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Salud

Científicos sufren acoso por informar en la pandemia

El gremio hace un llamado a las instituciones de todos los niveles para que tomen acciones en defensa y protección de los científicos.

Por María Sánchez

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México.- La emergencia mundial por covid-19 ha empujado a muchos científicos a dar explicaciones en la luz pública. Algunos han tomado el liderazgo para informar sobre el nuevo coronavirus y las vacunas contra esta infección, o para dar diferentes puntos de vista de salud y epidemiológicos, de manera muy versátil: por medio de entrevistas en los medios de comunicación, como asesores de gobiernos y responsables políticos, e incluso, al mismo tiempo se popularizan en las redes sociales con sus publicaciones.

De acuerdo con un mensaje editorial de la revista Nature, el actuar de los científicos en la difusión y su disposición al explicar detalles sobre la pandemia ha sido esencial para que la población logre una mejor comprensión de este tema, sin embargo, estar en la luz pública no ha sido positivo para todos ellos, algunos han sufrido acoso en diferentes niveles, por lo que hay preocupación en el medio científico para proteger a quienes han sufrido intimidación, percances y agresiones por parte de personas y asociaciones en contra del desarrollo científico. 

Afectaciones a quienes difunden

Una investigación realizada por la revista Nature recientemente arrojó que dentro de un subconjunto de investigadores que han hablado con los medios de comunicación sobre el covid-19, un 15 por ciento de los 321 encuestados, lo que daría un total de 47 personas, habían recibido amenazas de muerte, sin embargo, un número mayor de 72 investigadores habían recibido amenazas de violencia física o sexual. Además, se halló que los investigadores que informaron mayor frecuencia de recibir acoso o ataques personales eran también más propensos a decir que había afectado su disposición a hablar con los medios en el futuro.

De los encuestados que dijeron haber dicho a sus empleadores acerca de las amenazas de muerte, alrededor de un 20 por ciento declaró que sus empleadores no los apoyaban en absoluto. 

Protección es la tarea 

Ante estos impactantes resultados, la comunidad científica en la revista Nature hace un llamado a todas las instituciones de todos los niveles para que tomen acciones en defensa y protección de los científicos, a la vez que condenen la intimidación hacia el gremio, toda vez que estos comportamientos agresivos pueden disuadir a los investigadores de contribuir a la discusión pública, lo que llegaría a ser una gran pérdida dada su experiencia durante la pandemia.

La mayoría de los encuestados correspondían a países de Europa y Estados Unidos, sin embargo, investigadores de todo el mundo han recibido amenazas y acoso, tanto por parte de individuos como de campañas organizadas contra la ciencia o la vacunación. 

Ataques y el apoyo en otros campos

Algunos investigadores en otros campos importantes, como el cambio climático y la investigación con animales, han tenido que lidiar con el acoso y el abuso durante muchos años. Como resultado, sus instituciones han adquirido cierto nivel de comprensión y han tomado medidas para apoyar a los científicos. Actualmente, el Science Media Centre de Londres se encuentra entre las organizaciones que han publicado consejos para quienes sufren acoso, que incluyen cuándo y cómo interactuar con los críticos, y a quién acudir en busca de apoyo. 

Los investigadores que sufren acoso también pueden obtener apoyo de muchas otras áreas donde también es posible sufrir acoso, por ejemplo el periodismo o hasta el deporte, campos en los que las personas son blanco de amenazas tóxicas en línea y, a veces, ataques personales.

De acuerdo con la crítica de Nature, tomar medidas para apoyar a los científicos que enfrentan acoso no significa silenciar las críticas y discusiones abiertas y contundentes. La pandemia de coronavirus ha visto muchos desacuerdos y cambios de opinión a medida que han llegado nuevos datos, así como diferentes posturas sobre qué políticas adoptar. Los científicos y los funcionarios de salud deben esperar que su investigación sea multicuestionada, y por ello puedan recibir comentarios críticos que se brinden de buena fe.

«Pero las amenazas de violencia y el abuso extremo en línea no hacen nada para fomentar el debate, y corren el riesgo de socavar la comunicación científica en un momento en el que nunca ha importado más», destacan los editores. 

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Para entender...

La encuesta

La encuesta de Nature se basó en una encuesta realizada por el Australian Science Media Center, una organización que conecta a los científicos con los periodistas. La encuesta se envío a científicos de todo el mundo: Reino Unido, Canadá, Taiwán, Nueva Zelanda, Alemania, Estados Unidos y Brasil. Debido a que aquellos que han recibido amenazas podrían haber estado más motivados para responder, la proporción general de científicos que experimentan abuso podría ser menor. (Nature, 2021). 

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María Sánchez

Reportera de Investigación

Ingresé a EL DEBATE en febrero del 2019, trabajo en la redacción de Culiacán. Tengo formación en Fact Checking y periodismo de datos, curso impartido por Knight Center for Journalism en las Américas, así también, otros cursos de formación en el ámbito periodístico como uso de lenguaje inclusivo y de periodismo especializado en derecho electoral. Actualmente escribo sobre una gran diversidad de temas desde las ciencias exactas hasta humanidades, en el departamento de Investigación de DEBATE apoyándome en búsquedas rigurosas en material oficial y científico, bases de datos gubernamentales y no gubernamentales, entrevistas a personalidades públicas, del medio político, académico, expertos en temas, así como a líderes de la sociedad civil, entre otros. Mi misión es dar a los lectores artículos con información veraz, relevante, útil y novedosa de diferentes campos en un lenguaje asequible, además de sensibilizar a la población con temas referentes a lo humano. Mi formación lo respalda. Estudié la licenciatura en química farmacéutica bióloga y una maestría en ciencias con orientación a la biotecnología ambiental en la Universidad Autónoma de Sinaloa. En 2020 recibí dos seminarios en el centro Transpersonal de Buenos Aires, Argentina, uno denominado Vínculos y emociones y otro más sobre Psicología y espiritualidad. Tomé un Diplomado para la Paz Aplicada impartido en Culiacán por la Universidad de San Diego, California, en 2018 y más tarde en 2019 participé como colaboradora en el proyecto de investigación “Todos tenemos una historia”, formando parte de la Comisión Ciudadana de la Memoria en Culiacán, organizada por el Instituto Transfronterizo de dicha universidad y como líder de equipo de investigación. Dediqué más de tres años de labor docente en el Tecnológico de Monterrey Campus Sinaloa, donde me formé en educación y participé en la elaboración de proyectos y documentos académicos. Formé parte de la Red de Educadores Ambientales de Sinaloa (REAS), donde participé en la elaboración del marco conceptual de la organización y su plan de trabajo. Tengo la intención de seguirme preparando y crecer en compañía de mis compañeros en EL DEBATE, y continuar haciendo con ellos las alianzas que nos han integrado como un equipo sólido dentro de la empresa.

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