Salud

Desarrollo infantil se ralentiza al vivir cerca de carreteras

Mayor exposición al ozono tras el nacimiento se vinculó con un riesgo un 3.3 por ciento más elevado de fracasar en la mayoría de las medidas del desarrollo

Por  New York Times

Los autos desprenden partículas que pueden afectar a los niños. Foto: Pixabay.

Los autos desprenden partículas que pueden afectar a los niños. Foto: Pixabay.

Vivir cerca de una carretera grande podría aumentar de forma significativa el riesgo de retrasos en el desarrollo de un niño pequeño, afirma un estudio reciente.

También encontró que los niños cuyas madres se expusieron a niveles altos de tipos específicos de contaminación atmosférica relacionada con el tráfico durante el embarazo tenían unas probabilidades ligeramente más altas de retrasos en el desarrollo.

"Nuestros resultados sugieren que quizá sea prudente minimizar la exposición a la contaminación atmosférica durante el embarazo, la infancia y la niñez temprana, que son periodos clave para el desarrollo del cerebro", señaló la autora sénior del estudio, Pauline Mendola, investigadora en el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de EE. UU., parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU.

Los investigadores analizaron datos de más de 5,800 niños cuyo desarrollo se monitorizó cada cuatro a seis meses entre los 8 y los 36 meses de edad. Las pruebas evaluaron las habilidades motoras finas y gruesas, la comunicación, el funcionamiento social personal y la capacidad de resolución de problemas.

En comparación con los niños que vivían a más de media milla (0.8 kilómetros) de una carretera importante, los que vivían en un radio de un tercio de milla (casi medio kilómetro) tenían el doble de probabilidades de fracasar en al menos una prueba del desarrollo de la comunicación.

Los niños nacidos de madres que fueron expuestas a unos niveles elevados de contaminación con partículas finas relacionada con el tráfico durante el embarazo presentaban un aumento de un 1.6 a un 2.7 por ciento en el riesgo de fracasar en cualquier medida del desarrollo. La exposición durante el embarazo a niveles elevados de ozono se asoció con un riesgo entre un 0.7 y un 1.7 por ciento más alto.

Los niños nacidos de madres que fueron expuestas a unos niveles elevados de contaminación con partículas finas relacionada con el tráfico. Foto: Pixabay

Una mayor exposición al ozono tras el nacimiento se vinculó con un riesgo un 3.3 por ciento más elevado de fracasar en la mayoría de las medidas del desarrollo a los 8 meses, un riesgo un 17.7 por ciento más alto a los 24 meses, y un riesgo un 7.6 por ciento más alto a los 30 meses.

"No está claro por qué la exposición a los contaminantes después del nacimiento se vincula con un riesgo más alto de un retraso en el desarrollo", comentó la autora principal del estudio, Sandie Ha, profesora asistente de salud pública en la Universidad de California, en Merced.

"Pero a diferencia de la exposición durante el embarazo, la exposición durante la niñez es más directa y no pasa por las defensas de una mujer embarazada", anotó en un comunicado de prensa de los NIH.

Aunque este estudio solo encontró una asociación entre la proximidad a las carreteras y los retrasos en el desarrollo, estudios anteriores han vinculado a la contaminación atmosférica durante el embarazo con un peso bajo al nacer, el nacimiento prematuro y los mortinatos. Algunos estudios también han encontrado que los niños que viven cerca de autopistas tienen un riesgo más alto de autismo y un funcionamiento mental más bajo.

Un porcentaje alto de la población de EE. UU. vive cerca de carreteras grandes. El estudio aparece en la edición del 8 de abril de la revista Environmental Research.

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