, sino en términos de una tendencia creciente que se ha venido dando desde la presidencia de Felipe Calderón», señaló.

La gota que derramó el vaso

Al margen del trimestre más violento, en Semana Santa ocurrieron una serie de hechos sangrientos que desataron indignación en todo el país y agudizaron la exigencia de mayor seguridad a un Gobierno lopezobradorista que tardó en responder.

Entre los hechos que colmaron la paciencia está la masacre que en pleno Viernes Santo dejó catorce muertos en Minatitlán, Veracruz, entre ellos un niño de dos años de edad; el ataque a una camioneta en Comalcalco, Tabasco, ocurrido el Domingo de Gloria, en el que murieron dos mujeres y resultaron heridos dos niños, uno de ellos de apenas ochos meses de edad; y el triple homicidio en el que junto a su padre y un hermano murió el muralista Héctor Domínguez, perpetrado por hombres armados la noche del 19 de abril al interior de su casa en San Luis Potosí.

Estos hechos y los casi 8 mil 500 muertos del primer trimestre del año no solo resultan horrorosos para Ricardo Beltrán Verduzco, presidente de la Concaam, son también una evidencia de lo desarticulado que está este Gobierno en materia de seguridad: «Que no digan que no sabían las condiciones en que estaba este país, tuvieron mucho tiempo desde que ganaron la elección para hacer una planeación. (AMLO) estuvo muchos años en campaña para hacer una radiografía del país y ver qué está mal para llegar y hacer algo mejor, pero no hay una estrategia ni una acción que pueda contener este fenómeno que tiene al país como uno de los más violentos del mundo» recriminó.

En cambio, Beltrán Verduzco sostiene que AMLO ha tratado de impresionar con temas como la creación de la Guardia Nacional, con su supuesta guerra en contra de la corrupción, pero lo único que hace es enviar distractores, como su pelea constante con la prensa y con otras fuerzas políticas.

Observación: Más que plazo, urge mejorar estrategia

Ante la solicitud del presidente Andrés Manuel López Obrador de un plazo de sesenta días para empezar a ver resultados en materia de seguridad, Rodrigo Salazar Elena, académico de Flacso, advirtió que lo que se requiere es mejorar la estrategia, pero basada en un diagnóstico que no sea simplista y no base el origen de la violencia en la pobreza: «Este fenómeno de horror con que actúan los grupos criminales tiene que ver con impunidad, con Estado de derecho y con políticas dirigidas a combatir estas atrocidades», detalló.

Incluso, urgió al presidente a comprometerse a castigar a los responsables de la violencia y a cumplirlo, pues solo así podrá mejorar la situación.