Selecciona tu región
Salud

En salud mental sufriremos los efectos de una posguerra por la pandemia Covid-19

Los efectos de la pandemia Covid-19 a largo plazo en la salud mental de la población dejará efectos de una posguerra por las condiciones sociales adversas.

Por Lucía Mimiaga

-

México.- El impacto en la salud mental de la población ante la pandemia de covid-19 a largo plazo, así como la duración de estos efectos aún no es clara.

En México la situación podría complicarse, pues la mayor parte del presupuesto en salud se destina a hospitales más que a la consulta ambulatoria (cuando no es necesario internar a la persona) advierte la doctora en psicología social María Elena Medina-Mora Icaza; mientras que subraya que antes de la pandemia no se daba en los hospitales públicos una atención adecuada a los pacientes con enfermedades mentales; ahora se suman condiciones sociales adversas que incrementarán la demanda de estos servicios, además de las secuelas neuropsiquiátricas de los pacientes que sobrevivieron al covid-19. 

La directora de la Facultad de Psicología de la UNAM y quien fuera directora del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz expuso, en entrevista con Debate que en México dos terceras partes de las personas que necesitan ayuda en salud mental no la reciben debido al diseño del sistema de salud, por ello señaló que se requiere una reforma.

Medina-Mora explicó que una persona que se deprime tarda 14 años en recibir tratamiento y cuando esto sucede “ya tiene muchas pérdidas”, por ejemplo, un adolescente que se deprime puede llegar a perder la escuela y esto es muy grave, una pérdida de toda la vida —dijo— porque son momentos decisivos, así que se deben identificar los casos, tratarlos y canalizarlos.

Leer más: Estrés, depresión y angustia, las afectaciones por Covid-19

Aunado a esto, dio a conocer que en nuestro país, a diferencia de otros en el mundo, más personas se atienden por primera vez en el tercer nivel (servicios de alta especialidad, enfermedades complejas) que en el primero (consulta externa general). Por esto es necesaria una reingeniería del sistema de salud para atender los problemas de salud mental leves y moderados cuando se puedan manejar desde el primer nivel y no cuando ya sea tarde; comentó que hay modelos exitosos de atención con psicoterapia, farmacoterapia e intervenciones psicosociales. Señaló que muchos casos de suicidio en jóvenes pudieron haber pasado por la consulta general y no fueron detectados o atendidos y para esto debe estar el primer nivel de salud para identificar problemas crónicos. 

Otra problemática abordada por la doctora miembro de la Academia Nacional de Medicina y de la Academia Mexicana de Ciencias, es que una persona que tiene salario medio no puede comprar las medicinas para su tratamiento, las cuales son caras, por esto también dijo debe trabajarse en la cobertura universal (que todos tengan acceso a servicios de salud y medicamentos: OMS) y poder hacer llegar modelos de atención a centros de salud, comunitarios y hospitales generales. 

Contexto social 

La psicóloga social María Elena Medina Mora comparó el momento que viviremos una vez que se dome la pandemia a un periodo de posguerra. Indicó que la crisis económica que se ha estado viviendo en el contexto de esta pandemia sin duda es un determinante social que repercute en el desarrollo de enfermedades mentales, pues estas se relacionan con la pobreza; a esto se le sumará la incertidumbre sobre el futuro, el miedo, la pérdida de seres queridos o el sufrimiento para quienes vieron partir a varios miembros de una familia.

Comentó que habrá jóvenes que deberán trabajar para sacar adelante a la familia ante la muerte de ambos padres, de tal forma que los trastornos mentales continuarán creciendo y se requerirá —insistió— de una reforma en el sistema de salud público para poder atender esta problemática que es bastante amplia. 

Sin embargo, Medina-Mora Icaza ve positivo que por una parte este momento de la historia ha permitido poner un mayor foco a nivel social sobre los trastornos de salud mental y se ha avanzado puesto que hoy los jóvenes piden mucha más ayuda, mientras que la sociedad ha entendido cada vez más la importancia de ayudarnos entre todos. 

“Si solo tratamos la enfermedad mental y no los determinantes sociales que hacen que la enfermedad incremente (acceso a la vivienda, desempleo, educación...) no vamos a avanzar; después de las guerras se han formado las grandes instituciones, los derechos sociales han tenido más impacto, es regresar al mundo solidario, en comunidad, colaborativo, y no al egoísmo individualizado”, declaró.

En esta pandemia subrayó que las condiciones de carga excesiva de trabajo se han incrementado para las mujeres, quienes desarrollan más depresión y ansiedad en comparación con los hombres. 

Criticó que esto fue rápidamente reconocido por la Organización Mundial de la Salud, sin embargo, esto no vino acompañado por recomendaciones para los gobiernos con el fin de mejorar la situación. 

Los hombres —explicó— presentan más problemas de conducta; por ejemplo, el abuso de sustancias como drogas o alcohol, mientras que se suicidan más hombres cuyo predictor —señaló— es la depresión. También recordó cómo explotó la violencia contra la mujer “México es especialmente violento con las mujeres, esto se exacerba en el confinamiento”, sumado a la situación económica desfavorable o con el hecho de que hubo recaídas en el consumo de sustancias y este contexto sirvió como una validación de violencia para el hombre y para las mujeres que asumen como karma esta violencia”. La violencia explicó que también se asocia con la enfermedad mental. 

Adicciones y salud mental 

Medina-Mora, quien fue miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas y que posee múltiples investigaciones en salud mental y adicciones, informó que el 86 por ciento de las personas que tienen una adicción a drogas también tienen un problema de salud mental. 

Comentó que hasta hace poco los Centros de Integración Juvenil comenzaron a trabajar en las terapias también desde la perspectiva del trastorno mental, lo cual se ha ido integrando. 
Durante el confinamiento de la pandemia, la especialista dio a conocer que quienes tenían problemas con el consumo de alcohol tuvieron muchas dificultades para mantenerse sobrios y volvieron a recaer, también dijo que se dieron muchos casos de alcoholismo en jóvenes; en otro sentido, para el consumo de drogas, quienes ya consumían mucho empezaron a consumir más. Detalló que cambiaron, además, las formas de obtención de los consumidores y en lugar de adquirir, por ejemplo, la mariguana en ciertos lugares usuales, como bares, plazas, parques, cambiaron por conseguir la droga directamente con dealers. 

“La demanda de tratamiento se fue para arriba, la primera demanda de la Secretaría de Salud es la violencia y abuso de sustancias, drogas”, dijo. 

Cambios en el uso de drogas y retos 

María Elena Medina-Mora explicó que al inicio de la pandemia, con los confinamientos alrededor del mundo y el cierre de las fronteras se especulaba que iba a ser difícil el abasto de drogas, puesto que no había fiestas no se podía salir, pero dijo que pronto “fue obvio que no había desabasto, la cocaína estaba llegando a Europa, en México fue difícil pasar la droga a Estados Unidos y había mucha droga en México, había disponibilidad”.

En la entrevista para esta casa editorial, la experta informó que en muchos casos las personas combinan drogas sin saberlo, como en el caso de quienes están consumiendo fentanilo, informó que se inyectaban heroína o usaban cocaína, pero desconocían que los traficantes también les estaban añadiendo esta sustancia “se daban cuenta que era más potente, más estimulante”.

Calificó a la combinación de drogas como un fenómeno peligroso porque en realidad están usando una gran cantidad de sustancias y no lo saben. Explicó que entonces lo que sucede es que cuando un individuo desea someterse a un tratamiento no puede recibir la terapia adecuada, pues trae varias adicciones sin saberlo y “cuando se incorpora fentanilo hay más riesgo de morir, pero también un impacto más fuerte y búsqueda mayor de drogas”, declaró la doctora, lo que implica —expresó— mayores retos para los especialistas en trabajar contra la adicción a las sustancias. 

Visualiza que el tratamiento para adicciones debe incorporarse también al sistema de salud pública porque de esta forma se daría tratamiento contra la adicción a las drogas, pero también se atenderían las comorbilidades asociadas. 

“El 86, 90 por ciento de los que tienen dependencia grave está asociado con enfermedad mental, es más alta para drogas que para alcohol, se asocia con depresión, ansiedad, trastornos psicóticos, trastorno bipolar; hay gran asociación entre enfermedades mentales y la dependencia a las drogas”, dijo. 

A hombres y mujeres que padecen un trastorno de salud mental, la familia los puede llegar a rechazar, acaban en la calle, no tienen acceso al trabajo, a la educación y son estigmatizados.

A veces más miedo que ganas de ayudarlos y trabajar, expresó la Dra. Medina-Mora. Es por esto que es primordial trabajar en una reingeniería del sistema de salud pública “hay rechazo de médicos generales, no lo quieren hacer y los pacientes también, pero debemos ofrecer eso junto con trabajo comunitario”, expresa y sabe que son múltiples los retos que vendrán en esta materia.

Leer más: En la Cuarta Ola de Covid-19 con ómicron se observan menos hospitalizaciones

El Dato

En México 

Existe gran estigma hacia las personas con trastornos mentales; hay casos donde los han corrido de universidades o bien les niegan trabajos. 

Nombre: Dra. María Elena Medina-Mora Icaza 
Estudios: Doctora en psicología social por la Universidad Nacional Autónoma de México. 
Investigación: Salud mental y adicciones. 
Trayectoria: 
Posee el nombramiento como Adjunct Professor de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Es miembro de El Colegio Nacional. Fue directora general del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. Es investigadora nacional Nivel III. Cuenta con numerosas publicaciones científicas. 
También es parte de la Academia Nacional de Medicina, de la Academia Mexicana de Ciencias y fue miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes  de las Naciones Unidas. 
Distinciones: Premio a la Excelencia 2011 por su liderazgo internacional y aportaciones en el campo de las adicciones, por el National Institute on Drug Abuse (NIDA) de Estados Unidos.  
Recibió el Premio Scopus 2012 Elsevier-Conacyt por sus publicaciones y citas a sus trabajos en el área de ciencias humanas y de la conducta, entre otros.
Puesto: Directora de la Facultad de Psicología de la UNAM.
AMLO se hace tendencia con el hashtag "naco" por hablar de "la chicho..."
Síguenos en

Lucía Mimiaga

Editora de la Unidad de Investigación

Licenciada en ciencias de la comunicación por la Universidad Valle del Bravo. Editora de reportajes especiales, contenido original y artículos de la sección Tercer Piso del periódico EL DEBATE desde 2014. Inició su carrera periodística en 2003 en radio. Fue reportera y editora en jefe del diario popular La i en 2005, también se desempeñó como subdirectora de Bogavante Editores, nuevos productos impresos de EL DEBATE. En 2007 fundó el suplemento de economía Portafolio del mismo medio. De 2008 a 2014 lideró la edición de EL DEBATE de Culiacán. Experiencia temática en: fact-checking (verificación de hechos y detección de fake news), investigación, política, periodismo de datos, encuestas, género, libertad de expresión, migración, seguridad. Es parte de un equipo de periodistas de EL DEBATE que ha sido galardonado con un premio nacional de periodismo, nominaciones internacionales y premios estatales de periodismo. Ha cursado y participado como colaboradora en seminarios de paz organizados por la Universidad de San Diego, California en Culiacán. Pertenece a la comunidad global de mujeres escritoras de la asociación sin fines de lucro Hedgebrook, mujeres escribiendo el cambio, Estados Unidos. Participó por nominación de la Embajada de Estados Unidos para representar a México en el Programa de Liderazgo Internacional con enfoque para periodistas 2018 Edward R. Murrow, titulado La responsabilidad de los medios en la era de la desinformación. Otros idiomas que domina son el inglés y francés. Trabaja en Culiacán. https://www.linkedin.com/in/luciamimiaga/

Ver más