Salud

Adicciones, consecuencia sigilosa de una epidemia en México

El Informe Mundial sobre las Drogas menciona que, en los mercados de drogas, la pandemia ya ha provocado escasez en México, aunque sus efectos aún no se conocen plenamente. La UNAM ha detectado que uno de cada diez de quienes llaman a su línea de ayuda presenta problemas de adicciones relacionados con el uso/abuso de sustancias

Por  David Ortega

Foto temática(Pixabay)

Foto temática | Pixabay

México.-  La pandemia surgida por el virus SARS-CoV-2 genera muchas circunstancias que se vuelven detonantes de las adicciones, ya que produce ansiedad, angustia y depresión, lo que conlleva al enganche con la o las sustancias, mencionó para Debate el doctor Mauricio Rodríguez, vocero de Atención de Emergencias de la UNAM. 

A través de varias plataformas de atención de salud mental, la UNAM ha identificado que los problemas más frecuentes reportados durante la pandemia son violencia, uso/abuso de sustancias (adicciones), depresión y ansiedad.

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De acuerdo con el más reciente Informe Mundial sobre las Drogas, presentado en junio de este año por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), alrededor de 269 millones de personas usaron drogas en todo el mundo durante el 2018, lo cual supone un aumento de 30 por ciento con respecto al 2009; mientras más de 35 millones de personas sufren trastornos por el uso de drogas.

El Informe también analiza el impacto de la Covid-19 en los mercados de drogas. Si bien sus efectos aún no se conocen plenamente, las restricciones fronterizas y de otro tipo vinculadas con la pandemia ya han provocado escasez de drogas en las calles, lo cual ha dado lugar a un incremento en los precios y a una reducción de la pureza.

Otro punto que destaca la ONU es que la creciente tasa de desempleo y la disminución de oportunidades causadas por la pandemia pueden afectar de manera desproporcionada a las personas en mayor situación de pobreza, volviéndolas más vulnerables al consumo de drogas, así como al tráfico y cultivo para ganar dinero. 

Tiempo libre

En ese sentido, el experto de la UNAM mencionó que, en algunas estrategias de atención, la UNAM ha detectado que una de cada cuatro personas que acuden al servicio presenta algún problema relacionado con la violencia, y uno de cada diez presenta problemas relacionados con el uso/abuso de sustancias o depresión.

"El hecho de estar en confinamiento, algunas drogas generan mucho mayor disponibilidad, porque tienes más tiempo disponible para el uso de esas sustancias.

Alguien que antes trabajaba fuera todo el día y más o menos estaba activo en todas sus actividades, y cuando regresaba a su casa se tomaba un trago, y con eso calmaba la ansiedad y lo relajaba un poquito, ahora puede ser que durante todo el día tiene mucha más facilidad para estar consumiendo la sustancia, además de todos los estresores, todos los factores que están detonando la ansiedad", comentó.

El miedo a lo que está ocurriendo, no comprender lo que está pasando y no tener el control sobre esta situación son elementos que llevan a buscar evadir la realidad o a buscar alterar la percepción de la realidad a través del uso de alguna droga, además de todos los satisfactores obtenidos al utilizarla, que pueden ser sensaciones de seguridad, de relajación o de evadir la realidad, destacó el académico. 

De acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas, debido a la Covid-19, los traficantes se han visto obligados a encontrar nuevas rutas, además de que la pandemia también ha ocasionado una escasez de opioides, lo cual a su vez puede dar lugar a que las personas recurran a sustancias más fácilmente disponibles, como alcohol, benzodiacepinas o mezclas de drogas sintéticas.

Además, es posible que surjan patrones de consumo más perjudiciales conforme algunos usuarios cambien a las drogas intravenosas o se inyecten con más frecuencia.

Por su parte, el vocero de Atención de Emergencias de la UNAM mencionó en esta entrevista para Debate que ha habido un incremento en el número de personas que recurren al abuso de sustancias, como alcohol, tabaco y algunas otras drogas, una de las principales es el alcohol, de acuerdo con encuestas y entrevistas que lleva a cabo la UNAM; así como el incremento en todos los síntomas de trastorno de ansiedad, de la depresión, del uso y abuso de sustancias y violencia al interior de los domicilios. 

Violencia en el hogar 

"Justamente, el consumo de sustancias, casi siempre el alcohol, es uno de los principales detonantes de la violencia en el hogar, en especial de los hombres hacia los hijos y hacia las mujeres", señaló. 

El especialista explicó que la situación que vivimos de epidemia en México en muchos casos ha hecho escalar en su violencia a algunas personas en hogares donde antes reportaban solo tener violencia verbal, y ahora se reporta violencia física.

"Parte del detonante es la situación estresante de tanta duración causada por la pandemia, y esto no va más que a empeorar en los siguientes meses, porque la epidemia sigue y porque se van acumulando ya los mismos errores, los mismos problemas y las mismas situaciones, y eso terminará sumándose al cansancio.

Estamos en una etapa de cansancio de la pandemia, y también por eso se relajan mucho las medidas de protección, porque la gente ya está cansada, ya no puede mantener más tiempo las medidas de cuidados", dijo.

El riesgo de consumir

El médico comentó que el consumo de drogas legales e ilegales puede generar situaciones de riesgo en la pandemia, como tener que salir a conseguirla, que intercambien parafernalia entre consumidores que se reúnen para ello, que intercambien el dispositivo con el que se fuma o con que se prende o se quema, o con el que se consume la droga, que se tengan que juntar con personas de otras casas y pierdan la sana distancia, pierdan el cubrebocas.

"Se genera una situación de riesgo simplemente porque se juntaron a consumir alguna de las drogas", dijo. 

Otro riesgo al consumir estas sustancias es que pueden alterar el estado de conciencia y su capacidad de reacción de la persona ante una situación de gravedad, porque se está en un estado de la conciencia alterada y se puede percibir menor riesgo, se tiene menor capacidad de coordinación, de concentración, de reacción, porque las drogas alteran todo eso, añadió.

"Eso te puede hacer que si estás con un enfermo en casa o si tú mismo estas desarrollando la enfermedad, pues que no la percibas bien y que no evolucione bien y que se complique", afirmó. 

En otro punto, todas las sustancias tienen un efecto adverso, pues todas ellas pueden lastimar alguna parte del cuerpo, por ejemplo el alcohol daña el hígado; el tabaco y la marihuana inhalada dañan los pulmones; y en caso de contagiarse de Covid-19, se requiere que el cuerpo y el organismo esté funcionando perfectamente, mencionó el experto. 

La ONU menciona en el informe antes citado que al analizar los efectos adicionales de la actual pandemia se evalúa si los Gobiernos reaccionan de la misma forma en que lo hicieron ante la crisis económica del 2008, cuando redujeron los presupuestos relacionados con las drogas, por lo que podrían verse muy afectados las intervenciones de prevención y tratamiento del consumo de drogas, así como otras conductas de riesgo relacionadas, además del suministro de naloxona para el manejo y la reversión de las sobredosis de opioides.

Las operaciones de interceptación y la cooperación internacional también pueden pasar a ser menos prioritarias, lo cual facilitaría las operaciones para los traficantes.

Se puede corregir

El doctor Rodríguez mencionó que cuando ya se realiza el consumo de estas sustancias y se quiere cambiar esa situación, el primer paso es reconocer que se padece de una adicción y que se trata de una enfermedad, la cual puede ser tratable y que se puede abordar con ayuda profesional, y, lo más importante, que se puede corregir o curar.

"Quitar ese estigma de que es un castigo divino o que es un problema que ya no tiene solución. Las adicciones sí tienen cura, manejo, y hay mucha gente profesional para tratarlo". 

Comentó que es necesario buscar el apoyo de un especialista porque en algunos casos se requiere la intervención de un psiquiatra con psicofármacos, en algunos otros se necesita solo terapia psicológica, o por ejemplo un neumólogo ayuda mucho en el asunto pulmonar de tabaco; es decir, se requiere la ayuda de un profesional. 

"El problema con las adicciones es que no se puede regular el consumo, y los indicadores principales con los que se evalúan estas cosas es: uno, si puedes tener autocontrol del consumo y tú puedes decidir cuándo paras durante el consumo; si tú no puedes decidir cuándo se detiene, ahí hay un problema de adicción. Si también cambia el patrón de consumo, que empiece a involucrar más tiempo, comienza a interferir con tus relaciones sociales, laborales, familiares, también ahí hay un problema", comentó Mauricio Rodríguez.

"El consumo te altera el estado de conciencia, y ahí entonces no puedes ir a trabajar. Tu trabajo lo haces mal. No puedes estar bien con tu familia. Todas estas cosas van alterando tu vida y van interfiriendo con tu vida". 

En cuanto al consumo de alcohol, el experto dijo que esa idea de que una copita diaria ayuda al corazón es una idea incorrecta, ya que por mínima que sea la cantidad de alcohol que se consuma, esta le generará un daño al cuerpo. 

Si a usted le interesa tener más información, el especialista recomienda llamar a la Línea de la Vida de la Comisión Nacional contra las Adicciones, al teléfono 800 911 2000; así también a la línea de ayuda de la Facultad de Psicología de la UNAM, al 5550250855.

Los Datos

Incremento

Debido a la Covid-19, los traficantes se han visto obligados a encontrar nuevas rutas y métodos, y es probable que las actividades de tráfico a través de la darknet y los envíos por correo aumenten, menciona la ONU en su informe mundial de drogas.

Marginación

El aumento en el desempleo y la disminución de oportunidades causadas por la pandemia pueden afectar de manera desproporcionada a las personas en mayor situación de pobreza, volviéndolas más vulnerables al consumo de drogas, así como al tráfico y al cultivo para ganar dinero, señala el Informe.

Número uno

La cannabis fue la sustancia más utilizada en todo el mundo durante el 2018, con un estimado de 192 millones de personas consumidoras. El consumo de drogas aumentó mucho más rápidamente entre los países en desarrollo durante el periodo 2000-2018 que en los países desarrollados.

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