Salud

Hipertension pulmonar, agravante del coronavirus

Especialistas llaman a la población a distinguir entre la hipertensión pulmonar y la hipertensión arterial

Por  Ramón Verdín

Hipertension pulmonar, agravante del coronavirus(Foto temática/ Pixabay)

Hipertension pulmonar, agravante del coronavirus | Foto temática/ Pixabay

Sinaloa, México.- Para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la hipertensión pulmonar es un enfermedad poco usual, pero muy seria, ya que afecta los pulmones y el corazón, avanza progresivamente y puede causar la muerte.

La afección está caracterizada por una elevación en la presión de las arterias pulmonares. Se trata de una enfermedad crónica e incurable, con una tasa de supervivencia muy baja si no es tratada a tiempo, y que afecta invariablemente la calidad de vida de los pacientes que la sufren y a sus familiares. Sin embargo, un diagnostico temprano y el inicio de los tratamientos adecuados pueden mejorar significativamente la calidad de vida. 

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La hipertensión pulmonar —según la información proporcionada por la OPS— puede ser causada por algunas formas de enfermedades congénitas del corazón, enfermedades de los pulmones y coágulos sanguíneos en el pulmón. Ademas, está asociada a enfermedad vascular del colágeno, medicamentos para bajar de peso, VIH y ciertas enfermedades autoinmunes que dañan los pulmones. En muchos casos, la causa se desconoce, y se le llama hipertensión pulmonar ideopática. 

Igualmente, la hipertensión pulmonar —una de las agravantes del coronavirus— es una afección diferenciada a la hipertensión arterial, y consiste en el aumento desproporcionado de las presión de los pulmones, y se deriva de múltiples causas, de acuerdo con la experiencia profesional del cardiólogo Odín de los Ríos Ibarra.

Entre los motivos por los que una persona puede padecer esta afección —abundó el especialista originario de Culiacán— se cuentan algunos tipos de neumonías pediátricas, enfermedades infecciosas que la dejan como secuela y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que se presenta en fumadores de muchos años, aclaró el galeno a EL DEBATE.

En una persona infectada por el COVID-19 —acusó—, la hipertensión pulmonar crea cuadros de inflamación que facilitan la propagación del coronavirus en las células pulmonares y, además, que la respuesta del organismo sea menos eficiente, por lo que esta enfermedad debe ser diferenciada de la hipertensión arterial y conocida por la población en el marco de la pandemia que se experimenta por el coronavirus. 

«No es que la presión alta afecte al pulmón ni que la presión dañe al pulmón y por eso entre el coronavirus, sino que el COVID-19 ingresa no solamente a las células del pulmón, sino que puede llegar hasta a las células del intestino y producir diarrea, o puede entrar a las células del hígado y producir daño hepático; incluso puede entrar a las células miocárdicas y producir miocarditis, aunque el primer lugar que invade el coronavirus son los pulmones», advirtió.

Hipertensión pulmonar. 

Complicaciones

En este orden de ideas, los hipertensos serían más propensos a que la infección por el coronavirus entre a todo el organismo: «La hipertensión pulmonar se debe a enfermedades pulmonares intrínsecas o del corazón que dañan a los pulmones, sobre todo del lado derecho del corazón, que es donde se afecta mucho. Pero una cosa es la presión alta de los pulmones, y otra es la presión alta en las arterias sistémicas, que es la presión alta que la gente padece y que controla con medicinas», afirmó.

Añadió el especialista que dentro del rango de las enfermedades pulmonares existe una serie de disfunciones producidas por estas enfermedades que facilitan la infección por el COVID-19 y que debilitan al paciente. 

Las diferencias 

Así, la hipertensión arterial sistémica sería mucho más frecuente que la pulmonar, aunque esta también es una agravante del coronavirus, conforme a la declaración del médico general Marcos Heraldo Soberanes Rojo.

Entre las consecuencias de una persona con hipertensión arterial afectada por el coronavirus, Soberanes Rojo apuntó que se ha detectado un daño vascular o endotelial: «El endotelial es un microdaño a nivel vascular en los vasos sanguíneos. Las personas hipertensas son más propensas a generar trombos, y, por consiguiente, el daño pulmonar y cardiaco, por eso las personas con hipertensión arterial tienen más morbilidad y mortalidad». 

Síntomas

Cabe destacar que la propia OPS reconoce que el diagnóstico de hipertensión pulmonar puede llegar a ser erróneo, confundiéndose con asma o estrés.

Dentro del cuadro de la hipertensión pulmonar se contarían la disnea, que consiste en la falta de aire, lo cual representa un síntoma clave para esta afección y para el coronavirus.

«Algunos pacientes pueden sentir falta de aire con la actividad física e incluso durante o después de las comidas», manifiesta la OPS. También el dolor de pecho, llamado angina pectoris, un síntoma en especial si se presenta durante la actividad física. El paciente también puede sentir palpitaciones en el pecho mientras hace ejercicio. Cerca de un tercio de los pacientes con hipertensión pulmonar padece este síntoma. También se encuentra la fatiga crónica, que es una sensación de cansancio o agotamiento fuerte y prolongado (debilidad), que en ocasiones no se alivia con el descanso. Los mareos, que se manifiestan al ponerse de pie, subir escaleras o al incorporarse después de estar agachado. En algunas ocasiones, los pacientes se sienten mareados con el solo hecho de estar sentados. Asimismo, el desmayo o síncope, que ocurre por lo general cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno y la persona se queda prácticamente «sin aire».

Además, piernas y tobillos y hinchados (edema en miembros inferiores), que es un síntoma muy común. Para detectarlo se puede hacer presión con el dedo sobre la pantorrilla, y si esta queda hundida, entonces es un indicio de que hay retención de liquido, y por ello se produce la hinchazón.

Puede presentarse depresión, que es un trastorno emocional que se presenta como un estado de abatimiento e infelicidad transitorio o permanente. Puede ser originado por la fatiga, algunos medicamentos o por el estrés que ocasiona el saber que se tiene la enfermedad y no saber manejarla. La tos seca, que muchos pacientes la padecen. En ocasiones, el esputo puede contener gotas de sangre. Es difícil saber cuál es la causa de la tos, puede deberse a que el corazón crecido esté presionando un nervio, o al efecto de algunas medicinas para la presión sanguínea. Finalmente, el fenómeno de Raynaud es un síntoma más de la hipertensión pulmonar, y consiste en la tendencia a tener los dedos azules cuando se tiene contacto con el frío.

LOS DATOS

Respiración
En el tratamiento del síndrome de insuficiencia respiratoria aguda en pacientes con COVID-19, la meta de saturación del oxígeno en la sangre es de entre el 90 al 96 por ciento, de acuerdo con los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Tratamiento
En pacientes hospitalizados por COVID-19 que no logran una adecuada oxigenación mediante la ventilación con bajo volumen corriente, el siguiente paso a considerar es la ventilación prona, siempre y cuando se cumplan ciertos criterios, especifica el IMSS.

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