Salud

Dos semanas de sedentarismo comienzan a dañar el cuerpo

Las personas que habían estado en forma comenzaron a tener secuelas en su salud

Por  New York Times

Foto: Pixabay

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Estados Unidos.- Un estudio prueba que el antiguo proverbio de que "lo que no se usa se pierde" sin duda es verdad respecto a la aptitud física. Tras apenas dos semanas de conducta sedentaria, unas personas que habían estado en forma presentaban:

  • Un declive en la salud pulmonar.
  • Un aumento en la circunferencia de la cintura.
  • Más grasa corporal y en el hígado.
  • Unos niveles más altos de resistencia a la insulina.

"El estudio mostró que dos semanas de actividad física reducida (de unos 10,000 pasos al día a 1,500 pasos al día) provocaban cambios en los marcadores de salud que se asocian con la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular", advirtió la autora del estudio, Kelly Bowden Davies, profesora en la Universidad de Newcastle y en la Universidad de Liverpool, en Reino Unido.

Pero la buena noticia del estudio es que el cuerpo parece recuperarse rápidamente una vez se comienza a mover de nuevo.

"Es importante anotar que cuando las personas volvieron a sus niveles normales de actividad después de este periodo, los cambios negativos de salud se revirtieron", aseguró.

Los investigadores reclutaron a 28 adultos sanos que eran activos con regularidad. De ellos, 18 eran mujeres. La edad promedio de los voluntarios del estudio era de 32 años. Su índice de masa corporal (IMC, una medida aproximada de la grasa corporal basada en la estatura y el peso) era de poco más de 24. Un IMC por debajo de 24.9 es considerado como peso normal.

Los voluntarios del estudio habían sido bastante activos, dando normalmente unos 10,000 pasos al día. Bowden Davies dijo que la mayor parte de esto provenía de la actividad diaria, en lugar del ejercicio estructurado. Señaló que usualmente no hacen más de dos horas de ejercicio estructurado a la semana.

Los investigadores pidieron a los voluntarios que redujeran su actividad de forma drástica. Dejaron de hacer un promedio de poco más de 100 minutos al día, apuntaron los investigadores.

Después de dos semanas de vida sedentaria, los voluntarios del estudio se sometieron a una batería de pruebas. Esos resultados se compararon con los hallazgos medidos al inicio del estudio.

Bowden Davies señaló que los niveles de aptitud cardiorrespiratoria se redujeron en un 4 por ciento en apenas dos semanas.

La circunferencia de la cintura aumentó en casi un tercio de pulgada (casi un centímetro). La grasa en el hígado aumentó en un 0.2 por ciento. La grasa corporal total aumentó en un 0.5 por ciento. La resistencia a la insulina aumentó, y los niveles de triglicéridos (un tipo de grasa de la sangre) se incrementaron ligeramente.

Catorce días tras reanudar la actividad, todas esas medidas se recuperaron, encontraron los investigadores.

"Incluso unos aumentos sutiles en la actividad pueden tener un efecto positivo en la salud. Animamos a moverse más y dividir la actividad sedentaria", añadió Bowden Davies.

El Dr. John Osborne, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), afirmó que este estudio era muy interesante, y algo sorprendente. Los hallazgos validan los consejos que da a sus pacientes. "Si puede ser un tiburón o una tortuga, sea un tiburón, que siempre se está moviendo. Este estudio mostró que puede perder el beneficio del ejercicio muy rápidamente, pero la buena noticia es que cuando uno vuelve a ser un tiburón, todos los beneficios vuelven de inmediato".

Dejar de hacer ejercicio por dos semanas.
Dejar de hacer ejercicio por dos semanas.

A otro experto que revisó el estudio, el Dr. Edmund Giegerich, jefe de endocrinología y vicepresidente de medicina del Hospital Metodista NewYork-Presbyterian de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, también le sorprendió un poco la magnitud de los cambios que sucedieron en tan solo dos semanas.

Giegerich dijo que este estudio confirma la importancia de mantenerse activo.

"Pasar de ser sedentario a ser más activo puede ayudar mucho para la prevención del inicio de la diabetes tipo 2. Simplemente intente ser más activo. Se sentirá mejor, y si intenta perder peso, puede ayudar un poco. No hay que correr una maratón. Está bien con caminar. Solo póngase de pie y muévase", aconsejó.

Ambos expertos apuntaron que el estudio fue pequeño, y que en un grupo más grande, quizá los hallazgos sean distintos. Además, el estudio solo se realizó durante un periodo corto.

Bowden Davies, Osborne y Giegerich sospechan que si las personas que tienen un nivel más bajo de aptitud física paran casi toda su actividad, sus resultados podrían ser peores.

El estudio se presentó el miércoles en la reunión de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (European Association for the Study of Diabetes), en Barcelona. Los hallazgos presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.