Salud

Aún dudan si existió aquella caótica influenza del 2009

En CDMX recuerdan toda la alarma que se generó en el 2009 por el virus de la influenza H1N1 pero algo no les cuadra

Por  Agencia Reforma

El 23 de abril, el Gobierno federal activó la alerta sanitaria y ordenó la suspensión de clases en todo el País y la cancelación de actividades en sitios públicos. Foto: Reforma.

El 23 de abril, el Gobierno federal activó la alerta sanitaria y ordenó la suspensión de clases en todo el País y la cancelación de actividades en sitios públicos. Foto: Reforma.

Ciudad de México .-Se acuerdan de lo básico: cubrebocas, enfermos en la televisión, alarma, autobuses vacíos, casi nadie en las calles. De su nombre: influenza. Pero no del tipo, H1N1.

Algunos todavía tienen la misma duda de entonces, si realmente el virus que provocó más de mil muertes en México hace diez años habrá existido.

"Yo nunca llegué a ver ni un enfermo", dice el bolero José de Jesús.

Trabaja frente al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), adonde llegaban los enfermos, y asegura que no vio a ninguno. Nada más los restaurantes cerrados y la gente que ya no quería pasar sobre Tlalpan, la zona de hospitales.

"Aquí había pura soledad, pero pues hasta la fecha pues yo nunca me he enfermado de eso y pues no se cómo o por dónde sacarían a los que morían de eso porque por aquí enfrente no veíamos que sacaran a muchos, dos o tres llegué a ver que sacaron, pero no sé si haya sido por la influenza".

En el 2009 todo el mundo colapsó tras anunciarse el brote de Influenza H1N1, las calles estaban vacías, se suspendieron clases, todos con cubrebocas. Foto: Reforma

Tan no vio a ninguno que recuerda que nunca dejó de trabajar. Eso sí, dice, el 24 de abril no tuvo ni un cliente.

El 23 de abril, el Gobierno federal activó la alerta sanitaria y ordenó la suspensión de clases en todo el País y la cancelación de actividades en sitios públicos.

"Decían que era el fin del mundo, o sea, ya era una exageración, muy exagerado, pero, bueno, yo estaba más chica, tenía como 14 años", dice Evelyn Páramo, vendedora de dulces a un lado de INER desde hace tres años.

Su mamá lleva media vida ahí, pero no le importa recordar lo que fue la influenza. Evelyn no recuerda el oseltamivir, nombre comercial del tamiflú, el antiviral para ese tipo de influenza. "Pero decían que era pura agua".

Los demás, vendedores de chicles, familiares de pacientes, se acuerdan porque lo vieron en las noticias.

Informes de la influenza H1N1 en el mundo. Como se muestra en el mapa, México fue uno de los mayores afectados. 

Antonio Jiménez, un vendedor de aparatos de oxígeno en la zona, recuerda porque los suspendieron una semana a todos. Y porque todo el mundo traía cubrebocas. Lo demás es el rumor. "Hubo bastantes muertos allá, adentro, nada más que no a la luz pública no salió lo grave que estuvo", dice.

"Todo fue una mentira"

Se buscó en la zona de hospitales, varios médicos declinaron hablar.

"Ya no me acuerdo", respondieron familiares de pacientes y vendedores.

Sospecharon: "Todo fue una mentira". "Un teatro de Calderón para seguir saqueando al País".

Vía telefónica se localizó a una sobreviviente. Sofía Rodríguez, de 34 años: "Ya tenía como mes y medio con tos y siempre tenía frío, un viernes ya no me pude levantar. Tenía mucho frío, dolor de cuerpo, horrible. No tenía ni temperatura ni flujo nasal, sólo mucho dolor de cabeza, dolor espantoso en el cuerpo como si estuviera acostada sobre hielo".

Una persona se vacuna contra la influenza. Foto: Reforma.

El sábado por la noche empeoró, llegó a las doce de la noche al hospital. El médico había tenido influenza y la reconoció de inmediato.

"Estuve internada 4 o 5 días, hasta que me sentí mejor, luego me mandaron a mi casa y estuve en cama dos meses. Tuve problemas por mucho tiempo, tardé como 3 años en volver a sentirme como antes, me quedó como secuela la sinusitis y casi todo el mundo me dice que soy la primera persona que conocen que le dio".

En febrero de 2010, la Secretaría de Salud reportó mil 32 muertos y 72 mil 233 casos confirmados en México; dos meses antes había fijado en 0.7 por ciento del PIB, 57 mil millones de pesos, el costo de la pérdidas para la economía por el virus.

En cambio, sentado en el camellón de la zona de hospitales de Tlalpan, el herrero Germán Castillo esperaba ayer a una familiar que se fracturó la tibia. "Mucha gente creyó que era parte del Gobierno para distraer", dijo.

¿Que si él pensó que era cierto? "Pensaba a la vez que sí y a la vez que no, por eso es que ahorita ni estoy vacunado".