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Salud

Cambiar hora y frecuencia de comidas podría ayudar en diabetes

La dieta actual recomendada a personas con diabetes puede no ser efectiva 

Por  New York Times

Foto ilustrativa.(Pixabay)

Foto ilustrativa. | Pixabay

México.- La hora y la frecuencia de las comidas pueden tener un impacto importante en el peso y las necesidades de insulina de una persona que tenga diabetes tipo 2, sugiere una investigación reciente.

El estudio encontró que las personas que comían tres comidas al día en lugar de seis comidas más pequeñas, y que cambiaron las horas en que hacían esas comidas a unas horas más tempranas del día, necesitaron menos insulina, mejoraron su azúcar en la sangre, y encima perdieron más de 10 libras (4.5 kilos).

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"Pasar las calorías y los carbohidratos a unas horas más tempranas del día y comer en menos ocasiones es una estrategia efectiva para el logro de un mejor control y unos mejores resultados en la diabetes, con una dosis total de insulina diaria más baja", señaló la autora del estudio, la Dra. Daniela Jakubowicz, profesora de medicina de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

Jakubowicz dijo que una dieta tradicional que se recomienda a las personas con diabetes tipo 2 ha sido comer seis comidas pequeñas distribuidas de forma equitativa a lo largo del día.

Pero ese tipo de plan de alimentación no ha sido efectivo para el control del azúcar en la sangre, y conduce a la necesidad de más insulina y al aumento de peso, advirtió.

Jakubowicz indicó que esto se convierte en "un círculo vicioso, con un aumento de peso continuo, un aumento en el azúcar en la sangre y aumentos progresivos en las dosis de insulina".

El estudio incluyo a 28 personas con diabetes tipo 2 que tomaban insulina, con un índice de masa corporal promedio en la categoría de la obesidad. La edad promedio fue de entre 68 y 69 años.

La mitad del grupo se asignó al azar a tres comidas al día (la dieta 3M, por sus siglas en inglés), y la otra mitad a seis comidas al día (la dieta 6M).

La composición de las comidas fue consistente: un 35 por ciento de grasas, un 25 por ciento de proteínas, y un 40 por ciento de carbohidratos. Lo que difirió fueron las calorías y las horas a las que se comía.

La dieta 3M incluyó un desayuno sustancioso de 700 calorías, un almuerzo mediano de 600 calorías, y una cena ligera de apenas 200 calorías, según el estudio. La dieta 6M incluyó el desayuno, el almuerzo y la cena, y tres refrigerios, todos con unas cantidades de calorías bastante uniformes.

Se pidió a los voluntarios del estudio que desayunaran antes de las 9:30 a.m., que almorzaran entre el mediodía y las 3 p.m., y que cenaran entre las 6 p.m. y las 8 p.m. Las personas que seguían la dieta 6M también consumían un refrigerio a las 11 a.m., las 5 p.m. y las 10 p.m.

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Los de la dieta 6M no experimentaron ninguna pérdida de peso ni mejora en los niveles de azúcar en la sangre, mostraron los hallazgos.

Por otra parte, las personas que siguieron la dieta 3M perdieron casi 12 libras (5.4 kilos) y mejoraron sus niveles de azúcar en la sangre significativamente. De hecho, mejoraron tanto que las personas pudieron reducir su necesidad de insulina.

Jakubowicz cree que esas mejoras ocurrieron porque los que siguieron la dieta 3M comían según su reloj biológico. El cuerpo está "optimizado para comer en las horas tempranas del día y para ayunar y dormir en la tarde y la noche", aseguró. Una rebanada de pan que se coma en la noche engorda más y conduce a un azúcar en la sangre más alto que una rebanada de pan que se coma en la mañana, añadió.

Jakubowicz piensa que la dieta 3M también sería útil para las personas con diabetes tipo 1 y las que tienen diabetes tipo 2 que no necesitan insulina para gestionar su enfermedad.

La Dra. Minisha Sood, endocrinóloga en el Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York, observó que la mejora en el azúcar en la sangre fue equivalente a la que se podría observar al tomar medicamentos para la diabetes.

"Se debería crear una mayor concienciación sobre el poder del cambio en el estilo de vida en las personas con diabetes en general", planteó. "Aunque este estudio solo incluyo a 28 participantes, estos datos son un poderoso ejemplo de lo que se puede lograr al consumir más calorías más temprano y evitar comidas grandes y las calorías excesivas a una hora más tardía del día".

Maureen Franklin, dietista registrada del Hospital Universitario del Norte del Estado en Siracusa, Nueva York, no está convencida de que la hora exacta de las comidas tenga un rol tan importante en el control del azúcar en la sangre como asegurarse de que la ingesta de carbohidratos sea consistente y de que se come de forma equilibrada, por ejemplo proteínas y carbohidratos.

Franklin también dijo que es importante no enfocarse tanto en el reloj que se comience a comer cuando no se tiene hambre. "Antes de comer, pregúntese si tiene hambre. A veces, el motivo por el cual comemos es más psicológico".

Es realmente importante que las personas con diabetes monitoricen lo que comen, añadió. "Lleve un diario durante una semana, que incluya la hora a la que come", sugirió Franklin. "Debe saber qué hace en realidad antes de poder hacer un cambio".

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