Salud

Desarrollan parche cutáneo anticonceptivo de larga duración

El parche contiene un reverso "efervescente" especial, junto con un grupo de microagujas que contienen la hormona anticonceptiva levonorgestrel, que es una progestina

Por  New York Times

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Estados Unidos.- Los investigadores han desarrollado un parche cutáneo que podría algún día dar a las mujeres la capacidad de autoadministrarse un anticonceptivo de larga duración.

El parche, que contiene "microagujas" que se absorben en la piel, se considera como una alternativa posible a los anticonceptivos de larga duración. Esos métodos, como los dispositivos intrauterinos (DIU) y los implantes anticonceptivos, son altamente efectivos para la prevención del embarazo. Pero tienen que ser insertados por un profesional de la atención de la salud, lo que puede ser una barrera.

Al contrario, el parche se autoaplicaría, presionándose contra la piel durante un minuto para liberar una red de minúsculas "agujas" biodegradables que contienen la hormona progestina.

Está solo en las primeras etapas del desarrollo. En un artículo publicado en la edición del 6 de noviembre de la revista Science Advances, los investigadores describieron los resultados en animales de laboratorio y una evaluación de viabilidad en un pequeño grupo de mujeres.

"Ya existen varias formas de anticonceptivos de larga duración reversibles", explicó el investigador sénior, Mark Prausnitz, profesor en la Facultad de Ingeniería Química y Biomolecular del Instituto de Tecnología de Georgia, en Atlanta. "Nuestro objetivo es tener una forma que no tenga que ser colocada por un proveedor de atención de la salud".

Un motivo, dijo, es mejorar el acceso a la anticoncepción de las mujeres en los países menos desarrollados que no pueden acudir a un proveedor de manera regular.

Pero incluso en países con más recursos de atención de la salud, como Estados Unidos, el parche resulta atractivo, añadió Prausnitz.

Susan Wysocki, enfermera practicante en salud de las mujeres y asesora médica de la Asociación Americana de Salud Sexual (American Sexual Health Association), se hizo eco de ese punto.

La cobertura del seguro puede limitar las opciones de anticoncepción, dijo, y algunas mujeres no viven cerca de un proveedor que pueda insertar un DIU o un implante anticonceptivo.

"Estoy a favor de contar con una amplia variedad de opciones anticonceptivas disponibles", enfatizó Wysocki, que no participó en la investigación. "Las distintas mujeres tienen distintas necesidades. Y lo que funciona para una mujer en un momento de su vida quizá no funcione en un momento distinto".

Métodos anticonceptivos tradicionales
Métodos anticonceptivos tradicionales. Foto: Pixabay

El parche contiene un reverso "efervescente" especial, junto con un grupo de microagujas que contienen la hormona anticonceptiva levonorgestrel, que es una progestina. El parche se presiona contra la piel durante más o menos un minuto, lo que hace que el reverso efervescente se separe de las agujas. Esas agujas se quedan en la piel, donde se biodegradan poco a poco y liberan el levonorgestrel con el tiempo.

En pruebas con ratas de laboratorio, los investigadores encontraron que las microagujas mantuvieron los niveles de la hormona por encima del umbral necesario para la anticoncepción humana durante más de un mes.

Luego, evaluaron una versión sin hormona del parche en 10 mujeres.

"Queríamos averiguar si dolía", dijo Prausnitz. "¿Las agujas se separan del reverso en un tiempo corto? ¿Es este método deseable?".

Resultó que las agujas sí se introdujeron en la piel de las mujeres rápidamente. Y el dolor no fue un problema. Todas las mujeres afirmaron que el proceso era indoloro o que provocaba una "leve" incomodidad.

Dejó cierto enrojecimiento, pero desapareció casi por completo en una hora, dijeron los investigadores. Y nueve de las 10 mujeres señalaron que preferirían la aplicación mensual de un parche a tomar la píldora cada día.

La gran salvedad es que el método todavía no se ha evaluado como anticonceptivo.

Prausnitz planteó que un próximo paso será ver si el parche se puede formular para proveer anticoncepción durante un plazo más largo, quizá de tres a seis meses.

Según Prausnitz, la tecnología no implica elementos complejos. Las microagujas están hechas del mismo material biodegradable que se usa para las suturas disolubles, y la efervescencia proviene de los mismos ingredientes que hace que el Alka-Seltzer sea efervescente, indicó.

Wysocki dijo que espera que la investigación avance, porque una forma de anticoncepción de larga duración autoadministrada podría resultar atractiva para muchas mujeres.

"Para mí, la clave de esto es el control. Una mujer podría probarlo, y sería fácil que lo dejara de usar si no le gustara", observó.

"Creo que si nos tomamos la prevención de los embarazos no deseados en serio, es esencial que hagamos que la anticoncepción efectiva esté más ampliamente disponible", añadió.