Salud

México no ha domado la pandemia de Covid-19

Francisco Morena Sánchez, especialista del Centro Médico ABC, critica la falta de pruebas en México para detectar Covid-19 

Por  Lorena Caro

Foto temática(Sergio Pérez / Debate)

Foto temática | Sergio Pérez / Debate

México.- La decisión del Gobierno federal de realizar pocas pruebas para detectar Covid-19 no muestra la realidad sobre las muertes ni sobre los casos que hasta ahora son anunciados, consideró el infectólogo Francisco Moreno Sánchez.

Aunado a ello, para el especialista, México tampoco ha domado la pandemia ni se ha presentado un nuevo brote, sino que ha existido un repunte de lo que ya había.

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"En México, el 15 de mayo llegamos, por primera vez, a los 2 mil 500 casos reportados en un día. Desde ese momento, a la fecha, no hemos tenido días con menos de 2 mil 500 casos", apuntó. 

El crecimiento en el mundo 

En el marco de una serie de conferencias realizadas por El Colegio Nacional, el también especialista del Centro Médico ABC explicó que se cumple un año de haber ocurrido el primer caso en Wuhan, China, tiempo en el que al menos se han infectado 57 millones de personas en todo el mundo.

La cifra es estimada debido a que al ser una enfermedad asintomática, el número de casos identificados es mucho menor a la realidad, por lo tanto consideró que no sería extraño que existan más de 300 millones de humanos infectados por coronavirus, pero se desconoce, aclaró 

La realidad —añadió Moreno Sánchez— es que la explosión que tuvo este virus en la humanidad ha generado un grado importante respecto a la mortalidad, de la cual —expuso— se estima al menos en países donde han existido muchas pruebas que representa entre el 1 y el 2 por ciento, con un numero interesante debajo, en los cerca de 40 millones de personas ya recuperadas. 

Economía sobre salud

"México decidió llevar la pandemia de una forma muy peculiar, tratando de llevar la economía primero y la ciencia en un segundo lugar, por lo tanto las pruebas que se realizaron han sido escasas", lamentó. 

El infectólogo explicó al respecto que cuando no se hacen pruebas, no son detectados casos asintomáticos, además no se puede establecer cuándo ocurren los picos de la pandemia, cuánto dura ese pico ni cuándo se puede reabrir la economía del país.

Un ejemplo claro —indicó— es que se dijo que en mayo sería el pico de la pandemia, pero no fue así: "Para esta enfermedad, la única forma de saber lo que está pasando es haciendo pruebas, detectando a personas asintomáticas o presintomáticas, porque no solamente tenemos las estadísticas, sino también se puede lograr el control", explicó. 

El experto en Medicina Interna por el Centro Médico ABC añadió que México apostó por no tener una saturación de camas; sin embargo, consideró que lo que no analizó con detenimiento es que esta es una enfermedad que requiere la atención de medicina crítica, terapia intensiva, infectólogos, neumólogos y cardiólogos, un grupo de especialistas con la capacidad de atender pacientes críticos.

"De cada 100 personas que van a tener síntomas, 75 tendrán un cuadro de leve a moderado, esto habla de que su sistema inmune será capaz de resolverlo solo. Ha sido difícil evaluar los medicamentos con los pacientes asintomáticos, porque sabemos que, si el 75 por ciento se va a curar, a pesar del doctor, el utilizarlos puede complicar las pruebas de tratamientos nuevos que pudieran ser útiles para ellos.

Los pacientes que tienen casos severos requieren de un procedimiento muy agresivo, porque de otra forma existe una alta mortalidad en esos individuos", añadió. 

¿Cuándo hay mayor contagio?

Durante su conferencia impartida por El Colegio de México, manifestó que por no entender que la enfermedad del SARS-CoV-2 tiene una fase viral y una inflamatoria, no se han podido establecer los tratamientos en una forma adecuada.

Explicó que la fase viral es la de mayor replicación del virus en la vía respiratoria, y, por lo tanto, es cuando las personas son más contagiosas. Es en esta etapa de la enfermedad en la que se tiene que hacer el diagnóstico si se quiere tener antivirales efectivos, como el remdesivir, los anticuerpos monoclonales o el plasma convaleciente.

Por lo tanto, aclaró que si se emplean antivirales cuando el problema del paciente ya es una respuesta inflamatoria grave, el resultado no será el mismo.

"No vamos a tener el mismo efecto. El daño viral ya desapareció, y es nuestro propio sistema inmune el que está generando esa respuesta inflamatoria tan severa que lleva a la falta de oxigenación y a la falla orgánica múltiple", explicó. 

Agregó que existe una tercera fase de la Covid-19, la pos-Covid-19, que puede ser la hospitalización prolongada que provoca en las personas sobreinfecciones bacterianas y la aparición de hongos, como la aspergilosis pulmonar, resultado de la alteración inmunológica que está produciendo la enfermedad.

Ante ese panorama, consideró que hoy en día la vacuna, el tratamiento, la forma de prevenir la enfermedad es el cubrebocas. Explicó que se ha demostrado que, si se usa el cubrebocas, a pesar de que otra persona esté dispersando el virus, la carga viral puede ser lo suficientemente baja para que se tenga una enfermedad leve o moderada, porque el cubrebocas puede minimizar o disminuir el daño que se puede tener por el contagio.

Consideró que urgen estrategias de prevención en los cuales se logre el uso de cubrebocas como una medida general, así como evitar que las situaciones de aglomeramiento sean parte de las nuevas formas de vivir, mantener la higiene de manos, hacer más pruebas y saber de los casos cuáles son los que tienen los factores de riesgo que requieren un seguimiento estrecho, un monitoreo a través de oxímetros y un médico, y llevar a estos pacientes cuando lo requieran a una hospitalización temprana.

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