Salud

El control prenatal

La importancia de llevar un buen seguimiento durante el embarazo

Por  Andrea del Carmen Montenegro Sánchez

Foto temática.(Agencia Shutterstock)

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Es realmente muy importante que la mujer, desde que sospeche de un embarazo, acuda al médico especialista para confirmarlo y después, durante todo este proceso, lleve un buen seguimiento médico, un correcto control prenatal.
“Esto, primeramente, con la finalidad de detectar oportunamente cualquier situación o problema que se pueda presentar. Detectar si hay algún factor de riesgo, o si se presenta alguna complicación”, señala el ginecólogo Víctor Gastélum Cárdenas, quien explicará sobre cómo llevar un correcto control prenatal
Al inicio del embarazo es necesario realizarle a la embarazada lo que se le llama un perfil prenatal, que serían los estudios de laboratorio necesario para detectar una serie de enfermedades. Incluye biometría hemática completa, que da el conteo de las células sanguíneas totales, incluyendo plaquetas. También una química sanguínea, que indica e los niveles de glucosa en sangre, urea, creatinina, que habla de la función renal.
También se realiza el tipo sanguíneo, muy importante, para detectar problemas con el tipo sanguíneo RH, que llega a presentar algunos problemas de incompatibilidad sanguínea. También incluye examen general de orina para detectar si hubiera algún tipo de infección.
Y por último, las pruebas de determinación de anticuerpos para detectar VIH (SIDA) y sífilis, que son los anticuerpos VDRL. Se le deben de realizar a toda mujer que sale embarazada, desde el primer trimestre del embarazo.
“Al principio se recomienda una visita mensual al médico, y ya en el tercer trimestre se acortan los tiempos entre las visitas, puede ser cada dos semanas y el último mes, cada semana para una vigilancia estrecha y detectar cualquier situación o problema en la embarazada o en el bebé”, indica el ginecólogo.

Problemas
El problema más común que presentan las embarazadas es las infecciones e vías urinarias. “Las cuales si no se detectan y no se tratan oportunamente conllevan a amenaza de aborto o incluso a aborto. Y ya en el segundo trimestre o tercero, llevan a lo que se llama amenaza de parto pretérmino, o bien que haya un parto pretérmino”.
Así como detectar los niveles de glucosa porque hay una enfermedad que se llama diabetes mellitus gestacional que da en el embarazo, que se puede dar desde un principio, pero es en el tercer trimestre de embarazo donde suele haber más problemas de este tipo de diabetes en las embarazadas.
“Así como también llevar la vigilancia para detectar hipertensión, lo que se llama preeclamsia en la embarazada, que es otro de los problemas muy comunes”, afirma el especialista. Después de la segunda mitad del embarazo, de las 20 semanas o más, es cuando se puede presentar la preeclamsia, y es más común al final del embarazo, en el tercer trimestre, especialmente en el último mes.

Recomendaciones
A toda mujer embarazada se le recomienda, desde el inicio, o incluso desde si planea quedar embarazada, el consumo de ácido fólico. “Se ha demostrado que pacientes embarazadas con deficiencia de ácido fólico tienen más riesgo de tener productos con algún tipo de malformaciones, sobre todo las que son del tubo neural, o sea, cerebro y médula espinal”, expresa el doctor Víctor Gastélum. El ácido fólico debe ser desde que la mujer planea el embarazo. Una vez embarazada se agrega el sulfato ferroso, hierro. Y se dan complementos de vitaminas y minerales durante todo el embarazo y calcio en el último trimestre. Así como los ultrasonidos de seguimiento.
Es muy importante la alimentación balanceada y variada a tolerancia, incluyendo más vegetales verdes, frutas, verduras y cualquier tipo de carne en forma moderada. Ya se sabe que la mujer embarazada requiere más nutrientes, principalmente hierro, ácido fólico, vitaminas.
“Hay sintomatología propia del embarazo, sobre todo al inicio, y los principales síntomas son llamados neurovegetativos, que se manifiestan en el tubo digestivo”, explica Gastélum Cárdenas.Son cambios en la tolerancia de alimentos, entonces la paciente debido a la presencia de la hormona que se llama gonadotropina en el embarazo es que tiene estos síntomas. Son cambios digestivos: intolerancia grástrica, náuseas, a veces se llega al vómito, irritación. Así como cambios en la presión arterial, hipotensión, desvanecimientos. Que nada de esto implica una enfermedad, sino son cambios y síntomas propios del embarazo, y son más notorios al inicio del embarazo, en los primeros tres meses. Hay que evitar los alimentos irritantes, los alimentos chatarra, comer en menor cantidad, pero hacer dieta fraccionada, quiere decir que en lugar de hacer tres comidas principales, hacer 5, en menos cantidad, pero distribuirlas a lo largo del día.

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