Salud

¿Las personas más bajas tienen un riesgo más alto de diabetes tipo 2?

Los investigadores encontraron que una longitud más larga de las piernas se asociaba con un riesgo más bajo de diabetes

Por  New York Times

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Foto: Freepik. | Imagen de Jason Taix en Pixabay

Estados Unidos.- Tener una estatura más baja que el promedio puede implicar varias molestias, pero un nuevo estudio sugiere que también podría aumentar las probabilidades de diabetes tipo 2 de una persona.

El estudio alemán encontró que cada 10 centímetros (unas 4 pulgadas) adicionales de estatura se vinculaban con un riesgo un 41 por ciento más bajo de diabetes tipo 2 en los hombres, y un riesgo un 33 por ciento más bajo en las mujeres.

"Encontramos que una mayor estatura corporal se relacionaba con un riesgo más bajo de diabetes", apuntó el autor del estudio, Matthias Schulze, profesor de la Universidad de Potsdam y director de departamento del Instituto Alemán de Nutrición Humana de Potsdam-Rehbruecke, en Nuthetal.

¿Cómo podría la estatura hacer una diferencia en el riesgo de diabetes? Según los investigadores, quizá las personas más bajas podrían acumular grasa en el hígado con una mayor facilidad, además de tener más factores de riesgo de la enfermedad cardiaca y metabólicos, por ejemplo una presión arterial, un colesterol y una inflamación más altos.

Pero el estudio no probó un vínculo causal definitivo, solo una asociación, anotaron rápidamente los investigadores. Schulze dijo que es probable que solo la estatura, por sí misma, no provoque la "resistencia a la insulina", que puede entonces conducir a la diabetes tipo 2. Más bien cree que otros factores implicados en el crecimiento podrían tener un rol en la resistencia a la insulina y en la estatura adulta.

Y aunque monitorizar el riesgo de diabetes de las personas más bajas podría resultar útil, no está claro que haya una estatura específica en que se deba iniciar una monitorización adicional, comentó Schulze.

Como el riesgo aumenta de forma continua con una estatura más baja, no hay un umbral de estatura disponible

El estudio incluyó datos de un gran estudio alemán en que participaron unas 27,500 personas de 35 a 65 años. Fueron reclutados inicialmente entre 1994 y 1998.

El estudio actual se enfocó en un grupo más pequeño, de alrededor de un 10 por ciento del grupo inicial. Unas 700 personas desarrollaron diabetes tipo 2.

El vínculo entre la estatura y la diabetes tipo 2 fue más potente en las personas que todavía no tenían sobrepeso. En ese subgrupo, cada 4 pulgadas adicionales de estatura se tradujeron en una reducción del 86 por ciento en el riesgo de diabetes en los hombres y en una reducción del 67 por ciento en las mujeres, encontró el estudio.

Los investigadores también encontraron que una longitud más larga de las piernas se asociaba con un riesgo más bajo de diabetes.

Si a alguien le preocupa el riesgo de diabetes, Schulze cree que la grasa corporal, la dieta y la actividad física probablemente sigan siendo clave, y algo que las personas sí pueden cambiar a mejor.

El Dr. Joel Zonszein es director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York. Al revisar los nuevos hallazgos, aconsejó a las personas bajas que no se preocupen demasiado.

Prueba de detección de la glucosa.
Foto: Pixabay

"La estatura solo es un factor contribuyente pequeño [al riesgo de diabetes]", aseguró Zonszein. En su práctica, señaló, "evalúo la diabetes en las personas (altas o bajas) y observo los factores de riesgo importantes, como los antecedentes familiares de diabetes, la actividad física, la dieta, la grasa y la distribución de la grasa, los lípidos en la sangre [el colesterol], y por último, [los niveles de azúcar en la sangre]".

El Dr. Gerald Bernstein, coordinador de programa en el Instituto de Diabetes Friedman del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, tampoco considera que el estudio sea motivo de alarma.

"Se trata de una observación interesante en una gran cantidad de personas", dijo, pero no debería conducir a cambios en la práctica clínica.

Los hallazgos del estudio se publicaron el 9 de septiembre en la revista Diabetologia.