Selecciona tu región
Salud

La Covid-19 como un activador de la hipertensión arterial

El coronavirus ha precipitado la aparición de diversos padecimientos en la población mundial, y la presión alta ahora se considera una secuela poscovid-19.

Por María Sánchez

-

México.- Superar la infección causada por el nuevo coronavirus es un reto fisiológico para el cuerpo humano, se han descubierto muchas secuelas secundarias después de padecer el covid-19, entre ellas las enfermedades relacionadas al corazón y sistema circulatorio.

En entrevista para Debate el cardiólogo y vicepresidente del Colegio Médico de Sinaloa explicó que el SARS-CoV-2 en el organismo humano puede ser tanto precipitador como desencadenante de patologías cardiovasculares, entre las que se encuentra la hipertensión arterial, las arritmias cardiacas y otras cardiopatías, sea que se haya tenido enfermedad del corazón y vasos sanguíneos previa o no.

¿Cómo se afecta el organismo?

Al ingresar a las células humanas, el SARS-CoV-2 utiliza al receptor denominado como ECA-2 (enzima convertidora de Angiotensina II), una proteína que se encuentra en la superficie celular en diferentes tejidos del organismo, pero se expresa en gran medida en órganos como el corazón y los pulmones, al igual que en vasos sanguíneos, de manera que es fácil para el virus entrar a las células donde este receptor se haya presente y, por lo tanto, afectarlas y ocasionar ahí patologías típicas, comentó a Debate el doctor Oswaldo Arturo Lagunas Uriarte.

De hecho, algunas investigaciones como la realizada por Ganxiao Chen y sus colaboradores descrita en el artículo Hipertensión como una secuela en pacientes infectados por SARS-CoV-2, mencionan que el covid-19 puede generar daños cardiacos y otros desbalances cardiovasculares, como la hipertensión, en quienes la padecen. 

Evidencias del daño

El nuevo coronavirus es un virus que afecta a todo el organismo, incluyendo al corazón y a la vasculatura, y causa un desequilibrio entre los factores que controlan la presión arterial y los factores que elevan la presión arterial, comentó Lagunas Uriarte.

Leer más: Mezcla de vacunas contra Covid-19 con dosis de refuerzo, ¿Cómo funcionan?

«También produce una inflamación de las arterias, provocando además un desequilibrio entre los factores benéficos y protectores ante la hipertensión, y eso es lo que finalmente precipita la hipertensión», dijo. Aunado a ello, la inflamación en todo el organismo y la presencia de alteraciones bioquímicas y sustancias que usualmente son reguladoras del funcionamiento del cuerpo, producen también daños a nivel hepático y renal que exacerban otras condiciones fisiológicas como es el ajuste correcto de la presión sanguínea, explicó el cardiólogo. 

El investigador Ganxiao Chen menciona también que pacientes con covid-19 manifiestan en la fase aguda de la infección la presencia de marcadores de daño mecánico, como el aumento de troponina en sangre; por otra parte, en pacientes graves, la afectación cardiaca y las secuelas sobre el corazón son más evidentes y a la vez relevantes, mencionó Lagunas, resaltando que es posible que el daño que reciben corazón y vasos sanguíneos puedan causar una descompensación en el control de la presión arterial, pero también de la frecuencia cardiaca, produciendo no solo hipertensión, sino también hipotensión, taquicardia o bradicardia, lo que a su vez ocasiona otras manifestaciones físicas, como la falta de concentración, pesadez, cansancio y dolores de cabeza en los pacientes. 

Covid-19: nueva y vieja hipertensión 

En el estudio de Ganxiao Chen mencionan que al analizar a 190 pacientes sin hipertensión previa, un 8.42 por ciento de ellos presentaron un aumento de presión arterial ajustada a hipertensión durante la hospitalización por covid-19; también se aumentó en ellos la troponina cardiaca y otros marcadores de hipertensión como la procalcitonina (un marcador de inflamación) y la hormona angiotensina II (participante en el equilibrio de los líquidos en el organismo).

Los autores detectaron que, además, una vez se presentaba el cuadro de hipertensión durante la infección por covid-19, esta podía convertirse en una secuela poscovid-19 en aquellos pacientes donde se modificaban muchos de los factores regulatorios de la presión arterial. 

El doctor Oswaldo Arturo mencionó que muchas personas seguramente sí desarrollan hipertensión al padecer covid-19, sin embargo, muchas de ellas ya la padecían pero no lo sabían, y al momento de infectarse, en los chequeos exhaustivos que se hacen para monitorear el desarrollo y afectación de la infección en el organismo, se percataron de padecerla.

«Muchos de los pacientes con diagnósticos nuevos de hipertensión, no eran tan nuevos. Haciendo en ellos un estudio más meticuloso encontramos que tienen datos de cronicidad, ya eran hipertensos previo al covid-19», esto se observa en el engrosamiento cardiaco y en el crecimiento del músculo del miocardio, señales que el médico ha podido ver en los pacientes que atiende.

Enfermedades subyacentes

El covid-19 sí ha sido un precipitador y sí ha sido un desencadenante de hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares, pero esto ha ocurrido ya sobre una población previamente enferma con sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico.

De acuerdo con Lagunas Uriarte, en los datos presentados a nivel federal un 70 por ciento de las personas con diversos síntomas poscovid-19 ya tenían sobrepeso, obesidad, hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares, presentando no solo más secuelas de covid-19, sino también «tenían un riesgo aumentado de complicaciones durante la infección», es decir, que ya tuvieran hipertensión, sin duda aumentó en ellos el riesgo de complicaciones, sobre todo cuando surgieron variantes como alfa y delta, que resultaron más agresivas, pues estos pacientes con enfermedades crónicas tenían más riesgos de complicarse, necesitando más días de estancia hospitalaria para su recuperación y más complicaciones cardiovasculares. 

Datos en México y Sinaloa 

El cardiólogo refirió a Debate que según la Encuesta Nacional de Salud 2018 (Ensanut), se estima que en la población mayor de 20 años hay un 20 por ciento de presencia de hipertensión, que es mayor en las mujeres que en los hombres, y aumenta 3.4 veces más en los mayores de 60 años, llegando a una prevalencia de hasta un 35 por ciento en los hombres y a un 47.8 por ciento en las mujeres.

La hipertensión tiene mayor presencia en la regiones al norte del país, llegando a prevalecer hasta en un 34 por ciento más que en el sur. «En Sinaloa se estima que llegamos a tener una prevalencia de un 37 por ciento, que es mayor en las localidades urbanas que en las rurales, con un 19.4 por ciento; y en población con nivel socioeconómico medio se presenta hasta en un 32.4 por ciento», remarcó.

La pandemia y la hipertensión

De acuerdo con Lagunas, la pandemia también originó diversos efectos que afectaron a la población para facilitar la presencia de hipertensión o complicar las enfermedades cardiovasculares ya existentes, tal como ha sido el aumento del estrés laboral, económico, familiar, «así como la presencia de trastornos del sueño, ansiedad y depresión, lo que conlleva a un incremento de las cifras de presión arterial en la población y de la hipertensión como consecuencia», señaló Oswaldo Arturo. 

Por otra parte, las restricciones de movilidad social tendrán como implicación un incremento en el sedentarismo, y como consecuencia un aumento en la obesidad tanto en niños como en adultos, provocando con ello un aumento de la presencia de hipertensión en la población.

Aunado a lo anterior, el vicepresidente del Colegio de Médicos de Sinaloa observó que la reconversión hospitalaria para atender los casos de covid-19 ha conllevado a que muchos pacientes ambulatorios no puedan ser atendidos en tiempo y forma para su hipertensión y enfermedades crónicas, lo que ha provocado una segunda pandemia, que son las complicaciones de las enfermedades crónico-degenerativas como la hipertensión y la diabetes, por descontrol de las mismas y una atención inoportuna, causando un exceso de mortalidad en las estadísticas, por lo que hizo un llamado a la mejora de las condiciones de salud en México para poder así atender mejor las enfermedades cardiovasculares.  

La paradoja de la hipertensión

Si bien la hipertensión es un problema de salud mayor, el médico cardiólogo Oswaldo Arturo Lagunas Uriarte comentó a Debate que es también fácilmente diagnosticable y perfectamente controlable, con buenos resultados de tratarse y diagnosticarse a tiempo. Sin embargo, en la práctica médica real muy pocos pacientes son tratados correctamente, por tanto, «es prioritario que los sistemas de salud cambien sus formas y protocolos de atención para optimizar y mejorar la atención médica, mejorar los diagnósticos precoces y tratamientos oportunos, realizando cribados de detección». 

De acuerdo con el especialista, en la atención de la salud también debe enfatizarse la participación e involucramiento de la población en la prevención primaria, promoviendo los buenos hábitos alimenticios y la actividad física adecuada. Para Lagunas Uriarte, también debe haber acceso a medicamentos de calidad y eficaces que ayuden a disminuir la morbilidad y mortalidad por hipertensión. Para el médico, en Sinaloa se podría promover un cambio de paradigma en el sistema de salud enfocándose en las 6P’s en beneficio de la salud de las personas, propiciando que la atención sanitaria sea proactiva (que servicios de salud vayan a la gente), preventiva, predictiva, personalizada, participativa y permanente. 

Para entender...

Hipertensión arterial

Las enfermedades cardiovasculares hacen referencia a diversos problemas o padecimientos del corazón y los vasos sanguíneos. Originados por diversas causas, entre ellas la obesidad, el sobrepeso y la falta de actividad física. Como enfermedad cardiovascular, la hipertensión arterial se presenta cuando la presión con la que el corazón bombea para distribuir la sangre en todo el organismo, aumenta considerablemente, causando diversas afectaciones al organismo (American Heart Association). 

Los Datos

Señales del padecimiento

La hipertensión arterial puede llegar a ser asintomática y, por lo tanto, pasa desapercibida para las personas que la padecen. Sin embargo, muchos pueden presentar dolor de cabeza intenso, mareos, zumbido de oídos, sensación de ver lucecitas, visión borrosa, dolor en el pecho y/o lumbar e inflamación en los tobillos. 

Leer más: Usan viagra contra la enfermedad Covid-19: ayuda a mujer a salir del coma

Presión alta

La definen lecturas de 130 mm Hg (milímetros de mercurio) o más, para la presión arterial sistólica (de contracción cardiaca), o lecturas de 80 o más para la presión diastólica (cuando el corazón se relaja) (Heart.org). 

Los Reyes Magos sufren accidente, caen al mar tras volcar en su lancha
Síguenos en

María Sánchez

Reportera de Investigación

Ingresé a EL DEBATE en febrero del 2019, trabajo en la redacción de Culiacán. Tengo formación en Fact Checking y periodismo de datos, curso impartido por Knight Center for Journalism en las Américas, así también, otros cursos de formación en el ámbito periodístico como uso de lenguaje inclusivo y de periodismo especializado en derecho electoral. Actualmente escribo sobre una gran diversidad de temas desde las ciencias exactas hasta humanidades, en el departamento de Investigación de DEBATE apoyándome en búsquedas rigurosas en material oficial y científico, bases de datos gubernamentales y no gubernamentales, entrevistas a personalidades públicas, del medio político, académico, expertos en temas, así como a líderes de la sociedad civil, entre otros. Mi misión es dar a los lectores artículos con información veraz, relevante, útil y novedosa de diferentes campos en un lenguaje asequible, además de sensibilizar a la población con temas referentes a lo humano. Mi formación lo respalda. Estudié la licenciatura en química farmacéutica bióloga y una maestría en ciencias con orientación a la biotecnología ambiental en la Universidad Autónoma de Sinaloa. En 2020 recibí dos seminarios en el centro Transpersonal de Buenos Aires, Argentina, uno denominado Vínculos y emociones y otro más sobre Psicología y espiritualidad. Tomé un Diplomado para la Paz Aplicada impartido en Culiacán por la Universidad de San Diego, California, en 2018 y más tarde en 2019 participé como colaboradora en el proyecto de investigación “Todos tenemos una historia”, formando parte de la Comisión Ciudadana de la Memoria en Culiacán, organizada por el Instituto Transfronterizo de dicha universidad y como líder de equipo de investigación. Dediqué más de tres años de labor docente en el Tecnológico de Monterrey Campus Sinaloa, donde me formé en educación y participé en la elaboración de proyectos y documentos académicos. Formé parte de la Red de Educadores Ambientales de Sinaloa (REAS), donde participé en la elaboración del marco conceptual de la organización y su plan de trabajo. Tengo la intención de seguirme preparando y crecer en compañía de mis compañeros en EL DEBATE, y continuar haciendo con ellos las alianzas que nos han integrado como un equipo sólido dentro de la empresa.

Ver más