Política

Violencia política también parte de los micromachismos

En la culminación de los 16 días de activismo por la eliminación de la violencia contra las mujeres, el IEES ofrece una conferencia virtual sobre micromachismos

Por  Itzé Coronel Salomón

La inequidad en la distribución de las tareas domésticas es un ejemplo de micromachismo.(SHUTTERSTOCK)

La inequidad en la distribución de las tareas domésticas es un ejemplo de micromachismo. | SHUTTERSTOCK

Sinaloa.- El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) ofreció una conferencia virtual el día de ayer titulada "Micromachismos que constituyen violencia política contra las mujeres en razón de género", a cargo de la magistrada Gabriela del Valle Pérez, como culminación de los 16 días de activismo por la eliminación de la violencia contra las mujeres a nivel mundial.

ONU Mujeres describe el término "micromachismos" como el que identifica las practicas de violencia que se dan en la vida cotidiana, sutiles y a menudo desapercibidas, que, sin embargo, representan la base de todas las formas de violencia de género. 

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Sutileza en prácticas machistas

La conferencista señaló que este tipo de prácticas, que cuentan con la aceptación por parte del entorno social, contribuyen de manera importante a la normalización de la violencia en contra de las mujeres.

Describió como ejemplos unas prácticas de actualidad, como el mansplaining, que es un neologismo anglófono basado en la composición de las palabras "man" y "explaining", que se define como explicar algo a alguien, especialmente un hombre a una mujer, de una manera considerada como condescendiente o paternalista. 

También hizo mención de otras conductas consideradas micromachismos, como el manspreading, que se refiere a la práctica de algunos hombres de sentarse invadiendo el espacio de las mujeres que tienen al lado en el transporte público abriendo mucho las piernas.

Asimismo, el manterrupting, que describe el comportamiento machista que consiste en interrumpir a las mujeres cuando están hablando por razón de su género y se fundamenta en la creencia de que las mujeres no tienen tanto conocimiento o cultura como los varones, y que por lo tanto resulta más interesantes o relevantes los aportes de un hombre.

Finalmente, el bropiating del inglés «bro» (diminutivo de brother, que significa «hermano», «colega») y «appropriating» (apropiarse). Esta conducta se trata de la práctica por la que los hombres se llevan el crédito por logros de mujeres. 

La violencia política de género

La magistrada de la sala regional de Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se refirió a la violencia política en razón de género como aquella que comprende todas aquellas acciones u omisiones de personas, servidoras o servidores públicos que se dirigen a una mujer por ser mujer (en razón de género).

Explicó que tienen un impacto diferenciado en ellas o les afectan desproporcionadamente, con el objeto o resultado de menoscabar o anular sus derechos político-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo.

Tomando en cuenta la Ley Modelo Interamericana sobre Violencia Política contra las Mujeres, la violencia política contra las mujeres puede incluir, entre otras, violencia física, psicológica, simbólica, sexual, patrimonial, económica o feminicida. 

Protocolo para la atención de la violencia política contra las mujeres

Durante la elaboración del Protocolo para la Atención de la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, el INE explicó que en la identificación de la violencia política contra las mujeres en razón de género deberá tomarse en cuenta que las mujeres viven en un contexto de desigualdad y discriminación que las coloca en situación de desventaja para acceder y ejercer sus derechos. 

De esta forma, el ejercicio de los derechos político-electorales se ve de por sí afectado por otros tipos de violencias que estructuralmente limitan a las mujeres, por ejemplo en aquellas candidatas que, además de enfrentarse a las dinámicas sociales y de los partidos, viven violencia por parte de su pareja o su familia.

Ejemplos

La objetivación sexual, estar silenciadas o marginadas, recriminaciones por ser «independiente» y microagresiones laborales.

Los Datos

Normalización

La normalización de la violencia política contra las mujeres en razón de género da lugar a que se minimice la gravedad de los hechos y sus consecuencias. Asimismo, genera una tendencia a responsabilizar a las víctimas. Además, legitima la «extrañeza» y el «reclamo» hacia las mujeres que la denuncian, poniendo en riesgo sus aspiraciones políticas e, incluso, su integridad física y psicológica.

Invisibilizar

Para estar en condiciones de detectar la violencia política contra las mujeres en razón de género es indispensable tomar en cuenta que, muchas veces, se encuentra normalizada y, por tanto, invisibilizada y aceptada. Puede constituir prácticas tan comunes que no se cuestionan.

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